El para atletismo hace “guerreros de mente y valientes de espíritu”

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Muy afín al deporte rey resulta el para atletismo, actividad que le ha dados enormes satisfacciones a Colombia y que no implica mayores diferencias en su ejecución con el convencional, como sí ocurre en otras disciplinas.

Por algo el atletismo adaptado para deportistas con discapacidad se disputa desde la primera edición de los Juegos Paralímpicos, disputada en Roma (1960). Pueden participar las diez patologías elegibles del sistema paralímpico y se disputa en dos modalidades: pista y campo.

Dentro de las pruebas de campo, se encuentran: lanzamiento de jabalina; lanzamiento de disco e impulsión de la bala. Mientras que, en la de pista se dividen: 100 metros; 200 m; 400 m; 800 m; 1.500 m; 5.000 m y 10.000 m.

De igual manera, se encuentran las competencias de calle como lo son la media maratón y la maratón. Además de incluir el para atletismo las de salto largo, salto triple y salto alto. Para las pruebas de pista se utiliza la letra T (track, pista en inglés) y para las pruebas de campo, la letra F (field, campo en inglés).

Los resultados más relevantes del para atletismo colombiano en el ámbito internacional comenzaron con la medalla de plata de Elkin Serna, en la maratón T12 de los Paralímpicos de Beijing, en 2008, un logro que repitió cuatro años después, en Londres.

Pero la confirmación de su evolución en el país se produjo en Rio 2016, con cinco bronces (Martha Hernández, 100 m T36; Weiner Díaz, 400 m T38; Mauricio Valencia, impulsión bala F34; Maritza Arango y Jonathan Sánchez -guía-, 1.500 m T11 y el relevo femenino 4x100 T11), la plata de Luis Lucumí en lanzamiento de jabalina F38 y el oro de Mauricio Valencia en el lanzamiento de jabalina F34.

“El deporte ha transformado mi vida por medio de valores como la disciplina, la responsabilidad, el esfuerzo, el trabajo en equipo y también me enseñó a asimilar los altibajos. Sirvió de impulso para estudiar y, en junio, espero graduarme del colegio. La verdad es que me hizo otra persona, al ser más solidario y hasta me quitó la timidez”, destaca uno de los referentes del deporte en el país, Samuel Naranjo.

A la para atleta, Francy Osorio, también le ha dejado más de una enseñanza porque empezó incluso en el sector convencional. “La motivación antes era el triunfo y ese roce competitivo, pero cuando se incursiona en el mundo paralímpico, descubres otros puntos más sensibles, porque encuentras guerreros de mente y valientes de espíritu que llenan por completo la vida”.

“Conocer la parte más humana de cada deportista y saber que más allá de su discapacidad, sea cual sea, siempre es mayor el deseo de superación, es conmovedor. Tener ese anhelo de vencer esos obstáculos y fortalecer la mente para lograrlo es fascinante. La verdad, una de las bendiciones más grandes en mi vida es ser atleta paralímpica”, sentenció.