ERNESTO RODRÍGUEZ MEDINA | El Nuevo Siglo
Sábado, 6 de Julio de 2013

Los ecos de una subasta

 

Concluyó  la subasta de 4G que permitió un recaudo de más de 770 mil millones, dinero que esperamos sea bien utilizado en romper la brecha social en materia de las TIC para que éstas lleven sus beneficios a todos los colombianos. Sin embargo, llama la atención que este precio haya sido resultado de una flaca  puja que terminó súbitamente con el retiro de Azteca en apenas la segunda ronda y cuando los precios escasamente habían subido algo más de un uno por ciento. Debiera el Mintic  evaluar si los costosos expertos que diseñaron la subasta hicieron un buen diseño o no. Si bien la suma suena muy importante, ella escasamente representa tres semanas de facturación de la industria móvil en Colombia, obteniendo a cambio el derecho de explotar un valioso recurso por 10 años, es decir, toda una ganga.

Así, pasada la efervescencia del cierre de la subasta que permitirá a los mismos de siempre crecer aún más, y esperando que los nuevos operadores muevan un poco el mercado y no salgan ahora a especular vendiendo la empresa con el lote de espectro que se les asignó, caben aquí unas reflexiones que debieran convertirse en decididas acciones de la CRC y del Ministerio.

Primeramente es necesario que se exija a los operadores el despliegue de más radiobases, pues solo a punta de espectro no lograrán ampliar la capacidad para siquiera llevar el pésimo servicio actual a un estado aceptable, sin hablar de lo que se requiere para ofrecer velocidades de verdadera cuarta generación; en segundo lugar la CRC debe ser más contundente con los parámetros de calidad y el detalle de los mismos para que los operadores no se escuden en los promedios. El Mintic y la SIC  han de ser más incisivos a la hora de controlar que se cumplan estas normas y no queden en letra muerta; y en tercer lugar, es menester que tal como lo expresamos la semana pasada, se eliminen todas las barreras que impiden al usuario cambiar de operador, empezando por las cláusulas de permanencia.

Ahora bien, en el rompecabezas del Plan Vive Digital del ministro Molano, esta subasta era una ficha clave que, de cumplirse su expectativa de despliegue de la tecnología, le permitirá cumplir e incluso superar las agresivas metas que el mismo se impuso en el inicio del gobierno, lo cual muestra su entendimiento del bosque y la función de cada árbol en el mismo así como su profesionalismo y objetividad. Seguramente hasta el final del gobierno, cumplidos los grandes hitos de infraestructura con la asignación de la red nacional de fibra y con esta subasta, su énfasis se tendrá que centrar ahora en las aplicaciones y contenidos y en la masificación de terminales y capacitación del ciudadano de a pie. Estamos seguros de que lo logrará dejando una excelente base para una revolución de la economía digital en el país a partir del siguiente gobierno, cosa que le agradecerá todo el país y sobre todo las generaciones más jóvenes.

Finalmente, le quedan si un par chicharrones, heredados, que tendrá que resolver. Por un lado el final de las concesiones originales de celular, donde están involucrados los dos mayores operadores del país, y por el otro lado el final de las concesiones del canal UNO que por ley no pueden prorrogarse, con lo cual tendrán que correr en la ANTV asesorados por la Universidad Nacional que, como ya lo dijimos en el pasado, pretende ser Banca de Inversión sin serlo, con lo cual existe un gran riesgo para quienes tomen las decisiones de precios en este delicado asunto además matizado por factores políticos muy grandes producto del acceso a los medios de información.

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