¿Qué pasará ahora con segundo juicio político al presidente Trump?

AFP

El presidente de los Estados Unidos Donald Trump se ha convertido en el primer mandatario estadounidense en la historia en ser sometido dos veces a un juicio de destitución. Pero ser acusado no es lo mismo que ser condenado y expulsado del cargo o que se le prohiba volver a ocuparlo.



Así las cosas, EL NUEVO SIGLO hace un recuento de cómo llegamos aquí, qué está sucediendo y qué podría suceder a continuación.

Consecuencias

La primera consecuencia de la apertura del nuevo proceso de “Impeachment” es que el presidente Trump pasará a la historia por ser el primer mandatario en ser acusado dos veces. Ahora bien, si el Senado lo condena antes de que deje el cargo el 20 de enero, será destituido, pero se prevé que no tome decisión alguna antes de esa fecha. Por otra parte, si lo encuentra culpable de los cargos que se le imputan la Cámara Alta podría incluso prohibirle que vuelva a ocupar el cargo, pero tendría que hacerlo en una votación adicional porque las dos situaciones no están ligadas.

Una pregunta recurrente es si realmente hay tiempo para desarrollar el proceso, a lo que diferentes analistas coinciden en responder que sí. El juicio político puede ser tan largo o corto, tan detallado o no, como el Congreso quiera que sea. Tras el traslado de la aprobación en la Cámara de Representantes, el Senado puede celebrar un juicio sobre si condenar a Trump incluso después de que finalice su mandato, que es lo que parece más probable que suceda en este momento y cuando los republicanos ya no serán mayoría.

Los hechos

Enjuiciar a Trump en sus últimos días en el cargo no estaba en la lista de tareas pendientes del Congreso. Pero luego sucedió el 6 de enero.

Como se recordará el Congreso se reunió en esa fecha para confirmar los votos emitidos por los grandes electores de cada Estado y proclamar a Joe Biden como el próximo presidente, pero manifestantes interfirieron con el conteo y la sesión tuvo que posponerse unas horas.

Cuando empezaron, el presidente Trump se dirigía a los partidarios que reclamaban a la corporación un conteo justo considerando las acusaciones de fraude que denunció el partido del mandatario.



A medida que avanzaba el debate sobre la primera impugnación republicana, cientos de esos partidarios irrumpieron en el Capitolio, abrumaron a la Policía y obligaron a los legisladores a huir del recinto. Cinco personas, incluido un oficial de policía, fallecieron como resultado de los disturbios. Los miembros del Congreso regresaron horas después y confirmaron la victoria de Biden.

La enmienda 25

Hubo otras propuestas para lograr la salida de Trump de la Casa Blanca antes de que tenga que irse el 20 de enero al mediodía. El vicepresidente Mike Pence y la mitad del gabinete podrían votar para destituirlo basándose en una sección de la Enmienda 25 de la Constitución que les permite declararlo no apto para servir. Pence respondió que no cree que destituir a Trump ahora sea "en el mejor interés de nuestra nación o en consonancia con nuestra Constitución".

Tras la negativa los demócratas de la Cámara reiteraron el pedio al vicepresidente antes de someterlo al “Impeachment” y algunos miembros del gabinete renunciaron por el papel de Trump en los disturbios, evitando su participación en dar este paso sin precedentes.

Algunos expertos en derecho constitucional argumentan que el Congreso podría usar una disposición menos conocida, la Enmienda 14, para apartar a Trump de su cargo, votando que "participó en una insurrección o rebelión" y por lo tanto no podría ocupar el cargo nuevamente. Esta opción tampoco se adoptó, pues a pesar de su facilidad de aplicación podría ser vulnerable a impugnaciones al carecer de evidencias que sustenten la acusación.

El juicio

La primera etapa del proceso se surtió ayer en la Cámara que es la corporación en donde la Constitución dice que deben originarse todos los juicios políticos. No hay nada en las reglas que diga que la Cámara tiene que celebrar meses de audiencias, o incluso cualquier audiencia, para acusar a un presidente, dijo Josh Chafetz, experto en derecho constitucional de la Universidad de Georgetown, quien recordó que la Cámara acusó a Andrew Johnson antes de que los legisladores incluso hubieran terminado de leer los artículos y acusaciones por las que se llevó a juicio.



Los demócratas presentaron un solo cargo en este nuevo juicio político contra Trump y lo votaron favorablemente ayer, una semana después del alboroto en el Capitolio y una antes de su partida.

La votación sólo necesitaba una mayoría simple en la Cámara para acusar a un presidente, y los demócratas la tuvieron.

Ahora bien ¿Qué pasa ahora en el Senado?

El proceso va a la Cámara Alta para un juicio sobre si condena o absuelve al Presidente. El Senado está en proceso de cambiar de manos, de una estrecha mayoría republicana a una estrecha mayoría demócrata.

El momento de la votación de la Cámara, menos de una semana antes de que Biden sea juramentado, significa que es probable que cualquier juicio en el Senado se lleve a cabo bajo esa corporación controlada por los demócratas, quienes podrían delinear cómo funcionaría el juicio.

Pero podría requerir que el Senado detenga todos los asuntos durante unos días, incluida la confirmación del gabinete de Biden, razón por la cual algunos líderes demócratas de la Cámara de Representantes han sugerido abstenerse de enviar el proceso hasta que Biden esté más firme con su administración.

El presidente electo le preguntó al Senado si podría dividir el día en dos, confirmar a sus nominados y celebrar un juicio, pero no está claro que la corporación pueda desarrollar las dos actividades de manera paralela.



Las consecuencias para Trump tampoco están claras. Un presidente probablemente pueda ser condenado después de dejar el cargo, pero para condenar a Trump se requiere el apoyo de dos tercios del Senado, más que la mayoría demócrata. Los demócratas necesitarían que 17 senadores republicanos se les unan y no parecen tener ese apoyo pese a las declaraciones de tan solo tres que han expresado su intención de apoyar la moción a saber Lisa Murkowski de Alaska, Ben Sasse de Nebraska y Patrick J. Toomey de Pennsylvania.

El senador Mitt Romney (republicano por Utah), el único que votó para condenar a Trump durante su primer juicio político, ha expresado sus dudas de que el juicio político sea el camino correcto que seguir, aunque también dijo que cree que el Presidente debería rendir cuentas en algunos casos.

Pocos legisladores republicanos, si es que hay alguno, están defendiendo las acciones de Trump. Pero no relacionan el papel del Presidente en incitar a las turbas violentas y tratar de socavar una elección presidencial.

La mayoría de los republicanos de la Cámara de Representantes se han alineado tras el argumento de que la acusación será demasiado divisiva para el país y de prosperar el juicio en el Senado la polarización se hará cada vez más profunda, situación que el futuro presidente Biden querrá evitar y que de seguro será uno de los principales retos de su administración para sacar adelante los importantes desafíos que tiene por delante.