Firman alianza para recuperar cobertura vegetal del Quindío

/ Foto: Federico Pardo-Instituto Humboldt

Aunque cerca del 52% de Colombia aún cuenta con diferentes ecosistemas de bosque, la deforestación se alimenta a diario de los frondosos y tupidos bosques del territorio nacional, un flagelo que es impulsado por diversos tentáculos de la ilegalidad.

Entre 2000 y 2019, el país perdió cerca de 2,8 millones de hectáreas de bosque por las mafias deforestadoras, una hecatombe ambiental que tiene sus motores en el acaparamiento de tierras, ganadería extensiva, minería ilegal, cultivos de coca y expansión de vías.

Una de las metas del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno nacional para remediar los estragos causados por la pérdida de bosque es sembrar 180 millones de árboles en varias zonas del país hasta el 2022, una estrategia llamada “Sembrar nos une” y que cuenta con la participación de los sectores público y privado.

Según la plataforma del Contador de árboles del Ministerio de Ambiente, a la fecha han sido sembrados más de 47,9 millones de árboles, la mayoría en los departamentos de Antioquia, Valle del Cauca, Bolívar, Sucre y Nariño.



Aunque Quindío no figura en los ranquin de los departamentos más deforestados (en 2019 sólo perdió dos hectáreas de bosque) sí es un sitio estratégico para aportar a la meta de los 180 millones de árboles. La razón: cuenta con uno de los jardines botánicos más antiguos, emblemáticos y ricos en flora del país.

El Jardín Botánico del Quindío fue creado en 1979 por Alberto Gómez Mejía, con la participación de miembros de la Organización Oikos, la Universidad del Quindío y el Club de Jardinería de Armenia.

En sus 42 años de vida, este espacio boscoso de 15 hectáreas ubicado en el municipio de Calarcá se ha dedicado a la conservación ecológica, investigación científica y educación ambiental. Además, es reconocido como uno de los principales centros de turismo de naturaleza a nivel mundial.

De ahí parte la iniciativa de firmar un convenio entre el Instituto Humboldt y el Jardín Botánico del Quindío para enriquecer y recuperar la cobertura vegetal de los ecosistemas Andinos del departamento, una alianza que repercutirá en la campaña de los 180 millones de árboles.

De acuerdo con el ministro de Ambiente, Carlos Correa Escaf, con los insumos técnicos y científicos que arroje esta alianza, que cuenta con recursos por 250 millones de pesos aportados por el Instituto Humboldt, se podrán consolidar más alianzas regionales en zonas del Caribe, Andes y Orinoquía.

“Esta iniciativa generará proyectos de restauración y la siembra de árboles de especies endémicas, amenazadas y con potencial de uso tanto en las áreas de influencia del Jardín como en diferentes ecosistemas y regiones del país”, dijo Hernando García Martínez, director del Instituto Humboldt.

“El convenio nos permitirá afianzar diferentes alianzas que permitan el acompañamiento de socios y el uso de material de siembra idóneo regional para actividades relacionadas con la recuperación de áreas prioritarias en diferentes ecosistemas. Además, tendrá un fuerte componente de educación en conservación para las escuelas de la región”, afirmó García.



Quindío verde

El Jardín Botánico del Quindío cuenta con una de las colecciones botánicas ex situ más importantes del país, tanto de palmas, orquídeas, heliconias y zamias. Por ejemplo, de las 255 especies de palmas nativas que habitan en Colombia, 210 están en su colección.

Con el convenio firmado con el Instituto Humboldt, el Jardín Botánico identificará las áreas prioritarias para el enriquecimiento y recuperación de la cobertura vegetal en el departamento del Quindío.

“Nos reuniremos con los propietarios de predios en las áreas prioritarias identificadas para realizar la recuperación de los bosques y establecer acuerdos de conservación con la comunidad”, mencionó Alberto Gómez Mejía, fundador y presidente del jardín.

El convenio identificará las áreas prioritarias para el enriquecimiento y recuperación de la cobertura vegetal en el departamento del Quindío. Foto: Federico Pardo (Instituto Humboldt).

Con asesoría de los investigadores del Instituto Humboldt, Gómez y su equipo seleccionarán al menos 10 especies de plantas nativas con alto valor ecológico para el funcionamiento del ecosistema a recuperar, material que está disponible en el vivero del jardín.

“Esto nos permitirá establecer la cantidad de árboles por especie que serán sembrados, además de la categoría de amenaza, endemismo, importancia económica o de uso, altura, fuente semillera y generalidades de propagación y establecimiento”, precisó el director del Humboldt.

La comunidad también será protagonista en esta alianza. El Jardín Botánico elaborará un plan de educación ambiental con énfasis en la conservación de la biodiversidad del ecosistema Andino, una herramienta dirigida a las escuelas locales de la zona.

“Elaboraremos un documento con el plan de educación ambiental y una cartilla educativa para los estudiantes de los colegios y escuelas”, informó Gómez.

El Instituto Humboldt identificará los viveristas y viveros locales y regionales que tengan la mejor capacidad de producción de material nativo para las siembras.

A la fecha, la campaña “Sembrar nos une” ha logrado reverdecer varias zonas del Quindío con aproximadamente 90.100 nuevos árboles.