“Queremos voto simbólico de niños entre 7 y 17 años"

Foto archivo El Nuevo Siglo

El senador del Centro Democrático presentó un proyecto de ley que pretende que los niños y jóvenes, antes de completar su mayoría de edad, puedan participar, de forma simbólica, en los certámenes electorales colombianos.

EL NUEVO SIGLO: ¿De qué trata este proyecto?

SANTIAGO VALENCIA: Este proyecto es muy bonito a mi modo de ver, lo venimos trabajando y estudiando hace algún tiempo en temas de derecho comparado. Nosotros pretendemos hacer educación y generar cultura política alrededor de la democracia. Colombia es un país que tiene una tradición democrática importante de participación, sin embargo, como país nos hace falta cultura democrática.

Lo que queremos es que los niños que están entre siete y 17 años de edad puedan votar de manera simbólica en las elecciones del país y que ellos, de alguna forma, sin que esos votos al final influyan en la decisión del electorado, se cuenten. Así, con estos ejercicios de estimulación de la participación generemos cultura democrática, de participación en la ciudadanía.

ENS: ¿Este voto influiría en el cambio de edad para poder votar como se dijo en la anterior reforma política?

SV: No, aquí se permitiría que voten de manera simbólica, pues su voto no contaría en el sufragio final, al final cuando se determine quiénes ganaron democráticamente en las elecciones, estos votos a pesar que se cuentan y se informa el resultado no harán parte del escrutinio.

Lo que se pretende con esto, además de que estas personas voten y tengan derecho al sufragio, es que los jóvenes comiencen a preocuparse por la política, a investigar sobre los candidatos, a estudiar las propuestas y que vayan y expresen su voluntad en las urnas, y que de manera simbólica se informe quiénes son los elegidos por los jóvenes a los distintos cargos.

Esto también permitirá que los candidatos, de alguna forma, si quieren llevarse el punto de honor, empiecen a hacerles propuestas a los niños y jóvenes para ganarse esta elección simbólica. No contempla el cambio de edad para el sufragio como derecho de la ciudadanía que sería siendo a partir de los 18 años, este es un ejercicio democrático de corte académico y de generación de cultura democrática.

ENS: ¿Combatiría este proyecto la alta abstención en Colombia?

SV: Es muy difícil saberlo. Sin embargo, una de las cosas que quiere combatir este proyecto es la abstención que en Colombia es aproximadamente el 50%, pero esto no podríamos saberlo hasta que estos jóvenes se conviertan en mayores de edad y puedan ejercer su derecho al voto. Una de las cosas que queremos es que los ciudadanos que en un futuro vayan a ejercer su derecho al voto tengan una cultura de investigación de los candidatos, de análisis de los debates, las ideas y las propuestas y que comiencen desde muy jóvenes a identificar quiénes son sus candidatos, sus partidos y las propuestas que más les gustan.

ENS: Usted habla de un “punto de honor”, debido a que no tiene un resultado real esta votación ¿Cree que los candidatos le apostarán a esta propuesta?

SV: Sí, yo lo digo porque fui candidato. A mí me gusta hablarles a los jóvenes, entiendo además que esos jóvenes en el futuro van a votar y a quienes nos gusta la política de alguna manera tenemos que empezar a llegar a los jóvenes, proponerles, e ir a gobernar y legislar para ellos. Quien lo entienda es un ejercicio de cultura democrática y participación que les permitirá a los jóvenes participar en espacios de debate y a los candidatos proponer y buscar en los jóvenes adeptos a sus ideas. Esto solo se puede hacer haciendo una política de debate para ellos.

ENS: ¿Ya habló con la Registraduría sobre la logística para esta iniciativa?

SV: Sí la verdad es que esto no significa un gran esfuerzo ni un costo fiscal elevado, en todos los puestos de votación del país tendría que haber una mesa de votación para los niños. En el caso de los jurados y testigos hay personas que llegan y son una especie de sobrantes que están allí en caso de que falten los titulares de mesa y ellos serían quienes recibirían los votos y quienes contarían el resultado. La logística no es compleja porque además se usaría la logística que ya existe. Los tarjetones que se usarían serían los pedagógicos y ya están contemplados por la Registraduría.