Campanazos alertan sector económico

Foto archivo AFP

La tranquilidad aparente del rumbo económico del país se alteró esta semana con varios anuncios que llevaron incertidumbre a los mercados financieros que esperan un mejor comportamiento en el crecimiento.

Las calificadoras

Uno de los ellos fue el que la agencia calificadora de riesgo Moody’s advirtió que el panorama económico es desafiante pese a la reforma fiscal aprobada, sobre todo en el hueco que no se logra reducir.

La calificadora dijo que si bien la Ley de Financiamiento ayuda al proceso de cumplimiento de los objetivos fiscales este año, no aborda de forma estructural los desafíos de las cuentas fiscales del país en el mediano plazo, por lo cual se necesitarán más medidas a fin de consolidar el ajuste fiscal.

Los mayores impuestos que entraron en vigor en enero pasado “se quedan cortos” y no recaudan lo que el país necesita para cubrir su déficit fiscal, manifestó Moody’s Investors Service.

Ahora el país se enfrenta a un panorama fiscal “desafiante” ya que la reforma tributaria generó la mitad de los ingresos previstos en la propuesta original, afirmó Moody’s. La agencia otorgó a Colombia una calificación Baa2 por perspectivas negativas hace un año.

“Más allá de 2019, la reforma tributaria no generará suficientes ingresos para cumplir con los objetivos de déficit fiscal para 2020-22”, dijeron analistas de Moody’s, entre ellos Samar Maziad. 

Asimismo indican que “sin medidas de reforma integrales que aborden las restricciones relacionadas con la reducida base de ingresos de Colombia, esperamos que los ingresos fiscales disminuyan todavía más hasta 2022 a medida que se van integrando los recortes tributarios”. 

La migración masiva desde Venezuela y la implementación de un eventual acuerdo de paz con el Eln también dificultarán más el control del gasto, dijo Moody’s.

Fitch Ratings califica a Colombia BBB, la segunda nota de grado de inversión más baja, mientras que S&P la califica en nivel BBB-, esto es, un nivel por encima del basura.

El recorte

De otro lado el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, confirmó que el Gobierno está listo para empezar a descongelar el presupuesto que frenó a inicios de año. Dijo que liberaría hasta $4 billones. Sostuvo que “tenemos unas apropiaciones presupuestales por $259 billones y tenemos unos recursos que no nos permiten financiar dicho monto y, por lo tanto, hay que hacer recortes”.

En este orden de ideas, el hueco por llenar durante 2019 ya sería de $14 billones sino de entre $11 y $12 billones, aunque en lo corrido del año se conseguirían aproximadamente $7 billones más, por cuenta de los cambios que trajo consigo la Ley de Financiamiento.

Pero al Gobierno le seguirían faltando $5 billones, motivo por el cual el ministro Carrasquilla anunció que persisten en la búsqueda de métodos para tapar el faltante presupuestal de 2019, y el punto número uno para lograrlo tiene que ver con la venta de algunos activos. La estrategia para lograrlo, que el Ministro calificó como “más agresiva”, busca enajenar participaciones accionarias que tiene el Estado en diferentes empresas, entre las cuales está un 8,5% que tiene en Ecopetrol y otras ‘tajadas’ minoritarias en firmas de diversos sectores.

Importaciones

Otro punto problemático es que esta semana se observó un crecimiento más pronunciado de las importaciones que de las exportaciones y llevó a una ampliación del desbalance comercial, luego de un par de años en los que este había corregido hasta niveles inferiores a 2% del PIB. En particular, el año pasado se observó un saldo negativo de US$7.113,3 millones en la balanza comercial de Colombia.

Durante todo el año se importaron bienes y servicios por US$51.230,6 millones, lo cual representa un crecimiento de 11,2% frente a 2017. De estos la mayor parte provino de las compras de materias primas y bienes intermedios, cuyo crecimiento superó al del agregado (11,5%) y contribuyó poco menos del 50% de su crecimiento (5,2 puntos). En este proceso fue clave el desempeño de la industria manufacturera del país, ya que este sector fue el mayor demandante de esta clase de productos en 2018. Otro aspecto destacable es el incremento de las compras de bienes de capital, para las cuales el desempeño del sector industrial también fue determinante. Vale la pena mencionar que esto último podría haberse visto favorecido por el beneficio tributario para la importación de bienes de capital vigente el año pasado.

La industria 

Otro elemento que preocupa es el de la industria. Según los resultados de las encuestas mensuales a la industria y el comercio del DANE, la dinámica que se observó en diciembre fue menor a la esperada. La industria se contrajo a una tasa del 0,8%, por debajo de nuestra expectativa (4,9%) y la del promedio de los analistas (4,3%). Por su parte, las ventas del comercio al por menor avanzaron a un ritmo del 7,0%, también por debajo de nuestra expectativa (10,8%) y del promedio de los analistas (8,2%).

En la industria, la dinámica estuvo determinada por una contracción en el subsector que lideró el crecimiento en los meses previos. La coquización y refinación de petróleo, que venía creciendo a un promedio de 5,3% en los primeros 11 meses del año pasado y aportando notablemente al dinamismo del sector, vio una contracción anual de 7,6% en su producción mensual.

Con esto, el subsector mitigó por completo el aporte al crecimiento de la industria que hizo la elaboración de bebidas (1,2 puntos), que fue el grupo que más contribuyó. Además, el resultado se reforzó por un deterioro generalizado que llevó a que diciembre fuera el único mes del 2S18 en que más subsectores vieron una contracción que una expansión en su producción. Con este resultado, el sector manufacturero habría crecido un 3,0% en todo 2018.

El comercio

En el comercio interno, si bien el comportamiento fue menor al esperado por los mismos empresarios del sector, que resaltaron una tendencia de sustitución en la temporalidad de las compras de fin de año, un efecto base favorable permitió observar ese ritmo de expansión. El sector se aceleró 11,7 puntos frente al resultado del último mes de 2017, cuando se contrajo a un ritmo del 4,7%. Este comportamiento se distribuyó a través de todos los grupos de mercancías, pues todos vieron una aceleración de sus ventas en la comparación anual. Así pues, hay una dinámica balanceada, donde solo el grupo de repuestos y partes de vehículos se contrajeron en variación anual en el último mes de 2018. En el año completo, el comercio al por menor habría incrementado sus ventas en un 6,1% promedio.