Colombia, con la moneda más devaluada en A. Latina

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Durante 2019 la devaluación fue del 11% frente al dólar. La tasa de cambio nacional con sus pares latinoamericanas fue de las de mayor depreciación en los mercados emergentes
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Con una devaluación del 11%, el peso colombiano fue una de las monedas que más perdió valor frente al dólar durante 2019, sin tener en cuenta las cotizaciones del bolívar que prácticamente desapareció de las operaciones financieras. Este comportamiento tiene que ver con la profunda incertidumbre que presentó el mercado cambiario en los últimos 12 meses.

En un análisis de esta situación por parte del Bancolombia, se indica que una de las principales tendencias financieras en América Latina durante 2019 fue la fuerte presión a la que estuvieron sometidas sus principales monedas. Esto ocurrió por cuenta de un ambiente de incertidumbre global, así como por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y las preocupaciones en torno a la gobernabilidad y el descontento social en varios países.

Como resultado de lo anterior, las monedas latinoamericanas se depreciaron el año pasado un 9,8%, y el peso colombiano lo hizo en 11%. Sin embargo, durante el último mes de 2019 y en buena parte de las primeras jornadas de 2020 las monedas de la región, en particular el peso chileno y el colombiano, lograron revertir parte del comportamiento negativo que se presentó hasta finales de noviembre.

“En el caso del peso con respecto al dólar, la corrección desde su nivel máximo asciende a $240. Ante el tamaño de este ajuste, resulta inevitable preguntarse si la tendencia de las últimas semanas puede ser el preludio de una fase de recuperación mucho más pronunciada de nuestra moneda o si, por el contrario, el comportamiento que hemos presenciado en las últimas semanas se ha extinguido. Tal inquietud es relevante, ya que el promedio de los analistas consultados por Bloomberg espera que el dólar, medido a través del índice DXY (Dollar Index Spot que compara diariamente el comportamiento del dólar estadounidense frente a las otras seis principales divisas del mundo: el euro, el yen japonés, la libra esterlina, el dólar canadiense, la corona sueca y el franco suizo), retroceda este año en 1,7%”, sostienen los analistas.

Expectativas

Teniendo en cuenta la relación histórica entre el DXY y las tasas de cambio emergentes, esta expectativa podría interpretarse como una señal de fortalecimiento de estas. Señalan los investigadores que “para responder a esta pregunta, retomamos una observación importante que hicimos hace algunas semanas acerca del peso colombiano. Dijimos que la moneda de nuestro país ha sido empleada cada vez más como vehículo de cobertura cruzada de las exposiciones de monedas emergentes de operadores como los fondos. También afirmamos que una de las razones clave para que esto ocurriera es que la sensibilidad del peso a los movimientos del dólar se ha incrementado en términos relativos frente a sus pares. Ese comentario fue hecho en el momento más álgido de la depreciación. Ahora que la tendencia ha cambiado, creemos que es pertinente refinar el cálculo de las medidas de sensibilidad cambiaria”.

Indican los analistas financieros que “en concreto, queremos determinar si el beta (término con el que se denomina usualmente dicha sensibilidad) del peso y sus pares es diferente cuando el dólar está apreciándose a cuando está perdiendo valor. Para tal fin, realizamos una estimación robusta sobre muestras móviles de variaciones mensuales desde enero de 2009 hasta la fecha. En primer lugar, destacamos que la sensibilidad de las principales monedas latinoamericanas a apreciaciones del dólar es alta y significativa, tal como sería previsible dado el desempeño observado en 2019. Además, tal como lo afirmamos en noviembre, el peso colombiano exhibe en este momento el mayor beta de la región en los momentos en los que la divisa estadounidense se fortalece”,

Sostienen que “sin embargo, cuando analizamos solo los periodos de debilitamiento del dólar la reacción cambia de forma sustancial: el valor de los betas del peso y demás monedas similares (con excepción del peso chileno) se reduce, al punto que los estimadores se tornan no significativos. En otras palabras, la evidencia muestra que una depreciación del dólar no implica un avance para las divisas latinoamericanas. Esto quiere decir que el alto beta del peso colombiano es asimétrico: opera cuando el dólar avanza, pero tiende a desvanecerse cuando retrocede”.

Manifiesta el informe que “frente a la inquietud que planteamos, los resultados anteriores soportan la visión de que el espacio de apreciación de nuestra moneda tanto en el corto plazo como a lo largo del año que empieza es limitado. Esto implica que el rumbo que ha tenido lugar desde diciembre no se perpetuará. De hecho, si se materializa el escenario contemplado por los analistas internacionales, nuestro análisis sugiere que un debilitamiento moderado del dólar no tendrá mayor incidencia en el desempeño del peso colombiano”.

“La perspectiva que se plantea corrobora que el nivel de la tasa de cambio actual, cercana a los $3.300, es consistente con los fundamentales de la economía colombiana. En particular, el pronunciado déficit en cuenta corriente que exhibe Colombia, que para este año bordeará el 4,5% del PIB, representa una barrera fundamental que impedirá una recuperación adicional de la divisa local. Por todo lo anterior, reafirmamos que nuestra perspectiva de que en 2020 el dólar se cotizará en promedio en $3.310”, sostienen

Valorización

De otra parte, para los analistas de Coltefinanciera, este año parece ser mejor. Señalan que “desde que comenzamos este nuevo año hemos visto como el peso se ha valorizado debido a múltiples factores que incluyen desde la llegada de agentes internacionales, crecimiento económico estable y una controlada inflación hasta la reducción en el déficit fiscal colombiano, además están los drivers internacionales como lo son el acuerdo comercial entre China y EE.UU., el fin del brexit y el enfriamiento de las disputas geopolíticas entre USA e Irán”.

Señalan que “todo lo anterior hace que los inversionistas se atrevan a probar nuevos rumbos y busquen alternativas de rentabilidad como lo son economías emergentes con su renta fija y variable y muchos otros activos de riesgos ante la falta de buenas tasas a nivel mundial. Luego de visitar niveles mínimos de $3.239 comenzamos la semana pasada a ver interés por parte de la Dirección del Territorio Nacional comprando dólares lo que ha hecho que corrijamos un tanto al alza. El lunes pasado se alcanzaron los $3.298,80 y falto algo de fuerza para ver nuevamente los $3.300”.

Aseguran que “posiblemente lleguemos a corregir hasta un nivel cercano de los $3.315 antes de comenzar de nuevo con una caída. Recordemos que el próximo 15 de Enero debemos estar atentos a que se lleve a cabo sin pasatiempos la “firma” de la fase 1 del acuerdo comercial entre China y USA y no olvidar que próximamente iniciaran los pagos de los grandes contribuyentes; no sobra anticipar que el próximo objetivo del mercado al valorizarse estaría en los $3.180 si nada extraordinario ocurre en los mercados”.