Contradictorias cifras sobre crímenes contra líderes sociales

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Son disímiles los registros que tienen la Fiscalía, el Gobierno, Naciones Unidas y varias ONG que hacen seguimiento al tema. Muchas muertes siguen en investigación de “causa probable” 

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La espiral de violencia contra líderes sociales en Colombia no ha cedido en los últimos cuatro años. Sin embargo, no hay claridad sobre la cantidad de personas que fueron ultimadas por su labor de activismo en sus comunidades y aquellos casos en donde el móvil de los homicidios fue otro.

Por ejemplo, según el Gobierno, desde 2016 hasta abril de este año se habían producido 364 crímenes de líderes sociales; en tanto que Indepaz asegura que en este periodo son más de 800 las víctimas fatales.

Si el cálculo se hace sobre 2020, que ha estado cruzado por la cuarentena sanitaria para frenar los contagios del Covid-19, la falta de unanimidad en las cifras es más patente.

Hace pocos días, el Ejecutivo dijo que se redujo el número de este flagelo en los primeros cinco meses de este año en comparación con 2019, pero en esto tampoco coinciden las cifras con ONG que hacen seguimiento al tema.

Según la ministra del Interior, Alicia Arango, en el marco del reciente encuentro del Plan de Acción Oportuna (PAO), el cual fue creado en 2018 por el Gobierno nacional para la protección de líderes sociales, defensores de derechos humanos y periodistas, dijo que “en comparación con 2018 y 2019, y tomando como referencia el periodo entre enero y mayo, se ha reducido el número de muertes de líderes sociales. En 2018 fueron asesinados 41 líderes sociales y para el año 2019, 46. En lo que va del año 2020, van 25 homicidios contra líderes sociales que hasta el momento han sido verificados, según la Fiscalía General de la Nación”.

Los líderes sociales y defensores de derechos humanos, según la Fiscalía, están en la mira de los grupos armados al margen de la ley (disidencias, Eln, Clan del Golfo, grupos del narcotráfico) por la actividad que hacen en sus comunidades a favor de la erradicación de cultivos ilícitos y la restitución de tierras así como contra la minería ilegal, entre otras causas.

Sin embargo, las estadísticas que lleva el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) indican que entre enero y el final del mes de mayo pasado fueron asesinados en diferentes regiones del país 117 líderes sociales y defensores de derechos humanos. Es decir que esta ONG registra en dicho periodo 92 crímenes más que lo dicho por el Gobierno.

Universos distintos

Una de las causas que explicaría las marcadas diferencias que se presentan entre las cifras de víctimas fatales que tienen el Gobierno y las ONG, es el tipo de población que se mide en los estudios.

La ministra Arango habla que entre enero y mayo de este año hay 25 homicidios contra líderes sociales; mientras que los 117 que contabiliza Indepaz son líderes sociales y además defensores de derechos humanos.

En este asunto, la discusión no es solamente si cabe agrupar líderes sociales y defensores de derechos humanos en una misma estadística de víctimas fatales de la violencia en Colombia, sino que en algunos casos un defensor de derechos humanos puede ser líder social, en el sentido de ejercer liderazgo en su comunidad en este tema, y en otros no.

Otro elemento de discusión es el móvil del crimen contra un líder social o defensor de derechos humanos. Es decir, la necesidad de diferenciar si la persona fue atacada por la razón de su trabajo como activista en estos campos o si lo fue por temas personales, por ejemplo deudas o enemistades. En este último caso, la Fiscalía no lo incluye en esta estadística de líderes sociales.

En cuanto a las cifras que tiene Naciones Unidas, su Misión de Verificación del cumplimiento del acuerdo de paz indica, en su más reciente informe, que entre el 1 de enero y el 24 de marzo de 2020, recibió denuncias de 56 casos de asesinatos contra líderes sociales y defensores de derechos humanos.

Mientras tanto la Misión de Observación Electoral (MOE) en su informe acerca de  violencia durante la pandemia contra líderes políticos, sociales y comunales, indicó que entre enero y el 30 de abril del presente año fueron asesinados 50 líderes sociales.

Desagregando esta cifra las víctimas fatales fueron 45 hombres y 5 mujeres. Según el informe, un total de 8 hombres fueron asesinados por razones políticas; mientras que 28 hombres y 5 mujeres que ejercían liderazgo social fueron víctimas, así como 9 hombres que ejercían liderazgo comunal.

Comparación con 2019

La ministra Arango dijo que en el periodo de enero a mayo de 2019 fueron asesinados 46 líderes sociales. Con base en ello afirma que el fenómeno se redujo este año pues en el mismo periodo son 25 los homicidios, acudiendo a cifras de la Fiscalía.

Sin embargo, las estadísticas de Indepaz indican que entre enero y mayo del año pasado fueron asesinados 90 líderes sociales, es decir 44 crímenes más que los que da cuenta la Ministra durante el mismo periodo.

Comparando la cifra emitida en 2019 de Indepaz en cuanto a líderes asesinados, con la que suministró la Ministra del Interior para el mismo periodo de 2020, es decir 25 crímenes, se ve una reducción en la ocurrencia de este flagelo.

No sucede lo mismo con el reporte de la MOE, en su informe señala que entre enero y finales de abril de 2019 fueron asesinados 21 líderes sociales. Este registro contradeciría la afirmación del Gobierno que dice que hubo una reducción frente a los 25 crímenes registrados este año.