Los 5 puntos que le miden la temperatura a la economía | El Nuevo Siglo
DEFINITIVAMENTE el comercio electrónico se disparó en el país y surge como el nuevo soporte de la economía en la nueva normalidad./ENS
Foto: freepik
Lunes, 19 de Octubre de 2020
Redacción Economía

Las actividades tradicionales que siempre han sido el motor del crecimiento, pero este año por culpa de la pandemia no han sido el principal soporte. Por el contrario, otros sectores han tomado fuerza empujando el desarrollo del país y ya se están convirtiendo como el salvavidas de la economía.

1. Comercio electrónico

El comercio electrónico en Colombia, antes de la pandemia, venía creciendo de forma acelerada: entre 2018 y 2019 las ventas realizadas a través de internet crecieron 17% y el número de transacciones aumentó 39%. Pero este panorama se transformó radicalmente con la pandemia del Covid-19, desde que inició la cuarentena nacional, semanalmente el crecimiento de las ventas es del 8%, es decir, cada dos semanas se está creciendo lo que antes se crecía en un año.

Esto refleja la acelerada digitalización, tanto de empresas como de consumidores, pues los colombianos están viendo como una alternativa de mucho valor el uso del comercio electrónico en un contexto donde se requiere mantener el distanciamiento físico.



"El comercio electrónico ha sido una industria clave para la reactivación económica. Muchas empresas se están dando cuenta de la necesidad de la digitalización y los consumidores están ganando confianza para realizar sus transacciones a través de internet. Sin duda, la pandemia ha transformado radicalmente al sector comercio, una vez superemos esta difícil situación de salud pública, muchas de las nuevas tendencias de consumo se mantendrán, acelerando el crecimiento que venía mostrando el sector", explica María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico.

2. Sector automotor

Como era apenas previsible, la reapertura económica tras las cuarentenas impulsó las ventas del sector automotor en nuestro país. Según Andemos, 18.437 carros nuevos se matricularon en septiembre, un aumento del 39,4% frente a los resultados obtenidos en agosto y una caída del 18,7% respecto al mismo mes de 2019. Es la caída más leve desde el inicio de la pandemia.


El comercio electrónico en Colombia, antes de la pandemia, venía creciendo de forma acelerada: entre 2018 y 2019 las ventas realizadas a través de internet crecieron 17% y el número de transacciones aumentó 39%. Pero este panorama se transformó radicalmente con la pandemia del Covid-19.


Por su parte, el acumulado del año muestra 118.539 vehículos matriculados en lo corrido de 2020. Esto es, un 36% menos que el registro del mismo periodo en el año pasado. Poco a poco van nivelándose las cifras. Se recuperan los segmentos de automóviles particulares (-24,9%) y SUV (-11%), crecen las ventas de motos nuevas (+8,3%) y los eléctricos e híbridos (+77,3%) mantienen un buen ritmo. Todo esto, con un fuerte empuje para algunas marcas y modelos.

3. La bancarización

En Colombia los avances en el indicador de acceso a productos financieros fueron importantes durante el primer semestre del 2020. En junio de 2020, 31 millones de adultos tenían al menos un producto financiero formal, lo que representa un incremento de cerca de 1,6 millones en el último semestre. Lo que se esperaba crecer en dos años, se está haciendo en apenas seis meses.

De este modo, el indicador de acceso, medido como el porcentaje de adultos con al menos un producto financiero sobre la población adulta alcanzó un registro del 85,9%.



En el logro de este indicador tuvieron un rol fundamental los programas de transferencias monetarias del Gobierno Nacional, como Ingreso Solidario y Compensación del IVA, en los que más de 730 mil de sus beneficiarios activaron sus productos o abrieron uno por primera vez. Paralelamente, muchas personas, en respuesta a la coyuntura generada por el Covid-19, comenzaron a darle un mayor uso a sus productos financieros o abrieron uno.

Dicho incremento en al acceso a productos financieros se explicó, principalmente, por los productos de depósito. Donde los productos digitales, como los depósitos electrónicos, tuvieron un crecimiento muy superior, en comparación a la cuenta de ahorro tradicional.

 En efecto, el número de adultos con depósitos electrónicos aumentó en cerca de 4,2 millones, mientras que el incremento en cuenta de ahorro fue de 600 mil. Entre las ventajas de los productos digitales se encuentra que se abren y manejan fácilmente a través de un teléfono celular.

