“Colombia debería exigirles a las redes que supervisen las noticias falsas”

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Diego Santos, consultor digital dijo que compañías como Facebook y Twitter hacen este seguimiento en otros países

 

EL NUEVO SIGLO: En estos días de agitación han proliferado en redes las ‘fake news’ o noticias falsas, ¿cómo pueden los ciudadanos distinguir qué es verdadero y qué no?

DIEGO SANTOS: Lo primero que todo es que se debería contrastar la fuente, normalmente cuando uno ve una información que parte de un usuario cuya cara está tapada o un usuario que no le aparece ninguna cara o son unos huevos, pues eso le debe generar a uno cierto tipo de suspicacia. Lo otro es que también frente a esa información pues después uno acude a las fuentes tradicionales como los medios de comunicación más respetables del país y uno coteja lo que está leyendo.

Otra manera también de saber si algo es verdadero o no es leyendo los comentarios, normalmente hay un filtro ciudadano que le permite a uno saber si algo que están publicando es falso, si es de hace varios años atrás o si tiene alguna intención claramente oscura.

ENS: ¿Twitter y Facebook ejercen control sobre noticias falsas que se publican y toman medidas?

DS: Sí, existe un equipo tanto en Facebook como en Twitter que le hace seguimiento a ese tipo de publicaciones, pero principalmente esto se hace en Estados Unidos o en Europa. Un país como Colombia está prácticamente que en las últimas prioridades de estas grandes compañías, entonces aquí esos seguimientos no se lo hacen, salvo que sea algo muy visible o haya habido denuncias masivas contra una publicación o contra un trino, pero de lo contrario esa supervisión no existe por lo menos para Colombia.

ENS: ¿Desde su punto de vista qué se podría hacer en Colombia contra el fenómeno de las noticias falsas?

DS: Me parece que el Gobierno sí tendría que exigirle a las redes sociales que tengan un equipo de trabajo que esté supervisando ese tipo de contenidos aquí en Colombia, eso debería ser casi que una obligación para que este tipo de compañías pudiese operar en el país. Lo otro es que el propio Gobierno estableciera o impusiera algún tipo de sanciones para los que están difundiendo este tipo de noticias, pero eso no se ha hecho en ningún país del mundo, y dudo que lo hagamos acá y con todos los problemas que existen en  Colombia diría que eso no debería ser una prioridad inmediata.

ENS: ¿Qué tanta influencia considera usted tienen los dirigentes políticos en la ciudadanía cuando les piden que hagan alguna cosa, por ejemplo marchar o no hacerlo en las protestas de la semana pasada?

DS: Lo que pasa es que los políticos han perdido una cantidad de credibilidad frente la ciudadanía que prácticamente ya no les hace caso. Uno tiene a unos políticos muy contados que realmente son respetados por la ciudadanía y cuya voz se siente es importante, pero de resto no tienen autoridad ni el comportamiento para decirle a los ciudadanos qué hacer y qué no.

ENS: En las pasadas protestas ciudadanos se armaron con bates, palos y más ante informaciones en redes que vándalos ingresaban a conjuntos residenciales, ¿qué poder tienen las redes para influir la psiquis colectiva?

DS: Absolutamente todo, cuando las redes sociales están siendo manipuladas por grupos  coordinados que saben cómo hacer daño es muy fácil que mediante una serie de trinos generen el pánico en la ciudadanía. Eso no solamente ha pasado en Colombia.

Creo que es muy difícil de controlar y sí es muy fácil de propagarse. Lo que tenemos que tener es una ciudadanía mucho más informada, unos validadores en redes sociales muy numeroso, a los que uno pueda recurrir para verificar o para saber si una información es verdadera o falsa, o si está tratando de generar este pánico o no.  

ENS: En perfiles de algunos políticos colombianos se han publicado comentarios que han resultado polémicos. Luego ellos dicen que no los hicieron sino personas que encargan para manejar sus redes, ¿es común que en el país se haga esto?

DS: Muchos políticos, sobre todo los que tienen equipos de trabajo, sí acuden a la figura del community manager, que es el que le gestiona en un 90% el tiempo en sus redes sociales. Por ejemplo, Barack Obama tiene su propio equipo, Donald Trump tiene su propio equipo pero hay líderes o hay políticos que sí hacen un uso muy frecuente sobre todo del Twitter. Está el caso de Gustavo Petro, Donald Trump, Enrique Peñalosa, a los que poco les gusta que un tercero les maneje la cuenta.

En Estados Unidos lo que hizo Barack Obama es que cuando trinaba, al final colocaba una rayita y ponía sus iniciales. Creo que esa es una práctica deberían hacer los políticos aquí en Colombia, que cuando trinaran ellos se identificaran con sus iniciales, y cuando trina su equipo pues que no tuviera las iniciales puestas.