Off the record

Foto archivo El Nuevo Siglo

Defender Transmilenio

 

Un concejal de la capital del país tiene la idea de crear en la ciudad una especie de “cuerpo de defensa” del sistema de Transmilenio. Se trataría de un conjunto de personas civiles, desarmadas, identificadas con emblemas y vestimenta llamativa cuya función sería la de acordonar las estaciones y los portales cuando se registren marchas y movilizaciones. Su función no sería otra que la de proteger la infraestructura y los articulados, ya sea con pancartas, resistencia pasiva o entrando a dialogar directamente con los manifestantes en torno a que el sistema es de todos y afectarlo daña a la ciudadanía en general, además de que el costo de los arreglos sale luego de los impuestos que pagan todos los bogotanos. Los daños producidos en medio de los paros a las estaciones, portales, buses y la afectación del servicio en los últimos días dejaron pérdidas por más de $5.000 millones.

 

De aquello, nada…

 

Una alta fuente empresarial le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO que es una fake news la versión que alcanzó a circular la semana pasada en torno a que la cúpula gremial, como una forma de responder a los paros de la última semana, habría contemplado la posibilidad de anunciar su disposición a un aumento salarial extraordinario para el próximo año. Como se sabe, en Chile, en medio de las violentas protestas, los empresarios sí procedieron en esa dirección e incluso anunciaron su disposición a una reforma pensional que aumente el monto de las mesadas de jubilación. La misma fuente llamó la atención en torno a que la carga tributaria y el costo de la nómina empresarial son “exageradamente” altas en Colombia, a diferencia de lo que ocurre en el país austral y otras naciones latinoamericanas. “La tasa impositiva corporativa en los países que integran la Alianza del Pacífico tiene a Colombia en la punta con un 33%, después viene México con 30%, Perú con 29% y Chile con un tasa entre 25% y 27%”, precisó.

 

Impacto salarial (I)

 

Como es apenas obvio, el eco de los paros y marchas de la última semana y media se va a sentir en la negociación del aumento salarial para 2020, que comienza esta semana. Como muchas veces lo ha reiterado el propio presidente Iván Duque para este 2019 el Gobierno fijó, por decreto, el salario mínimo en $828.116. El reajuste fue de un 6%, como producto de un acuerdo entre los integrantes de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, integrada por el Gobierno nacional y representantes de los trabajadores y los empleadores. “Es el aumento real más significativo de los últimos 25 años”, ha dicho muchas veces el Jefe de Estado, sobre todo porque la inflación del año pasado fue de 3,18%. A ello se suma que el incremento del subsidio de transporte fue del 10%, el más alto en los últimos 14 años.

 

Impacto salarial (II)

 

En 2015 la inflación fue de 6,77% y el aumento del salario fue de 7%, lo que significa que el incremento real fue de 0,23%. Ya en 2016, el costo de vida subió 5,77% y la administración Santos autorizó un aumento del 7%, es decir un ajuste real del 1,23%. Para 2017 la inflación llegó a 4,09% anual y el incremento del sueldo mínimo fue de 5,9%, es decir un 1,1% por encima del costo de vida. Ya en el mandato Duque, como se dijo, para 2018 la inflación fue de 3,3% y el ajuste salarial de 6%, es decir un aumento real de 2,7%. Este año, según el DANE, el costo de vida ha crecido 3,43%, faltando lo que pase en noviembre y diciembre.