Urgencia económica abre puerta para rebajar tasas de interés

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Hoy, la Junta del Banco de la República podría disminuir el costo del dinero y de acuerdo con el mercado  financiero, bajaría los intereses en 0,5% desde el 4,25% a 3,75%

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La puerta para una disminución de las tasas de interés por parte del Banco de la República, se abrió con las recientes medidas económicas tomadas por el Gobierno ante la crisis por el coronavirus, así como la urgente necesidad de liquidez de la economía.

En efecto, las decisiones tomadas por las autoridades económicas con el uso de recursos del Fonpet para financiar los requerimientos para salud y la asistencia social, son pasos en la dirección adecuada para hacer frente a la compleja situación económica y social que se ha generado a raíz del coronavirus. Este paquete de medidas complementa las que ya se han adoptado y es de esperar que en los próximos días vengan acompañadas de decisiones e iniciativas adicionales.

 

La rebaja

De acuerdo con los analistas de Bancolombia, “esperamos que la Junta Directiva del Banco de la República recorte su tasa de intervención en 50 puntos, de 4,25% hasta 3,75%. A lo largo de esta emergencia, tanto el Gobierno nacional como el Emisor han demostrado ser oportunos, pero también responsables con las acciones adoptadas. Creemos que esta combinación es adecuada, ya que es importante preservar -en lo posible- un marco de política económica estable, cuidar los fundamentales crediticios del país y tener un margen adicional de maniobra en función del avance de la emergencia del coronavirus”.

Señalan los expertos que los tres choques simultáneos que se han desatado en las últimas semanas han cambiado por completo el panorama económico de Colombia para 2020 y probablemente, también para los próximos años.

La combinación del impacto del coronavirus y las medidas de contención para frenar su avance, el descenso de los precios del petróleo y la caída en los mercados financieros generan impactos de diversa índole. Entre ellos, se destacan una fuerte desaceleración de la actividad productiva, alza en el desempleo, depreciación acelerada, deterioro de las condiciones financieras y presiones sobre las finanzas públicas.

Todo lo anterior, sumado al continuo flujo de noticias frente al avance del Covid 19 a nivel global y la alta incertidumbre a la que están sometidas la economía y la sociedad, representa un desafío sin precedentes para las autoridades económicas del país. Hasta este momento, la respuesta que estas han adoptado mezclan cautela y gradualidad, una combinación que resulta sensata dados los grandes interrogantes que subsisten sobre el curso de los acontecimientos en un futuro inmediato.

Las actuaciones

En el caso del Banco de la República, sus actuaciones hasta la fecha han estado enfocadas en el suministro de liquidez, de forma tanto permanente como transitoria, así como en el mercado cambiario. Dar prioridad a estos temas ha sido acertado, en la medida en que en momentos de crisis es indispensable promover el acceso de los agentes económicos a los recursos que les permitan cubrir sus obligaciones y necesidades inmediatas. Dado que parte de estos compromisos se cumplen en moneda extranjera, las medidas en materia cambiaria son herramientas complementarias para asegurar el funcionamiento de este mercado.

“A pesar de lo anterior, la velocidad a la que avanzan los acontecimientos y la magnitud de las repercusiones que están dejando los choques ya mencionados nos llevan a pensar que las acciones que ya se han implementado serán complementadas en los próximos días. En particular, en el terreno de las tasas de interés, que ha sido hasta ahora inexplorado en Colombia, esperamos que se produzcan determinaciones desde esta misma semana”, sostienen los expertos.

Indican que “a nuestro juicio, tal movimiento no tendrá como propósito generar un cambio en el corto plazo de la actividad productiva ni en las decisiones de gasto de los agentes. Para una familia que haya cambiado su rutina cotidiana y esté recluida en casa o para una empresa que esté operando a media marcha, una tasa de interés más baja no las hará consumir o invertir más en el corto plazo”.

En su lugar, el propósito más importante de un recorte significativo de la tasa de referencia en estos momentos, será generar las condiciones de estímulo necesarias para que, una vez superada la fase crítica del coronavirus, la economía pueda retornar rápidamente a hacer uso de sus capacidades productivas”.

A su vez, sostienen los investigadores que, “el movimiento que tendría la tasa de intervención en todo el ciclo de disminuciones, que iniciaría esta semana, sería función del grado de impacto estimado de los choques sobre el desempeño económico. En un escenario de afectación moderada, el recorte total sería de 75 puntos básicos. Para una afectación alta calculamos que ascendería hasta 125 puntos básicos y para una afectación severa la reducción llegaría hasta 250 puntos”.

Señalan en su informe los analistas que “es indudable que una decisión de esta naturaleza implica riesgos. Entre ellos, está el grado inusual de incertidumbre al que están sometidas variables críticas para las decisiones de política monetaria, como la brecha de producto o las expectativas de inflación. También está el hecho de que la depreciación acelerada y la afectación en la oferta de ciertos productos puede generar presiones inflacionarias”.

La coyuntura

Sostienen que, “sin embargo, en la coyuntura actual es importante que las respuestas de las autoridades se den con rapidez y que en la función de reacción del Emisor tengan un mayor peso las consideraciones de crecimiento y estabilidad financiera. La combinación de responsabilidad, oportunidad y determinación en las decisiones de política económica será fundamental para que el país logre superar de la mejor manera los retos que hoy enfrenta. Abrir ahora la puerta de la tasa de intervención es un paso correcto en este camino”.

Para los economistas, estas medidas van en la misma vía que ya ha tomado el Banco de la República,  como lo hizo el pasado 23 de marzo, en que la Junta autorizó la inyección de liquidez permanente a la economía, mediante la compra definitiva de títulos emitidos por establecimientos de crédito de hasta 3 años de plazo, por un valor aproximado de $10 billones. Esta es la primera ocasión en que el Emisor hace adquisición en firme de este tipo de instrumentos. Además, se determinó la compra definitiva de TES hasta por $2 billones, en lo que queda del presente mes.

A través de la adquisición definitiva de deuda pública y privada por un monto inicial de hasta $12 billones, el Emisor busca incrementar de forma permanente la liquidez de la economía por dicho valor. Este incremento busca mejorar las condiciones financieras en las que opera la economía, ya que la emergencia por el brote de coronavirus impone restricciones de liquidez a múltiples empresas y hogares, así como demanda al sistema financiero una mayor provisión sobre los fondos prestables.

En segundo lugar, la compra de títulos de renta fija contribuye a estabilizar el funcionamiento de los mercados secundarios. Esto busca responder a cómo la volatilidad, la aversión al riesgo y las liquidaciones de inversiones por parte de clientes locales a internacionales han generado un incremento de las ofertas de venta de estos instrumentos y una ausencia casi total de interés de compra.