4. Los pequeños negocios

De acuerdo con una encuesta de Mastercard, el 72% de los colombianos aumentó su gasto en los pequeños negocios desde el aislamiento. El 96% de los colombianos apoya, a través del consumo, a los pequeños negocios de sus barrios y comunidades para que puedan superar esta situación. 


En Colombia los avances en el indicador de acceso a productos financieros fueron importantes durante el primer semestre del 2020. En junio de 2020, 31 millones de adultos tenían al menos un producto financiero formal, lo que representa un incremento de cerca de 1,6 millones en el último semestre.


Según la encuesta “Lo Esencial” de la firma financiera, 7 de cada 10 colombianos han aumentado su gasto en los pequeños negocios desde el inicio del aislamiento, tendencia que parece mantenerse debido a que el 96% desea seguir apoyando a los nuevos negocios en la medida en que la nueva normalidad lo permita. Este hallazgo ha permitido dimensionar la importancia que tienen las pymes.

En cuanto a las experiencias de pago, tanto en compras realizadas de manera física, así como por internet, lo esencial para los consumidores colombianos es la seguridad (19%), velocidad (70%) y conveniencia (9%). Las compras con tarjetas con chip y pagos sin contacto fueron las opciones más populares para pagar. También, 75% de los colombianos  respondieron que utilizaron el servicio de compras a domicilio durante las cuarentenas, y casi la mitad (48%) afirmaron que continuaran utilizando este servicio en el futuro. 



“Nuestras vidas han cambiado, pero también hemos convertido muchos desafíos en oportunidades. En esta ocasión quisimos medir  hasta qué punto la pandemia nos acercó a nuestra comunidad, a nuestras familias y nos llevó a adaptar nuestros planes y mecanismos de consumo a la necesidad del distanciamiento”, comentó Federico Martínez, Country Manager de Mastercard Colombia.

5. Beneficios a megainversiones

 El régimen de megainversiones es una de las legislaciones más acertadas del Gobierno en la medida que permite, a los proyectos de más de US$282 millones, grabar en piedra el impuesto único sobre la renta del 27% para la empresa -el más bajo de los países de la Alianza del Pacífico- y 0% para el socio; depreciar todas las inversiones que realice en los dos primeros años; suscribir un contrato de estabilidad tributaria por 20 años; y los exonera del impuesto al patrimonio o renta presuntiva.


De acuerdo con una encuesta de Mastercard, el 72% de los colombianos aumentó su gasto en los pequeños negocios desde el aislamiento.


Según Martín Gustavo Ibarra Pardo, presidente en Colombia de la firma Araujo Ibarra, “esto es algo muy interesante porque, paradójicamente, hoy Colombia tiene la mejor estructura fiscal del país de los últimos 20 años, muy superior a la que tuvimos en los gobiernos anteriores, y la mejor de América Latina. Además, los beneficios de las megainversiones pueden combinarse con los incentivos propios del régimen de zonas francas”, puntualizó Ibarra.

Una muestra de cómo se podrían combinar las ventajas de ambos regímenes -zona franca y megainversión- es la creación de una empresa de autos eléctricos en Cali, aprovechando su cercanía con el Pacífico y con una inversión cercana a los US$500 millones. 



“En este caso, la zona franca permitiría reducir el valor de entrada porque eliminaría el IVA sobre el edificio, así como el arancel de IVA sobre la maquinaria y equipo; y la megainversión mejoraría el Opex porque bajaría del 33% -más el 10% residual del socio- al 27% el impuesto único; lo grabaría en piedra y permitiría depreciar en dos años toda la inversión”, explicó el Presidente de Araújo Ibarra.

Y es que actualmente Colombia tiene diversas ventajas para atraer inversión extranjera por sus acuerdos de libre comercio, las áreas disponibles que tiene en sus zonas francas y por el nearshoring (mecanismo por el cual una empresa transfiere sus procesos de negocio o de tecnología a terceros ubicados en destinos de otros países con el fin de reducir costos)  que está recomponiendo las oportunidades internacionales de empresas norteamericanas, alemanas y chinas, las cuales están buscando dónde relocalizarse y Colombia podría atraerlas.