Off the record

Foto archivo Anadolu

Por si las moscas…

Aunque hasta el momento el gobierno del cuestionado presidente venezolano Nicolás Maduro se ha cuidado de tratar de capturar al presidente interino Juan Guaidó, trascendió que en la oposición hay una especie de plan de contingencia en caso de la inminencia de una detención en Caracas. La idea sería poder llevarlo lo más pronto posible a una embajada, siendo las de Colombia, Estados Unidos y Brasil las opciones más viables. Esto bajo la tesis de que el chavismo no sería capaz de “atreverse” a ingresar a una de esas tres delegaciones diplomáticas por más que considere a los gobiernos Trump, Duque y Bolsonaro como enemigos de la “revolución bolivariana”. Lo cierto es que Guaidó es custodiado por un cuerpo de seguridad que está compuesto por varios anillos encargados de alertar sobre algún movimiento sospechoso contra el Mandatario, que es reconocido por más de 40 naciones.

Solución intermedia

Un senador del Centro Democrático le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO que “no tiene sentido” seguir insistiendo en el proyecto que crea las 16 curules para las víctimas del conflicto armado, pues una iniciativa legislativa en ese sentido tardaría todo este año en ser aprobada, sin que la elección de esos Representantes a la Cámara pudiera realizarse el mismo 27 de octubre, cuando se escogerá a los gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles. Sin embargo, en el uribismo consideran que podría buscarse una fórmula intermedia para designar un máximo ocho congresistas a nombre de las víctimas del conflicto, incluso repartidos entre Senado y Cámara. Dicha designación no implicaría tener que ir a las urnas y podría llevar a que estas curules se provean antes de terminar este año.

No están anulados

Uno de los dirigentes del Polo Democrático le dijo a varios de sus líderes en la capital del país que el “realismo político” indicaba que la colectividad no tenía un nombre fuerte para competir por la Alcaldía de Bogotá, pero que ello no significaba que los votos del partido de las toldas amarillas no fueran decisivos en la contienda por la sucesión de Enrique Peñalosa. Incluso recalcó que “se equivocan” quienes piensan que Gustavo Petro, Sergio Fajardo y Antonio Navarro se volvieron los “dueños” de los votos de la izquierda en la capital del país.

Los votos ‘huérfanos’

En momentos en que se empieza a mover la campaña para la Alcaldía de la capital del país, varios analistas se toman el tiempo de revisar el resultado de la anterior competencia por el Palacio Liévano y tratan de hacer cábalas sobre qué podría pasar con los potenciales electorales que se mostraron en las urnas en los comicios de octubre de 2015. ¿Tendrá Enrique Peñalosa a quién endosarle parte de los 906 mil votos con que ganó el cargo? ¿Podrán los liberales y el santismo de entonces tratar de recuperar parte de los 778 mil votos que sumó Rafael Pardo? ¿Los 500 mil apoyos que sacó Clara López a nombre del Polo y otros partidos de izquierda tendrán sucesor? ¿Y los 327 mil que sumó Francisco Santos los sumará algunos de los tres hoy precandidatos uribistas?