Venezuela: profundiza crisis con EU tras corte de contactos | El Nuevo Siglo
Miércoles, 20 de Marzo de 2013

El gobierno venezolano abrió este miércoles una nueva grieta en sus relaciones con Estados Unidos, afectadas en las últimas semanas por una serie de choques diplomáticos y acusaciones bilaterales, al suspender el "canal de comunicación" informal establecido a fines de 2012 entre Washington y Caracas.

"Este canal de comunicación queda suspendido en este momento, diferido hasta tanto no haya un mensaje claro de cuál es el tipo de relación que quieren los Estados Unidos con Venezuela", aseguró en rueda de prensa el canciller Elías Jaua, añadiendo que "no tiene sentido seguir perdiendo el tiempo".

"Ojalá haya una rectificación, ojalá cese la injerencia en los asuntos internos", dijo Jaua, que matizó que "todas las relaciones diplomáticas y consulares se mantienen al nivel en que estaban".

Los países, que no tienen embajadores desde 2010, mantienen solo relaciones a nivel de encargados de negocios.

Jaua reiteró también el rechazo de Caracas a las "declaraciones injerencistas" de la subsecretaria adjunta para América Latina de Estados Unidos, Roberta Jacobson, en las que pidió que las elecciones presidenciales del 14 de abril sean "abiertas, justas y transparentes".

La suspensión de los contactos constituye prueba de que la diplomacia "antinorteamericana" que encabezó el fallecido presidente Hugo Chávez se mantendrá bajo un posible gobierno de su sucesor, Nicolás Maduro, actual presidente encargado y candidato oficialista en las elecciones, señalaron expertos.

"Este gobierno no tiene ningún interés en normalizar las relaciones con Estados Unidos. (...) No creo que, que se hayan interrumpido (los contactos), signifique mucho. Maduro sigue la misma línea política de Chávez: anticapitalista, antinorteamericana y antiimperialista", dijo Adolfo Taylhardat, exembajador de Venezuela ante la ONU, a la AFP.

"Es una reacción desproporcionada e irresponsable", afirmó Gerardo Arellano, profesor de Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela, señalando que las palabras de Jacobson "no tienen la menor importancia para llegar a este nivel".

Este miércoles, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general John Kelly, dijo que prevé que Maduro gane las elecciones y que el país continúe en la misma dirección que tuvo bajo Chávez, aunque advirtió dificultades en el próximo gobierno para mantener la ayuda petrolera a Cuba y otros países debido a la "tambaleante" economía venezolana.

A principios de enero, Maduro, entonces vicepresidente de Venezuela, confirmó que el gobierno mantuvo desde finales de 2012 contactos con Washington, autorizados por Chávez, a través de su embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton.

Pero esas conversaciones informales entre Venezuela y Estados Unidos se vieron enrarecidas por una serie de desencuentros que se agudizaron el 5 de marzo, horas antes de la muerte de Chávez, cuando Maduro expulsó a dos funcionarios de la embajada estadounidense en Caracas acusándolos de conspirar contra el gobierno.

Washington respondió expulsando a dos diplomáticos venezolanos, que fueron condecorados este miércoles por Jaua.

Maduro llamó incluso al mandatario estadounidense Barack Obama a detener un supuesto plan vinculado al exembajador de Estados Unidos Roger Noriega en la OEA para atentar contra la vida de aspirante opositor en los comicios del 14 de abril, Henrique Capriles, con el fin de "injertar la violencia en Venezuela y promover posteriormente una intervención extranjera como hicieron en Libia", en palabras de Jaua.

Este miércoles, Jaua insistió en que Noriega y el ex subsecretario de Estado de Estados Unidos, Otto Reich, estarían "reclutando mercenarios" en tres países de Centroamérica - que no identificó- para llevar a cabo el plan contra el líder opositor.

Pero Reich, también exembajador en Caracas, negó este miércoles estar involucrado en esos supuestos planes, denunciando que son "la última mentira de Maduro".

Para Taylhardat, las acusaciones incluso "pueden ser una movida electoral para tranquilizar a algunos sectores del partido de gobierno (PSUV) preocupados porque se esté negociando con Estados Unidos".

Es "un trapo rojo para hacer campaña electoral", afirmó también Arellano a la AFP.

Desde que Chávez llegó al poder en 1999, ambos países mantienen una relación tirante, a pesar de que Venezuela, con las mayores reservas petroleras del planeta, le vende unos 900.000 barriles diarios de crudo a su vecino del norte.

AFP.