Sacerdote fue apuñalado en plena misa transmitida por internet

De la transmisión original
El hecho ocurrió en la iglesia más grande de Canadá. El sospechoso fue capturado y el padre llevado al hospital

 

Un sacerdote fue apuñalado durante una misa transmitida en vivo el viernes en el Oratorio Saint Joseph's Oratory en Montreal, la iglesia más grande de Canadá, dijo la policía.

Las imágenes transmitidas en una estación de televisión católica y recogidas por la cadena CTV mostraron a un hombre en jeans, una parka y una gorra de béisbol blanca acercándose al padre Claude Grou.

El sospechoso fue arrestado en la basílica católica romana poco después, mientras que el sacerdote fue trasladado al hospital. 

La policía dijo a la AFP que fue "herido ligeramente en la parte superior del cuerpo" cuando, de acuerdo con testigos citados por las autoridades, "el sospechoso corrió de repente hacia el sacerdote y lo atacó con un cuchillo". Sin embargo, su vida no corre peligro.

Según el portavoz de la basílica católica, una de las más importantes de Canadá, el sacerdote agredido es el rector de la oratoria, el padre Claude Grou.

Fue atacado durante la misa de las 08H30, transmitida en vivo por internet y a la que asistieron cincuenta personas, según los primeros testimonios.

El sacerdote se recuperó lo suficiente como para ponerse de pie y en las imágenes se le ve retroceder mientras agentes de seguridad rodean al agresor, que deja caer su cuchillo. 

El religioso fue trasladado al hospital, donde se dijo que su condición era estable.

Cuando la policía llegó, el presunto atacante ya había sido reducido por los servicios de seguridad de la iglesia, dijo la portavoz de la iglesia, Céline Barbeau.

"El sospechoso fue arrestado por la policía y fue trasladado a un centro de detención, donde será recibido por los investigadores durante la mañana", dijo a la AFP Caroline Chèvrefils, portavoz del departamento de policía de la ciudad.

 

Un hombre "blanco"

El sospechoso debía ser interrogado en breve, mientras que la iglesia fue acordonada y se esperaba que los servicios se reanudaran más tarde en el día.

La alcaldesa Valerie Plante calificó el asalto de "acto horrible e inexcusable que no tiene lugar en Montreal", y la policía no reveló el motivo del ataque.

Según un asistente a la misa entrevistado por Radio Canadá, el atacante es un hombre "blanco" y de "estatura alta".

"Lo vi desenfundando su cuchillo y, corriendo, abalanzarse sobre el padre", testificó Adele Plamondon. "Cuando vi eso, salí gritando para ir a la sacristía y alertar a seguridad".

"Pensé que solo iba a arrodillarse frente al altar para orar, como hacen muchas personas", agregó.

Según Plamondon, el sospechoso se mantuvo en silencio durante el ataque, pero se veía "muy determinado". 

Jean-François Lefèbvre, un trabajador de la iglesia, fue testigo de la llegada de la policía. "Me parece una vergüenza, especialmente en lugares tan tranquilos, porque tenemos dos millones de turistas que acuden anualmente al oratorio", dijo a la AFP.

"Desde la perspectiva de lo que sucedió en Christchurch, todos los lugares de culto pueden ser objetivos", agregó en referencia a los ataques en dos lugares de culto musulmanes en Nueva Zelanda, donde murieron 50 personas.

La iglesia de Saint-Joseph mira a Montreal desde la cima de su montaña, como el Sacré-Coeur sobre París, y atrae a dos millones de visitantes cada año.

El santuario fue fundado por el hermano André, Alfred Bessette, quien dedicó su vida a ayudar a los enfermos y promover la devoción a Saint-Joseph. Fue canonizado por el Papa Benedicto XVI en octubre de 2010.

La construcción del enorme santuario comenzó en la década de 1920 y se completó en 1955, diez años después de la muerte del hermano André, a la edad de 91 años.