¿En qué está el Eln?

  1. ¿DÓNDE ESTÁ LA CÚPULA?

Lo que se sabe es que la mayoría del ‘Comando Central’ (Coce) se encuentra en Venezuela desde tiempos del primer gobierno de Juan Manuel Santos. Allí estarían Nicolás Rodríguez (‘Gabino’), Eliécer Herlinto Chamorro (‘Antonio García’), Israel Ramírez (‘Pablo Beltrán’), Rafael Sierra (‘Ramiro Vargas’) y Gustavo Aníbal Giraldo (‘Pablito’). En Cuba, a su turno, estarían ‘Pablo Beltrán’, otro de los integrantes del Coce. También se encuentran en la isla Víctor Orlando Cubides (‘Aureliano Carbonell’), Gustavo Martínez, Consuelo Tapias, Tomás García, Isabel Torres, Alirio Sepúlveda, Silvana Guerrero, Vivian Henao y Óscar Serrano.

Obviamente no hay mayor información sobre el lugar exacto en donde estarían. Los informes de ONG y fuentes de la oposición venezolana son disímiles, ya que mientras algunas versiones ubican a la cúpula elena en una guarnición militar, bajo protección de la dictadura Maduro, otras señalan que estarían en un campamento o hacienda en zona rural, de los estados de Táchira o Apure, junto a por lo menos medio millar de guerrilleros y un cerco externo conformado por militares fieles al régimen chavista. De hecho ayer el alto comisionado de Paz, Miguel Ceballos, insistió en que “es necesario mantener la denuncia de la presencia del Eln y de la disidencia Farc en Venezuela. Si desde la dictadura pretenden decir que no, están mintiendo. El régimen de Maduro es el principal enemigo de la paz en Colombia".

En ese orden de ideas, golpear a la comandancia del Eln es muy complicado. Hasta el momento el operativo más importante fue el abatimiento, en octubre del año pasado, de Andrés Felipe Vanegas Londoño, alias ‘Uriel’, cabecilla en Chocó, muy conocido por su propensión a salir en los medios.



 

  1. ¿DÓNDE ESTÁ GABINO?

Como se dijo, desde tiempos del primer gobierno de Santos la cúpula del Eln ya estaba en Venezuela. De hecho, cuando se anunció en junio de 2014 que arrancaba la fase exploratoria de los diálogos de paz, los informes de Inteligencia Militar coincidían en que el Coce decidió irse a la vecina nación en previsión de que no les pasara lo mismo que al ‘Secretariado’ de la guerrilla de las Farc, varios de cuyos integrantes murieron en bombardeos y operativos militares. De hecho, el 30 de marzo de 2016, cuando se lanzó oficialmente la agenda de negociaciones, en Caracas, fueron ‘Antonio García’ y ‘Pablo Beltrán’ los que encabezaron la delegación negociadora, aunque el segundo iría a Quito, en donde se instalaría la mesa de negociaciones.

De ‘Gabino’ se dijo que el Coce no quería exponerlo al escenario de las tratativas, pues sería en últimas el encargado, como máximo comandante, de tomar las decisiones más importantes. Sin embargo, era sabido que estaba en Venezuela. En abril de 2018, cuando Ecuador dijo que no seguiría como sede de los diálogos y estos pasaron a La Habana, ‘Gabino’ habló desde la clandestinidad. Lo que se vino a saber ahora es que en julio de 2018, con Duque ya como presidente electo, el saliente gobierno Santos autorizó el traslado “por razones humanitarias” del jefe del Eln a Cuba.

Trascendió que sufría problemas de depresión extrema. Desde entonces no se sabe dónde está. Algunos rumores lo ubican todavía en la isla, en donde estaría siendo tratado, y otros señalan que volvió a Venezuela. Sin embargo, desde enero de 2020 Colombia pidió su extradición a Cuba y no a Caracas. Pero más allá de dónde está ‘Gabino’ y si ya superó sus problemas físicos y mentales, lo cierto es que no pocos conocedores de la realidad en esta guerrilla insisten en que ya su voz no es la más fuerte en el Coce y que ‘García’ y ‘Pablito’ son ahora los comandantes de mayor ascendencia.

 

  1. ¿ESTÁ DIVIDIDA ESTA GUERRILLA?

