Empresas podrían ahorrar hasta en un 30% del consumo energético

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La gestión eficiente y sostenible de la energía en Colombia ha sido un tema importante de la agenda pública. Desde el Gobierno nacional se han promovido regulaciones y estrategias que han buscado la optimización y la sostenibilidad del uso de la energía por parte del sector industria, terciario y residencial. La Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) o el Plan de Acción Indicativo han sido algunas iniciativas y programas de carácter público, que se han aplicado para alcanzar mejores estándares internacionales en esta materia.

Así mismo, se han creado organizaciones especializadas en el desarrollo tecnológico y productivo de algunos sectores económicos en el país. Sin embargo, aún no existen organizaciones especializadas en temas energéticos, que le faciliten el acceso a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), según el Ministerio de Comercio representan el 90% del brazo productivo del país, a asesorías y proyectos focalizados por área productiva en la gestión eficiente y sostenible de la energía.

De acuerdo con Paola Herrera, coordinadora de la Línea de Energía Sostenible de la Corporación Ambiental Empresarial (CAEM), filial de la Cámara de Comercio de Bogotá, “en nuestro país hay un problema grave cuando se habla de eficiencia y sostenibilidad energética. Aunque existen entidades técnicas, públicas en su mayoría, que procuran por que el sector empresarial mejore sus políticas de gestión energética; aún la gran mayoría de empresas no tienen la posibilidad de acceder fácilmente a estas organizaciones y mucho menos a instituciones tecnológicas especializadas, que utilicen la investigación aplicada y la creación de prototipos, para solucionar los problemas de eficiencia energética que se puedan presentar en algún punto de la cadena de producción”.

Una de las causas de esta problemática, es la falta o desconocimiento de proyectos e iniciativas por parte del sector empresarial que busquen generalizar el uso eficiente y sostenible de la energía a nivel nacional. En España, por ejemplo, desde hace varios años la industria manufacturera ha tendido a ser muy propositiva a la hora de crear instituciones tecnológicas, de carácter nacional e internacional, que cubran las necesidades energéticas de todas las empresas, sin importar su modelo de negocio.

Sin embargo, en Colombia son muy pocas las organizaciones que trabajan en temas energéticos no solo con las grandes industrias sino también con las PYMES, a través de expertos que, de la mano con la academia, propongan soluciones a corto, mediano y largo plazo, y que resuelvan los problemas energéticos con una renovación tecnológica de los sistemas de gestión en las compañías.

Beneficios de una buena gestión

La gestión eficiente y sostenible de la energía en Colombia debe generarse por la adaptación tecnológica que las compañías, especialmente las PYMES, tienen que empezar a realizar. La gestión de la energía y uso de herramientas como los sistemas de monitoreo energético y control en tiempo real son áreas aún muy poco exploradas por la gran mayoría del sector productivo del país.

En Europa, las industrias del sector manufacturero sean pequeñas, medianas o grandes, han entendido la importancia de la gestión de la energía como una estrategia para mejorar su competitividad y alcance operacional. Actualmente, las compañías tienen sistemas de control y automatización que monitorean los indicadores energéticos y de producción en tiempo real, lo que les permite identificar los fallos o alertas que se presentan en los sistemas de producción y la información del consumo por área para tomar decisiones en tiempo real.

¿Qué deben hacer las empresas?

  1. Conocer los indicadores energéticos: las compañías deben conocer cuánto y cómo están consumiendo la energía. Para esto el sector privado y las entidades públicas deben ser garantes a la hora de que las empresas puedan medir cuánta energía están realmente utilizando en el proceso productivo y cuánto de esta energía podrían ahorrar.

2.    Adoptar una cultura energética: si las compañías no conocen, no miden y controlan su consumo energético, no podrán optimizar sus operaciones y por lo tanto incrementar su competitividad y productividad. Hoy la mayoría de las empresas en Colombia monitorean sus indicadores de consumo, verificando los recibos de meses anteriores, pero sin identificar e implementar medidas para optimizarlo.

3.    Gestionar la energía de forma sistemática: las empresas colombianas, especialmente las PYMES, deben enfocarse en utilizar sistemas automatizados, que les permitan tomar decisiones en tiempo real y que estén a la vanguardia de las estrategias de industrias 4.0.

4.    Promover una transformación empresarial hacia la energía sostenible: el Gobierno en alianza con el sector privado deben motivar y sumar en un gran proyecto nacional a las industrias, que fortalezca tanto la oferta como la demanda de servicios energéticos de manera especializada para la generación de programas, productos y servicios hacia la energía sostenible.

5.    Diversificar la matriz energética y optar por fuentes de energía renovable: Colombia es un país que depende en más de un 70% de la energía hídrica para la generación eléctrica. Es fundamental que, desde el sector empresarial y público se promueva aún más la innovación y las nuevas tecnologías, para que en los próximos años se diversifique la matriz energética y por lo tanto se garantice un acceso a la energía confiable, sostenible y de calidad en todo el territorio nacional.