SERGIO VESGA DÁVILA | El Nuevo Siglo
Jueves, 2 de Octubre de 2014

Transparencia

 

Las conversaciones de La Habana, antes privadas, han dejado una estela de especulaciones en la opinión pública sobre los puntos de acuerdo tratado en las mesas de negociación, lo mismo que ha servido de caldo de cultivo a los detractores de los diálogos. Se alarmó al país, de que se estaba negociando el pie de fuerza militar, la integración de los comandantes de las Farc al Ejército con grado de generales, entregándosele a la guerrilla la economía y curules en el Parlamento como premio a su actividad subversiva.

Lo que se ha planteado en las conversaciones se sintetiza en siete puntos: 1. Política agraria para la integración de las regiones y el desarrollo social y económico equitativo del país con acceso al uso de la tierras improductivas, protección de zonas de reserva, programas con enfoque territorial, infraestructura y adecuación de tierras, con salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza, estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa, asistencia técnica, subsidios, crédito, generación de ingresos, mercadeo y formalización laboral. 2. Participación política así: a. Derechos y garantías para el ejercicio de la oposición para los nuevos movimientos que surjan de la firma del acuerdo final, con acceso a medios de comunicación. b. Mecanismos democráticos de participación ciudadana, con medidas efectivas para promoverla en todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad. 3. Fin del conflicto que implica: Cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, dejación de las armas y reincorporación de las Farc-Ep a la vida civil, para lo cual el Gobierno Nacional revisará  la situación de las personas privadas de la libertad, procesadas o condenadas, por pertenecer o colaborar con las Farc-Ep.

En forma paralela el Gobierno Nacional intensificará el combate para acabar con las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, lucha contra la corrupción, impunidad y organizaciones responsables de homicidios y masacres o que atenten contra defensores de derechos humanos, movimientos, sociales o movimientos políticos. 4. Ajustes institucionales construcción de la paz y 5. Garantías de seguridad. Frente al fenómeno del paramilitarismo. 6. víctimas y 7. Narcotráfico.

De esto se concluye que acertó el Gobierno al hacer públicos los puntos de negociación, acallando así las discordias y falacias impulsadas por los enemigos del acuerdo en ciernes.

Bienvenida transparencia que despeja el camino de apoyo a la opinión pública, quien hace suya la participación deliberante en las mesas de negociación.