APLAUSOS Y RECHIFLAS
Reacciones encontradas por voto para militares

Foto archivo El Nuevo Siglo

Reacciones encontradas, particularmente entre militares en retiro, suscitó esta mañana la propuesta de devolverles a los uniformados el derecho al voto en las elecciones, planteada a través de un proyecto de ley radicado por el senador Roy Barreras y otros legisladores del Partido Social de Unidad Nacional (La U).

Por ejemplo, el general retirado Jaime Ruiz, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro (Acore), aplaudió sostuvo que "en alguna reunión que tuve en Acore con el senador Barreras, uno de los temas que le planteé fue este la importancia del voto para los militares por considerar que es un derecho que perdimos y queremos recuperar".

"En este momento tenemos unas fuerzas militares muy profesionales, no podemos se ciudadanos de segundo, pero esto me huele más a mi como caramelo. No digo mermelada: caramelo, porque así no voten los militares ahorita en el tema del plebiscito, las familias sí podrían ser inducidas al voto, entonces no sé qué tanta seriedad este proyecto y no sé qué pueda pasar más adelante", le dijo Ruiz a Caracol Radio.

Por su parte, el general retirado Manuel José Bonnet manifestó que “el día en que los políticos empiecen a visitar los cuarteles, esto se derrumba”.

Bonnet le expresó a RCN Radio que se debe mantener la independencia de los integrantes de la fuerza pública con la política. “El día que los políticos empiecen a hacer visitas políticas a los cuarteles, esto se derrumba porque los políticos son sucios. No me puedo imaginar a los políticos visitando no solo los cuarteles, sino las casas de los militares”, manifestó.

Santos

El presidente Juan Manuel Santos se pronunció a favor de la propuesta, pero advirtió que este derecho sólo podría instaurarse tras el fin del conflicto armado.

"Mientras subsista el conflicto armado, yo creo que no, después podríamos pensar que sí", le dijo el mandatario a Blu Radio.

"Les prometí a los militares que eso se haría. Les dije que si al final de mi mandato, si teníamos la paz, eso sería una posibilidad real y estamos hablando con ellos para ver cuándo es el momento más adecuado", afirmó Santos a RCN Radio.

Propuesta 

Aunque no es la primera vez que se propone, en la última década, que los militares y policías puedan votar, el proyecto de reforma constitucional radicado ayer tiene un ingrediente adicional: lo presenta como causa y consecuencia del proceso de paz que está en la recta final entre el Gobierno y las Farc.

Barreras, quien funge como acompañante de la Mesa de Negociación en La Habana, explicó que “el avance que propone esta reforma constitucional es un primer paso al reconocimiento de derechos políticos a los militares, manteniendo el carácter no deliberante de la Fuerza Pública y otorgándoles durante el servicio activo exclusivamente el derecho a elegir, mas no a ser elegido”.

Agregó que “con el objetivo de realizar una transición adecuada y luego de más de 80 años de haber prohibido este derecho a los militares, la iniciativa propone una fórmula similar a la mayoría de países de la región, de habilitar únicamente el derecho a elegir, e impedir que intervengan en actividades o debates de partidos o movimientos políticos”. Según el Senador “este es el momento constitucional para iniciar el restablecimiento de los derechos políticos de la Fuerza Pública, a través de la rehabilitación del derecho a elegir, con base en el principio de sufragio universal establecido hace más de dos siglos, manteniendo la limitación para el ejercicio de los demás derechos políticos. Lo cual se traduce en permitir que alrededor de 450.000 ciudadanos puedan participar de las decisiones que los afectan”. 

De acuerdo con la exposición de motivos del proyecto, once países en América “aplican parcialmente derechos políticos” a militares: Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela (ver tabla). En las naciones en donde los integrantes de la Fuerza Pública no pueden ejercer el derecho al sufragio son Colombia, Paraguay, Guatemala y Honduras.

El texto de la iniciativa plantea, entonces, modificar el artículo 219 de la Carta, en el cual se establece que “La Fuerza Pública no es deliberante; no podrá reunirse sino por orden de autoridad legítima, ni dirigir peticiones, excepto sobre asuntos que se relacionen con el servicio y la moralidad del respectivo cuerpo y con arreglo a la ley”.

