Negociaciones Israel y Palestina: suavizan esperanzas | El Nuevo Siglo
Miércoles, 1 de Mayo de 2013

Israel y los palestinos mitigaron este miércoles la esperanza de reanudación del diálogo que había suscitado la nueva versión de la iniciativa de paz árabe, apoyada por Estados Unidos, que valida explícitamente el principio de canje de territorios.

 

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo relativizó. "El conflicto israelo-palestino no es territorial sino acerca de la existencia del Estado de Israel", recalcó una vez más.

"La ausencia de voluntad de los palestinos de reconocer el Estado de Israel como Estado nación del pueblo judío, esa es la raíz del conflicto", estimó.

Además, uno de sus cercanos colaboradores, el ministro de Comunicaciones Gilad Erdan, reiteró la oposición de Israel a negociar partiendo de las fronteras de 1967, es decir Cisjordania, Jerusalén Este y la franja de Gaza.

 

"Si Israel acepta volver a la mesa de las negociaciones afirmando por adelantado que se desarrollarán sobre la base del trazado de 1967, no quedará mucho que negociar", afirmó.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, reaccionó insistiendo en la referencia a las líneas de 1967, mediante "modificaciones menores".

"Nosotros reconocemos el Estado de Israel desde 1993", recordó Abas, descartando nuevamente la reivindicación de Netanyahu de un reconocimiento de Israel como Estado hebreo.

"Cuando nosotros negociemos la delimitación de las fronteras, si necesitamos modificaciones menores del mismo valor de una y otra parte, las estudiaremos", precisó, reiterando su exigencia de una referencia a las líneas de 1967.

 

Netanyahu afirma que es favorable a negociaciones "sin condiciones previas", rechazando toda referencia para las discusiones, en particular las líneas de 1967, incluso acompañadas por intercambio de territorios. Esta noción habia sido aceptada por su predecesor Ehud Olmert en sus negociaciones con los palestinos.

"Legitima la colonización"

La nueva formulación de la iniciativa árabe de 2002 tampoco es del agrado de los palestinos, que la consideran una concesión a Israel.

"La iniciativa árabe es un todo. No teníamos la intención de enmendarla", explicó el negociador palestino Mohamad Shtayeh.

 

"Tratándose de intercambio de territorios, dijimos claramente que queríamos un Estado en las fronteras de 1967. Por lo tanto, cualquier intercambio debe basarse en territorios equivalentes en tamaño y en cantidad y ser el resultado de negociaciones", precisó.

El martes, el negociador palestino Saeb Erakat había restado importancia a la reformulación realizada por la Liga Árabe a su iniciativa de paz de 2002.

El movimiento Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica), en el poder en Gaza, rechazó categóricamente la iniciativa árabe.

 

"Nuestra posición sobre este tema es clara y Hamas rechazó la iniciativa y el principio mismo de intercambio de territorios", afirmó en un comunicado Salah Bardawil, un dirigente del Hamas, que no reconoce a Israel y contra el cual preconiza la lucha armada.

Este idea "legitima la colonización y el acaparamiento de la tierra de Cisjordania y de Jerusalén ocupada", dijo, y reprochó a la Liga Árabe que no se oponga en forma más enérgica a la colonización.

Durante una reunión en Washington entre una delegación de la Liga Árabe y el secretario de Estado norteamericano John Kerry, el primer ministro y jefe de la diplomacia de Catar, Hamad ben Jasem al Thani, cuyo país preside el comité de seguimiento de la iniciativa de paz árabe, se declaró en favor de "un intercambio menor de territorios comparable y aceptado mutuamente" partiendo del trazado de 1967.

 

Estos intercambios, ya mencionados en anteriores negociaciones de paz, permitirían a Israel conservar los grandes bloques de asentamientos donde vive la mayoría de los colonos y los palestinos recibirían los territorios que actualmente se encuentran bajo soberanía israelí.