Hay dos versiones: la primera indica que la línea más guerrerista del Eln, encabezada por alias ‘Pablito’, del ‘frente de guerra oriental’, propende por aumentar ataques a la Fuerza Pública, infraestructura, secuestros y otras acciones. De hecho, a su grupo se le atribuye la orden y planificación del atentado terrorista, en enero de 2019, contra la Escuela de Cadetes de la Policía, que dejó una veintena de muertos y llevó al gobierno Duque a romper definitivamente el proceso de paz, que mantenía congelado desde que tomó el poder en agosto de 2018, bajo la tesis de que solo se dialogaría si la guerrilla liberaba a todos los secuestrados y suspendía ataques a Fuerza Pública y población civil. La otra línea del Coce, con ‘Beltrán’ y ‘García’ a la cabeza, insistiría en no extremar la guerra y dejar abierta la puerta de la negociación, aunque ya no con este Gobierno.

En ese orden de ideas, apuntan a moverse de cara a la campaña presidencial que está por arrancar. Una segunda versión sostiene que el Eln sí está dividido porque algunos cabecillas y frentes no están de acuerdo con la forma en que esa guerrilla se está involucrando cada vez más con el narcotráfico y, además, hay creciente inconformismo porque la cúpula sigue ‘refugiada’ en Venezuela, sin venir a liderar sobre el terreno el accionar subversivo. Aunque ‘Beltrán’ ha negado que el Eln esté dividido y sostiene que es ‘guerra sucia’, el Gobierno sí cree en la tesis. Es más, el pasado 11 de febrero un comunicado del Alto Comisionado, sobre la advertencia del gobierno de Cuba al colombiano en torno a un posible atentado eleno en Bogotá, recalcó que “la división es muy clara cuando el embajador de Cuba en su comunicación dice que los miembros del Eln que están en Cuba, desconocen la voluntad del Frente Oriental de cometer un grave delito.

Esto confirma que ese grupo está dividido y que hay ruedas sueltas en él”. Según Ceballos “… si los mayores líderes de ese grupo que son ‘Gabino’, comandante general del Eln, y ‘Beltrán’, que es el vocero del Comando Central, supuestamente no conocen algo tan grave, quiere decir que ese grupo está absolutamente dividido y que no es capaz de responder a una unidad de mando para ofrecerle paz a los colombianos”.



 

  1. MOVIDAS ESTRATÉGICAS Y MARGEN EXTERNO

En los últimos cuatro años el Eln, que tendría entre tres mil y cinco mil hombres-arma y milicianos, ha registrado tres hechos claves. En primer lugar, y así lo confirman informes de inteligencia militar así como de centros de investigación colombianos, venezolanos y de otras latitudes, esa guerrilla aplicó un desdoblamiento de frentes en Venezuela, operando en conjunto o complicidad con fuerzas militares y seguridad chavistas. Algunos informes hablan de entre mil y dos mil efectivos de esa guerrilla en la vecina nación, operando no solo en los estados fronterizos sino incluso en áreas más centrales, sobre todo en enclaves minero-energéticos.

La oposición venezolana incluso acusa a la dictadura de utilizar a los elenos para amedrentar a la población inconforme con Maduro y compañía. En segundo lugar, al menos así lo indican los informes del Ministerio de Defensa y FF.MM. de Colombia, además de ingresos por secuestros y extorsión, los frentes del Eln entraron a competir con disidencias de las Farc, bandas criminales (‘Clan del Golfo’ y ‘Los Caparros’) y hasta carteles ‘puros’ de narcos por el dominio y usufructo de corredores de narcotráfico, minería ilegal, contrabando de madera y otros delitos.

En ese énfasis están detrás de masacres, desplazamientos y asesinatos de líderes sociales y desmovilizados. Y, en tercer término, es claro que mientras el Eln ha fortalecido su alianza con la dictadura venezolana, que mes tras mes se aferra más al poder, sus nexos históricos con Cuba son cada día más difíciles de mantener por la presión externa (sobre todo de Estados Unidos y Colombia) a La Habana para que extradite a los cabecillas de la guerrilla buscados por ambos países. De hecho, uno de los últimos movimientos de Trump antes de salir de la Casa Blanca fue devolver a Cuba a la lista negra de lucha antiterrorista y hasta ahora el gobierno Biden no ha reversado esa decisión.