La modificación se daría en el segundo parágrafo, con un texto sustitutivo que indicaría que “Los miembros de la Fuerza Pública podrán ejercer el derecho al sufragio, pero  mientras permanezcan en servicio activo, no podrán intervenir en actividades o debates de partidos o movimientos políticos”.

Se agrega que sería una ley estatutaria la que reglamentaría este derecho a votar de los militares y policías pero se deja en claro que ello sólo sería posible “si la ciudadanía, mediante voto popular, refrenda el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la  Construcción de una Paz Estable y Duradera”.

Es decir, entonces, que si en La Habana no se firma el acuerdo final de paz entre el Gobierno y las Farc, seguiría vetada la posibilidad del ejercicio del sufragio a los uniformados.

También habría sanciones a los superiores que influyan en el voto sobre el personal a su cargo y también para quienes utilicen los bienes del Estado para hacer campaña política. 

¿Y el Gobierno?

Como se trata de una reforma constitucional, el trámite de la misma duraría un año en el Congreso. Luego de ello sería necesario tramitar la respectiva ley estatutaria, lo que implicaría, entonces, un semestre más en el Parlamento. Todo este proceso terminaría, en el mejor de los casos, en diciembre de 2017. Así las cosas, aun firmándose en La Habana el acuerdo final de paz en julio o agosto y votándose el plebiscito refrendatorio en septiembre u octubre, sólo en los comicios a Congreso y presidenciales de 2018 los uniformados podrían ir a las urnas.

Sin embargo, en la exposición de motivos del proyecto se indica que “teniendo en cuenta que en los próximos meses, si el pueblo colombiano avala en las urnas el acuerdo de paz y si el Gobierno nacional considera oportuno presentar un proyecto de acto legislativo para ser tramitado mediante Fast Track”.

Esto quiere decir que la iniciativa podría ser presentada por el Gobierno a través del procedimiento legislativo especial que se aprobó en junio pasado, en el marco del llamado “acto legislativo de paz”, mediante el cual se tramitarán en tiempo récord en comisiones primeras y plenarias de Senado y Cámara los proyectos de ley y reforma constitucional que se deriven del acuerdo de paz firmado en La Habana, una vez sea refrendado en las urnas.

Ninguno de los senadores de La U indicó si el proyecto había sido consultado con el gobierno Santos, por lo que ayer -al cierre de esta edición- no se sabía si la Casa de Nariño aprueba que los 452.373 militares y policías en actividad puedan votar después de que se firme el proceso de paz.

Lo que sí es claro es que este proyecto de acto legislativo se presente apenas unas semanas después de la polémica entre el Gobierno y el uribismo, ya que este último acusó al presidente Santos de haberle pedido a las Fuerzas Militares y de Policía que apoyaran la campaña “#Síalapaz”.

Incluso el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, indicó que “nuestra Fuerza Pública entra de lleno en esa campaña, silenciosamente, sin participar en política, sin beligerancia, diciendo en los corazones de cada oficial, suboficial, policía y soldado: ‘Sí a la Paz en mi hogar, en mi Unidad, porque es paz es mi victoria’”.

Para el partido de la oposición, el Jefe de Estado no solo estaba violando el principio de no beligerancia de la Fuerza Pública, sino que ponía a los uniformados, que deben actuar con imparcialidad, en una situación incómoda.

Asimismo, el procurador Alejandro Ordóñez terció en esta polémica y advirtió que “a la ilegitimidad que se origina por la reducción del umbral, la ilegitimidad por poner los dineros y bienes públicos al servicio de la campaña por el Sí, se agrega ahora la ilegitimidad de pedir a nuestras Fuerzas Militares que participen en el plebiscito”.

Reacciones

La iniciativa del partido de La U generó de inmediato múltiples reacciones, entre distintos partidos políticos así como en sectores de los militares y policías retirados.

