Luego de 24 años el parqueadero de El Campín vuelve a manos de D.C.

Foto El Nuevo Siglo.

Tras un proceso extenso y luego de 24 años los parqueaderos del Campín vuelven a manos del Distrito. Estos espacios estuvieron en manos de un privado desde 1992 cuando el Instituto Distrital de la Recreación y Deporte (IDRD) lo entregó en arriendo para su aprovechamiento comercial. Sin embargo  desde 1994 se dio caducidad al arrendamiento pero por trámites jurídicos, se demoró su devolución.

El concejal Julio César Acosta, lideró la recuperación mediante una diligencia que contó con el apoyo de las secretarías de Gobierno, Movilidad y Seguridad, la Alcaldía Local de Teusaquillo, Policía, IDRD, Idpyba, Bomberos, Dadep e Idiger, entre otras.

En este sentido, el concejal Acosta explicó que después que declararan la caducidad del contrato de arrendamiento, firmado con el empresario Miguel Moreno, empezó una batalla jurídica cargada de trabas, e incluso, la tenencia de los estacionamientos fue cedida irregularmente al particular Bruno Felipe Acero.

“El Distrito dejó de recibir más de 12 mil millones de pesos durante este tiempo, dinero que se habría podido invertir en obras para la ciudad. Sin embargo, es un alivio ver que esas cuentas, desde hoy, ya no van a seguir subiendo a favor de privados”, señaló Acosta.

El IDRD será quien ahora administre estos predios que tendrían capacidad para estacionar más de 2 mil vehículos. Los propietarios de los carros que estaban parqueados en el lugar, en el momento en que se iniciaron los operativos de la Secretaría de Gobierno, tendrán hasta 30 días para retirarlos y evitar inmovilizaciones.

“Seguiré muy atento a esta nueva etapa que hoy empieza, para que ahora sí se haga un buen uso de estos parqueaderos que son un bien de todos los habitantes de Bogotá. No podemos permitir que particulares sigan arrebatándonos el espacio público, sin dios ni ley”, concluyó Acosta.

Le puede interesar: Gobierno detecta otro brote de fiebre aftosa.

 

Cuestionamientos

El Consejo de Estado se demoró 13 años para resolver un subsidio de apelación por parte de Acero en el que pedía la nulidad de la resolución que declaraba la caducidad del contrato (1998-2011).

El 20 de noviembre de 2012 la Alcaldía de Teusaquillo ordenó la restitución del espacio público en mención al señor Acero, sin embargo, este presentó recurso de reposición y subsidio de apelación el 27 de febrero de 2013. El Consejo de Justicia se pronunció dos años después, sobre la apelación (el 16 de julio de 2015).

El 10 de agosto de 2016 el alcalde de Teusaquillo, Julián Rodrigo Bernal Balmes, quien estuvo en el cargo desde el 29 de abril de 2016 hasta el 27 de marzo de 2017, se declaró impedido por haber representado a Acero Salamanca en otras diligencias, y ordena remitir (erróneamente) la actuación a la Alcaldía de Los Mártires.

El trabajo realizado en este lapso, se dio por perdido ya que el 15 de agosto de 2017, el Consejo de Justicia ordenó revocar las resoluciones expedidas por la Alcaldía de los Mártires, puesto que el tema no era de su competencia. El Consejo de Justicia era el que debía determinar a quién se asignaba el caso. Es decir, hubo una falla en el proceso que le costó cara al Distrito en términos de tiempo.

El proceso para devolver el caso a la Alcaldía de Teusaquillo duró cinco meses en tramitología. Primero lo devuelven a la Alcaldía de Los Mártires, paso que podría haberse omitido. El 19 de enero de 2018 lo retomó la Alcaldía de Teusaquillo.

Aunque  -por tercera vez- se ordenó la restitución de los parqueaderos, el 12 de junio de 2018, el empresario Acero alegó errores y volvió a presentar recurso de reposición y subsidio de apelación.

En conclusión, se trata de uno de los procesos por querella más largos en la historia de Bogotá. Desde 2012 hasta 2018 cuando estos trámites no toman más de dos años.