IMPLICACIONES POLÍTICAS, DIPLOMÁTICAS Y ELECTORALES
Los tremores de la reunión Petro-Sánchez en España

Cortesía

Por lo general en Colombia las correrías políticas internacionales se les dejan a los presidentes electos, una vez constatado su triunfo en las urnas. Es común, entonces, que los mandatarios nacionales cumplan una agenda externa antes de posesionarse.

No es muy común, en cambio, que los precandidatos o candidatos presidenciales sean recibidos por los jefes de gobierno de otros países, aunque casos se han dado. No obstante, en esta ocasión el recibimiento en España al precandidato a la consulta interpartidista del Pacto Histórico, Gustavo Petro, ha causado revuelo político en nuestro país.

De hecho, la canciller Marta Lucía Ramírez dejó entrever que la abigarrada agenda de Petro, que incluyó una reunión con el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, fue preparada por un funcionario de la misma administración ibérica. Se trata, según dijo, de Enrique Santiago, miembro principal del partido Comunista español que, en alianza con Podemos (partido relacionado con el chavismo venezolano), hace parte de la coalición que encabeza el Partido Socialista.

En entrevista radial con Caracol, la Canciller explicó que “en un tema tan sensible como lo son las elecciones, siempre tiene que manejarse con el mayor cuidado y con prudencia por parte de los países… Lo que señalé es que ojalá la misma apertura que han tenido con un precandidato, la tengan con los demás”.

Lo cierto, en todo caso, es que la precandidatura de Petro mostró que sabe moverse en aguas internacionales y dejó la sensación de que tiene un aliado en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Antecedentes

Este tipo de circunstancias no deja de causar estremecimientos políticos, como en su momento ocurrió, por ejemplo, con la reunión que realizó el entonces presidente Andrés Pastrana en el rancho de George Bush Jr., cuando este era gobernador de Texas y candidato presidencial por el Partido Republicano.

La diferencia radicó en que Bush ganó las elecciones después y el tema no pasó a mayores, pese a que miembros del Partido Demócrata, con el cual Bogotá tenía muy buenas relaciones, se mostraron entonces sorprendidos.

Más recientemente la situación fue completamente la contraria y tuvo consecuencias políticas. Se trata, como se sabe, de la intervención de algunos miembros del Centro Democrático en la campaña electoral de hace poco más de un año entre el entonces presidente Donald Trump y Joe Biden. La molestia radicó, por parte de la campaña de este último, en que algunos militantes uribistas estaban pidiendo respaldos para una candidata republicana a la Cámara en La Florida.

El asunto llegó a mayores, hasta el punto de que la misma embajada de Estados Unidos en Colombia emitió un comunicado, señalando este asunto como una clara intervención en la política de otro país, afectando el principio de autodeterminación de los pueblos.


Le puede interesar: Renuncia de Echeverry mueve ajedrez del Equipo por Colombia


Posteriormente, cuando Biden ganó la Casa Blanca, fue evidente el enfriamiento de las relaciones colombo-americanas. Esto, inclusive, a pesar de ser nuestro país uno de los principales aliados de Washington en el continente.

En ese sentido, hubo de esperarse meses hasta el cambio de embajador. En cabeza de Juan Carlos Pinzón, las relaciones empezaron a mejorar gradualmente y volvieron pronto hacia su cauce natural. Si bien, la embajada de Colombia en Estados Unidos no tuvo nada que ver en el episodio de La Florida, quedó en el ambiente que se había pasado ‘factura política’, puesto que aquel Estado era uno de los territorios cruciales en la contienda presidencial estadounidense.

Por otra parte, la sensibilidad de los asuntos internacionales también quedó demostrada recientemente en otro episodio, cuando el Parlamento colombiano quiso hacer una reunión bilateral con diputados de la Asamblea Nacional venezolana, por fuera de las directrices del gobierno Duque.

Alto impacto

Ahora el senador y precandidato Petro es recibido por el Jefe del gobierno español y algunos de sus ministros, en medio de la campaña presidencial colombiana, dejando entrever una gran cercanía política, ya que agendas de este tipo solo se logran cuando hay unidad de propósitos y amigos en común.

El contraste se hizo más evidente por cuanto solo hace algunos meses el presidente Iván Duque viajó a España como invitado especial a la Feria del Libro de Madrid, donde enfrentó algunas protestas callejeras relacionadas con los paros de mediados del año pasado y una discusión por los delegados culturales elegidos para la representación de nuestro país en ese evento literario.  

Unos meses más tarde, en diciembre pasado, el presidente Duque recibió en Barranquilla, en el marco del Congreso Mundial de Juristas, el trascendental Premio Mundial de la Paz y la Libertad, otorgado a Colombia por su reconocida tradición democrática. Fue el propio rey de España, Felipe VI, quien entregó el prestigioso galardón, exaltando el sistema institucional colombiano como uno de los más vigorosos del mundo.

Posteriormente Colombia también fue favorecida con la donación de cinco millones de vacunas de Pfizer contra el covid-19, que es el aporte más grande hecho al país en la materia, después de lo entregado por el gobierno Biden en el último año.

En todo caso, la reunión de Petro con Sánchez en España, esta semana, se da en momentos en que el PSOE ha venido mostrando su declive en todas las encuestas. En una de las últimas, publicada por el periódico El Mundo, se concluyó que ese partido perdería las elecciones parlamentarias si estas se dieran en estos días, fruto del ascenso de la eventual coalición entre el Partido Popular y Vox, que siguen ganando terreno político. Otro sondeo, esta vez del diario El País, muestra el mismo declive, aunque aun manteniéndose la coalición gubernamental por encima de 176 escaños, umbral mínimo para formar gobierno.

De hecho, la reunión Petro-Sánchez fue recibida de forma adversa por delegados de Vox y miembros del Partido Popular, lo mismo que por algunos columnistas de ese país.

A ello se suma que para algunos analistas en nuestro país, más allá de la queja de algunos partidos y dirigentes políticos locales por la reunión Sánchez-Petro, lo que se estaría demostrando en una falta de dinámica en las demás campañas en el frente internacional. Para otros, por el contrario, el Jefe de gobierno español acusó una falta de tacto con Colombia y se metió innecesariamente donde no debía, incidiendo en el principio de la libre autodeterminación de los pueblos.