ORLANDO CANO VALLEJO | El Nuevo Siglo
Martes, 25 de Junio de 2013

Ni mal ni bien

 

El país no va mal, pero a la economía no le va mejor. Viene segundo semestre con mejores expectativas para Gobierno, pero incertidumbre para hogares debido al menor crecimiento del PIB, del consumo, de inversión y del empleo. Mientras ejecutivo y políticos apuestan por mejorar deplorable sistema de salud pública, a la gente le falta contenido social, elementos para creer.

En tanto que Gobierno se juega porvenir nacional en nueva oportunidad de paz con guerrilla de las Farc, familias se inquietan por pendientes ineludibles: empleo e ingreso.

Banqueros de inversión, gente dedicada a mostrar afuera el país, a traer capitales y a buscar potenciales inversionistas, señalan que persiste clima de confianza sobre manejo económico, pero que no confían tanto en reglas de juego. En el país, banqueros, comerciantes, productores y exportadores son moderadamente optimistas sobre rumbo nacional. Cartera de consumo no crece tanto, compras con tarjetas crédito y débito marchan lento, cartera de crédito va estable, ventas, pedidos y facturación de industrias lucen regular, inventarios no muestran alta rotación y comerciantes venden poco.

En materia de inversión, empresas siguen adelante con planes de expansión, modernización y reconversión previstos a comienzos de año, con énfasis en apertura de centros comerciales y grandes superficies. Sin embargo, no anuncian nuevas inyecciones de capital porque ritmo de crecimiento no lo aconseja.

Tasas de interés por créditos hipotecarios son hoy más baratas que hace un año. Hay tasas desde 8.5% a 9% efectivo anual para clientes VIP de entidades financieras para compra de vivienda mayor a $ 200 millones. Hace un año oscilaban entre 11 y 12% efectivo anual. Las Mipymes, generadoras de mayor parte del empleo industrial en el país, demandaron en primeros 5 meses 205 mil nuevos créditos por $ 4 billones con respaldo del Fondo de Garantías, incluyendo 1.764 préstamos por $ 45 mil millones para comprar VIS. El comercio contrató al cierre de mayo $ 1.7 billones a través de 114.348 créditos bancarios con garantía del FNG, en señal de ambición por mantener fuentes de financiación suficientes para apalancar el sector y pagar nómina.

El empleo, a su vez, es dolor de cabeza para Gobierno, patronos y desempleados. Urgente reducir a menos del dígito tasa de desocupación y para ello es menester que ejecutivo facilite condiciones que hagan viable contratación de personal en plantas industriales y obras civiles.

Si confianza en mercados internacionales se restablece y amaina chaparrón de bolsas se estabilizan rendimientos en fondos de inversión y acciones del sector real   recuperarán dividendos, será menos difícil crear empleos, invertir y abrir nuevas factorías. Y si Gobierno apura lentos contratistas particulares en ejecución de mega-proyectos viales, quedados y sobre-financiados, habrá chance al empleo.