El senador del Partido Conservador, Juan Manuel Corzo, advirtió que “la fuerza castrense tiene que apartarse del tema electoral y más en un país como Colombia, que tiene ciertos problemas en el tema electoral por razones de corrupción que son visibles ante el país. No podemos nosotros en un momento como el actual involucrar al sistema castrense en asuntos electorales, cuando lo que está es para garantizarles los derechos a los colombianos”

A su turno, el senador liberal Juan Manuel Galán, sostuvo que habría que analizar la propuesta a la luz de la tradición que tiene Colombia desde el Frente Nacional en cuanto a que los militares y los policías no son deliberantes. “Realmente esto ha sido como una tradición, una institución en Colombia, porque quienes tienen el monopolio de las armas no pueden hacer proselitismo político. Habría que ver de qué manera  se les da el derecho a votar sin que eso signifique hacer proselitismo por determinado partido o activismo político, o ser militantes”, agregó.

Entre tanto el senador Ángel Custodio Cabrera, de La U, explicó que “es un acto legislativo presentado por todos los integrantes del Partido con el ánimo que, simple y llanamente, en Colombia hay cerca de 500 mil militares y policías, ellos son ciudadanos comunes y corrientes. Creo que vale la pena que ellos ayuden a tomar las decisiones de este país y obviamente en la ley estarán las limitaciones”.

Por su parte, la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, advirtió que la propuesta era oportunista. “Eso es oportunismo, porque quieren obligar a las Fuerzas Militares a participar en el plebiscito, como ya lo anunció el Ministro de Defensa cuando dijo que en silencio las Fuerzas Militares iban a hacerle campaña al Sí, rompiendo la tradición de no vincular a las Fuerzas Armadas con la política”.

Agregó la congresista uribista que “sería un grave error buscar el voto solo por razones coyunturales y creando una polarización en las Fuerzas Armados, que incluso hoy podrían beneficiar al Centro Democrático, pero que mañana podría significar pérdida de legitimidad en las fuerzas”.

Entre tanto, el vicepresidente del Senado, Iván Name, de la Alianza Verde, expresó que, “hay que analizar la propuesta. No sé el contenido del proyecto pero a mí me parece que esa beligerancia puede ser inconveniente”.

Marco Avirama, senador de la Alianza Social Independiente (ASI), manifestó que “como colombianos todos tenemos derechos, la misma igualdad, pero pienso que esto se debe estudiar y que todos opinen y que la determinación se tome. En otros países se da (el voto de los militares), pero aquí se ha considerado que las Fuerzas Militares son para mantener el orden. Habrá que discutirlo, porque en el momento en que las Fuerzas Militares tomen partido, se pierde esa neutralidad”.

Otros retirados

A su turno, en el sector de los altos mandos retirados de la Fuerza Pública, el proyecto de La U también generó reacciones.

El exdirector de la Policía, general retirado Luis Ernesto Gilibert, indicó que “la Fuerza Pública hay que tenerla marginada de la política, la historia nos cuenta que cuando la Policía estuvo cerca de la política, fue nefasta para la institución, y nefasta para el país, una Policía política manejada por gamonales y políticos de carrera, definitivamente queda a los intereses, de manera que desde el momento que se marginó la Fuerza Pública los resultados de la Policía han sido superiores, a mí se me hace una tontería olvidar la historia, olvidar el pasado y mirar de frente para caer en errores, es bueno tener a la Policía totalmente marginada de la política”.

En algunas columnas de opinión publicadas tiempo atrás, este tema del voto de los militares siempre generó polémica.

Por ejemplo, el exmagistrado Alfredo Beltrán indicó en una de sus columnas que el voto de los militares fue suprimido por conveniencia política. “En los siglo XIX y XX los hombres con las armas definían las elecciones, por esa razón se excluyó su voto. El expresidente Lleras hace un discurso en el teatro Patria para los militares donde les recuerda que si la sociedad les confía las armas pero hay que quitarles la tentación de que con esas armas inclinen la balanza electoral”.

Por su parte, el general retirado Harold Bedoya dijo que “los militares en muchos países del mundo empezando por los Estados Unidos pueden votar, es al fin y al cabo la democracia, en la mayoría de los países civilizados y creo que en Colombia ya está madura para eso, porque los militares que son a quienes les ha dolido y sufrido me imagino que si los militares pudieran votar estarían de acuerdo con todos estos temas, de manera que ojala que en algún momento los militares puedan votar. Otra cosa es que no pueden participar en beligerancia política, simplemente que se les permitiría el día de las elecciones  ir a votar y colocar el voto por la persona que los va a representar”.