UE urge a China a respetar la autonomía de Hong Kong

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La Unión Europea urgió el viernes a China a que respete la autonomía de Hong Kong, después de que la asamblea parlamentaria del gigante asiático iniciara los debates para aprobar una ley de seguridad nacional para el enclave.

La declaración conjunta de los 27 países miembros, divulgada por el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrel, pide "la preservación del alto grado de autonomía" de Hong Kong.

La propuesta de ley, que debería reprimir la traición, la subversión y la sedición, fue introducida en la sesión inaugural del parlamento chino en Pekín, celebrada este viernes.

La ley llega tras las repetidas advertencias de los líderes comunistas chinos de que no tolerarán la disidencia en Hong Kong, un territorio semiautónomo que el año pasado ya vivió siete mases de manifestaciones masivas a favor de la democracia.

"Es la mayor arma nuclear que el Partido Comunista Chino ha usado en su destrucción mutua con Hong Kong", dijo Jimmy Sham, el líder de Civil Human Rights Front, organizador de la manifestación de un millón de personas que desató las protestas el año pasado.

Sham hizo un llamamiento a volver a las calles, mientras que otros activistas convocaron a través de internet protestas para el domingo.

Según Joshua Wong, uno de los principales activistas prodemocracia, el mensaje es claro: "Pekín está intentando silenciar las voces críticas de los hongkoneses por la fuerza y el miedo", escribió en Twitter.

 

- "Amenaza casi existencial" -

Por su parte Amnistía Internacional advirtió que la legislación supone "una amenaza casi existencial al imperio de la ley en Hong Kong" y aseguró que es "un momento siniestro para los derechos humanos en la ciudad".

Tras el anuncio de la ley, la bolsa de Hong Kong perdió más de un 5%.

Desde 1997, cuando Hong Kong, entonces una colonia británica, volvió a soberanía China, el territorio goza de libertades mucho más amplias que en China, según el principio de "un país, dos sistemas".

Sin embargo el poderoso movimiento prodemocracia teme que Pekín recorte libertades.