Ante crucifijo de San Marcelo, que salvó a Roma de la peste, oró el Papa

Foto Agence Europa Presse

Que todos estamos en la misma barca , como lo relató un paisaje bíblico, cuando los apóstoles junto a Jesús se llenaron de miedo ante una furiosa e inesperada tormenta, dijo el papa Francisco al orar antes de impartir la bendición  'urbi et orbi' desde una plaza de San Pedro desolada y bajo una leve lluvia.

Francisco ha subrayado que al igual que ellos, a la humanidad le ha sorprendido una "tormenta inesperada y furiosa". "Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos", ha relatado.

En este sentido, ha señalado que a raíz de esta crisis, que ha impuesto en la cotidianidad  "un vacío desolador que paraliza todo a su paso, los seres humanos han descubierto que no pueden seguir cada uno por su cuenta, sino sólo juntos y que nadie se salva solo.

Por otro lado, el Papa ha reivindicado a tantos compañeros de viaje que son ejemplares y que ante el miedo han reaccionado dando la propia vida. De ellos, ha dicho que son personas comunes _corrientemente olvidadas_ que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de la historia actual.

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Se refería así ha médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y "tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo".

"Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración", ha añadido.

Así, lo ha comparado con la actitud de Jesús, que permanecía en la popa de la barca, en la parte que primero se hunde, mientras los discípulos estaban "alarmados y desesperados" preguntándose si aún les importaba.

"Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: ¿Es que no te importo?. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos más que a nadie. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados", ha recalcado.

De este modo, Francisco ha señalado que la tempestad desenmascara la vulnerabilidad y deja al descubierto esas "falsas y superfluas seguridades" con las que se construyen las agendas y proyectos.

"Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos", ha subrayado.

De este modo, ha afirmado que los seres humanos no son autosuficientes y solos se hunden. "Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo", ha instado.

Así, Francisco ha reiterado que el mundo ha avanzado rápidamente y los hombres se han sentido fuertes y capaces de todo, codiciosos en ganancias, absorbidos por lo material y trastornados por la prisa.

"No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo", ha lamentado.

A su juicio, el Señor invita a tomar este tiempo de prueba "como un momento de elección", para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. "Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás", ha señalado.

 

Así, ha avisado de que para ser cristiano hay que abrazar todas las contrariedades del tiempo presente y abandonar el afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. "Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad", reflexionó.

Tras esta homilía pletórica de mensajes y llamados al mundo a revivir la fe y los valores, el papa Francisco hizo una oración ante el ícono de la salud del pueblo romano, la imagen centenaria de la Virgen, para pedirle su intercesión por la salud del mundo.

Luego hizo lo propio ante el crucifijode San Marcelo, la imagen que sobrevivió en 1519 a un incendio y con el  que tres años más tarde recorrió Roma para pedirle -y como efectivamente ocurrió- la salvación de la gran peste.

Mientras el Santo padre oraba con devoción el coro entonaba "Te adoramos y te bedecimos, oh Cristo, de quién te envió para nuestra salvación"

Francisco posteriormente salió hacia la vacía y oscura plaza de San Pedro, donde con el Santísimo en sus manos y los ornamentos para tan sagrado sacramento, impartió al mundo la bendición Urbi et Orbi, mientras rezaba con las palabras reservadas exclusivamente para un Papa, “Sancti Apostoli Petrus et Paulus, de quórum potestate et auctoritate confidimus, ipsi intercedam pro nobis ad Dominum”, haciendo la señal de la cruz, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Normalmente, el Papa imparte la bendición Urbi et orbi en dos ocasiones al año: el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre.

El Papa Francisco, quién el jueves dio negativo en el test de diagnóstico del Covid-19 que se le realizó después de que un colaborador suyo, un sacerdote italiano que además vive con él en Casa Santa Marta, resultara contagiado por coronavirus y fuera trasladado a un hospital de Roma.

Hasta ahora, se han confirmado cinco casos positivos por Covid-19 en el Vaticano, lo que ha obligado a imponer la cuarentena para algunos cardenales de la Curia Romana. Asimismo, se han desinfectado todas las áreas de la residencia Santa Marta.

 

Una bendición para la historia

 

Este viernes vimos y vivimos un momento histórico. Fuimos testigos de una escena única, que quedará guardada en la retina de millones de personas por mucho tiempo. Un Papa solo en la Plaza de San Pedro, andando mientras se moja con la lluvia. Todo lo demás vacío. Donde antes se escuchaban gritos de las masas de feligreses, ahora es todo silencio.

Francisco subió las escaleras del ‘sagrato’ de la Basílica de San Pedro, cuya entrada se encontraba flanqueada por la imagen de la Salus Populi Romani, una advocación mariana muy venerada por los habitantes de la Ciudad Eterna y por el crucifijo de San Marcelo, talla que cuenta con mucha devoción entre los romanos al salvarles de la peste en 1522.

Las imágenes, con tintes apocalípticos, han sido de gran belleza dentro del dramatismo del momento. Una de ellas, ha sido ver al Santo Padre realizando la bendición con el Santísimo Sacramento en la puerta de la Basílica de San Pedro. Cristo y su Vicario asomándose a un mundo en penumbra, vacío y tormentoso

 

 

Misas diarias

Francisco continúa celebrando misas diarias en la capilla de su residencia, con la presencia de solo tres sacerdotes y algunas monjas que trabajan en la Casa Santa Marta, pero sin fieles.

Durante este período de pandemia, las celebraciones cotidianas se están retransmitiendo en directo por Internet como medida preventiva para evitar aglomeraciones de personas.

Para ver por TV

Esta bendición será trasmitida en directo a las 12 pm (hora colombiana) por el canal EWTN. Estos son los números de canal en diferentes operadores:

-DirecTV 350

-Claro 901

-Tigo 620

-ETB 806

-Movistar 439

-También se trasmitirá por Caracol y Rcn