Por alimentos, la inflación habría crecido 0,19% en noviembre

Foto archivo El Nuevo Siglo

El resultado de la inflación en noviembre presentaría un incremento de 0,19%, debido al impacto en las alzas de los alimentos. Este indicador, que será dado a conocer en la noche de hoy, pudo presentar un incremento de 7% frente al promedio de 0,12% que ha registrado la inflación para ese mes en los últimos 10 años.

Así lo señalan los analistas del Bancolombia, que destacan que esa cifra estaría superando el promedio de 0,15% de la encuesta del Banco de la República.

Dicen los investigadores que en cualquiera de estos escenarios el avance del IPC durante este año no cumplirá con el promedio del 3% previsto dentro del rango de 2% a 4%.

“Nuestra revisión de la estimación se sustenta en el seguimiento de los precios de los alimentos a lo largo del mes en los principales centros de abasto. Según la información recolectada en el Sistema de Información de Precios y Abastecimientos del Sector Agropecuario (Sipsa), el precio de los alimentos presentó, en promedio, un incremento de 0,19% a nivel nacional. No obstante, vale advertir que tal dinámica no fue homogénea a lo largo del mes, ya que en la primera semana el incremento alcanzó hasta 1,16% mensual, pero que a partir de la segunda semana se estabilizó en 0,17%, 0,11% y 0,19%, respectivamente”, dicen los investigadores.

Ciudades

Las ciudades que habrían exhibido un alza en los precios más pronunciada fueron Villavicencio y Bucaramanga. En estas urbes el avance calculado del costo de los alimentos fue, en su orden, de 3% y 2,2%, muy por encima del número estimado para el total nacional. La explicación detrás de este avance se encontraría en la evolución del precio del arroz, la leche, las frutas frescas y algunas carnes.

Ahora bien, el hecho de que la cifra del total nacional (0,19%) sea notablemente inferior se explica porque en Bogotá (-0,07%) y Medellín (-0,15%), que son ciudades con una importancia relevante dentro del IPC, se presentó una contracción en los precios. Particularmente en la capital, la disminución de los precios habría sido consecuencia de la corrección en el costo del plátano (- 17%), el tomate (-21%) y algunas hortalizas.

Sostienen  los analistas que “con estos resultados, estimamos que la inflación de la canasta de alimentos incluyendo restaurantes habría sido de 0,2% en noviembre. Lo anterior, teniendo en cuenta que, durante este periodo, el ajuste mensual de las tarifas de las comidas fuera del hogar ha oscilado alrededor de 0,2% en la última década en promedio”.

Aseguran que para obtener el pronóstico final, “juntamos esta nueva información de la canasta de alimentos con nuestro pronóstico de inflación básica. Sobre esta última, anticipamos una variación mensual de 0,19%, superior nuevamente al pronóstico medio del mercado (0,16%). Tal estimación se construye a partir de un incremento de 0,16% en la canasta transable, que superaría su registro promedio de la última década y contrastaría con el comportamiento observado un año atrás (-0,1%), de un avance de 0,14% en el grupo de los no transables y, finalmente, de una inflación de 0,37% en el rubro de los regulados”.

El escenario

De este modo, se revisó a la baja la estimación de inflación mensual para noviembre desde 0,22% hasta 0,19%. En este nuevo escenario, la inflación anual se situaría en 3,94%, dando continuidad a la tendencia alcista que la ha caracterizado en la mayor parte del año, en particular avanzando 8% frente a la lectura de octubre. No obstante, conviene anotar que en dicha aceleración seguiría siendo protagonista la inflación anual de alimentos (proyectada en 6,38% para el mes), en contraste con un avance más lento de la inflación básica (3,28% proyectado para el mismo periodo).

Esto pone de manifiesto que son los choques en la oferta de alimentos, y no la depreciación de la moneda, los que de momento impulsan la inflación. Sin embargo, la proyección de inflación anual de los transables (2,09%) sugiere que este factor puede exacerbar los riesgos alcistas en materia de precios en los siguientes meses. En este sentido, se reafirma la proyección de inflación para final de año (3,9%), pero también se reitera que los riesgos en este frente seguirán segados al alza.