Papa lideró oración ecuménica universal por la humanidad

Foto Europa Press

LAS AGUJAS del reloj en diferentes posiciones por el huso horario y en distintos idiomas, el mundo cristiano se unió ayer en una fervorosa oración ecuménica universal por la humanidad, respondiendo masivamente a la convocatoria que hizo el Papa Francisco.

Al mediodía en Europa, horas antes en Asia y Oceanía y seis horas después en el continente americano, el Santo Padre, al igual que  la iglesia anglicana dirigida por el arzobispo de Canterbury,  Justin Welby, y los líderes de múltiples confesiones, encabezaron la plegaria que millones de fieles elevaron al cielo para implorar, como lo dijo Papa. “misericordia para la humanidad duramente golpeada por la pandemia del coronavirus”.

A la hora indicada, una sola voz rezando repetidamente el Padre Nuestro, se convirtieron en una expresión de fe vívida y clamor global, sin distinguir edad, sexo, fronteras o creencias.

"Lo hacemos juntos, cristianos de todas las iglesias y comunidades, de toda edad, lengua y nación. Recemos por los enfermos, por sus familias, por el personal sanitario y por los que los asisten, por las autoridades, por los voluntarios, por los sacerdotes de nuestras comunidades", dijo el papa Francisco en una ceremonia de nuevo celebrada por streaming y en el marco de la conmemoración de la fiesta de la Encarnación del Hijo de Dios (Anunciación del Señor) y que este año coincidió con el 25 aniversario de la promulgación por parte de san Juan Pablo de su Encíclica Evangelium Vitae.

En medio del confinamiento forzado por el Covid-19, absoluto silencio y con profundo recogimiento, el papa Francisco invocó la protección del Altísimo, el Dios Omnipotente y también oró por los enfermos y agradeció a los millones de personas, especialmente médicos, enfermeras y auxiliares, que trabajan en la atención de los contagiados, exponiendo incluso su propia vida.

"Hoy nos hemos dado cita, todos los cristianos del mundo, para rezar el 'Padre Nuestro', la oración que Jesús nos enseñó", dijo hablando en directo en vídeo desde su biblioteca del palacio apostólico del Vaticano.

"En este momento queremos implorar misericordia para la humanidad duramente golpeada por la pandemia del coronavirus. Y lo hacemos juntos, cristianos de todas las Iglesias y Comunidades, de todas las edades, lenguas y naciones", expresó el papa argentino.

"Rezamos por los enfermos y sus familias; por los trabajadores de la salud y los que los ayudan; por las autoridades, las fuerzas del orden y los voluntarios; por los ministros de nuestras comunidades", agregó el pontífice, tras lo que rezó la oración del Padre Nuestro.

La convocatoria del Papa fue acogida por la iglesia anglicana, que lidera el arzobispo de Canterbury, Justin Welby. "@Pontifex ha invitado a los cristianos de todo el mundo a rezar la Oración del Señor al mediodía, hora de Roma (11 a.m., Reino Unido) hoy, en la Fiesta de la Anunciación”, señaló el arzobispo desde el martes.

“Únamonos mientras dirigimos nuestras voces juntas hacia el Cielo ...", señaló en otro trino la  Iglesia anglicana.

Y, en igual sentido, se unieron a la oración global la Iglesia Ortodoxa y las organizaciones de la Iglesia evangélica. Así, al unísono sin distingo de confesiones, se imploró a un Ser Supremo ayuda en estos difíciles momentos que vive el mundo, donde los fallecidos por la pandemia de Covid-19 supera los 20 mil y los contagiados los 450 mil, lo que ha llevado a que hoy más de 2.600 millones de personas estén en confinamiento forzado, en un intento por frenar la expansión y velocidad del virus.

Solidaridad y bendición

Tras concluir la oración, el Papa llamó  a promover una cultura de la solidaridad ante la situación de pandemia de coronavirus que evidencia además del peligro de contagio "nuevas amenazas" en un momento en que no "siempre existe una legislación que proteja la vida humana más débil y vulnerable".

"Ante la pandemia que vivimos y que amenaza a la vida humana recordamos a tantas personas que se prodigan en el servicio a enfermos y ancianos. La sociedad necesitan que al margen de la emergencia difundamos la cultura de la solidaridad, del cuidado y la acogida", dijo el Pontífice.

Al hacer referencia a la Encíclica Evangelium Vitae del santo Juan Pablo II, reseñó Francisco que la situación actual de pandemia hace que las palabras con las que comienza la Encíclica sean fundamentales. "El Evangelio de la vida está en el corazón del mensaje de Jesús. Acogido por la Iglesia cada día con amor, debe ser proclamado con valiente fidelidad como la buena nueva a los hombres de todas las épocas y culturas", ha señalado el pontífice.

Asimismo recordó que los cristianos están llamados a promover y defender la vida, una misión que no es algo "abstracto", sino que se manifiesta siempre en una persona: un niño recién concebido, un pobre marginado, un enfermo solo y desanimado o en estado terminal, uno que ha perdido su trabajo o no puede encontrarlo, un emigrante rechazado o en un gueto.

"Todo ser humano está llamado por Dios a disfrutar de la plenitud de la vida; y al estar confiado a la preocupación maternal de la Iglesia, toda amenaza a la dignidad y la vida humana no puede dejar de sentirse en su corazón, en sus 'entrañas' maternales", manifestó.

Finalmente el líder de los 1.300 millones de católicos en el mundo recordó que este viernes a las 18 horas (1 p.m. hora colombiana) una bendición 'Urbi et Orbi', extensiva como su nombre indica al mundo entero, pero también extraordinaria  ya que normalmente el Papa lo hace en solo dos ocasiones al año: el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre.

Como preparación a esta bendición, que concede indulgencia plenaria, es decir el perdón de los pecados si hay arrepentimiento y verdadero propósito de enmienda y para impulsar lo que ha llamado ‘pandemia de oración para enfrentar el coronavirus!” desde el martes la Red Mundial de Oración del Papa ha lanzado una edición especial de 'El Vídeo del Papa', además de la Intención de Oración para marzo dedicada a los católicos chinos, en la que el Santo Padre pide orar "por los enfermos" y "por las personas que sufren" a causa de la pandemia.

En el video, el Papa invoca a la Madre de Dios para que libre "de todo peligro" y muestra su agradecimiento "a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que rezan por este momento, todos unidos, cualquiera que sea la tradición religiosa a la que pertenezcan".

El Papa Francisco quiere, de esta forma, que esta sea "una semana especial de oración por el fin de la pandemia". Por ello, el Vaticano está difundiendo tanto el video como la convocatoria a la bendición 'urbi et orbi' extraordinaria en el hashtag #PrayForTheWorld.

"A la pandemia del virus respondamos con la universalidad de la oración", ha insistido  el Papa.