Seguir jalonando economía mundial, tarea del titular de la Casa Blanca | El Nuevo Siglo
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Martes, 3 de Noviembre de 2020
Redacción Economía

La peor crisis económica que hoy está afrontando el mundo, se está revirtiendo con los pilares tradicionales que han sido los soportes del Producto Interno Bruto global: el crecimiento de Europa, el  de China y, desde luego, el de Estados Unidos.



Sin lugar a dudas, si la economía no prospera en estas tres regiones fundamentales, tampoco habría oportunidad para el crecimiento de los mercados emergentes, ni de Rusia y mucho menos de otras latitudes como Australia o Nueva Zelanda.

Tanto Estados  Unidos corresponde a Europa y China como viceversa. Es la dependencia de los mercados globales. Si a uno le va bien, a los otros tiene que irles mejor, pero si unos están mal eso también repercute en sus otros socios.

Esto lo ha entendido Estados Unidos en su pelea con China. Los dos han perdido mercados pero también saben que depende el uno al otro. En ese cordón umbilical, la economía siempre sobresale por encima de los intereses políticos, tal como ahora está sucediendo con la Gran Bretaña y su Brexit con la Unión Europa.

Para los inversionistas, esos roces forman parte del lobby que deben realizar para enderezar siempre el rumbo y rescatar las oportunidades comerciales. Sin duda por eso hoy la economía hoy está expectante de lo que suceda en Estados Unidos, pero las cifras, que hoy son positivas, seguirán su rumbo.

Los vaivenes

Estos vaivenes son normales en la economía. Desde luego los hechos políticos inciden en el comportamiento hasta que se vuelven a ordenar. Por ejemplo, el Dow Jones de la Bolsa de Nueva York cayó un 6% la semana pasada y las dos anteriores tampoco fueron particularmente buenas. Parece que el posicionamiento antes de las elecciones ya ha sido muy adverso al riesgo, fuertemente ayudado por los cierres de Covid-19.

Las encuestas ciertamente parecen indicar que la carrera por la Casa Blanca es casi una conclusión inevitable.

Hace cuatro años, los mercados globales parecían percibir a Trump como una amenaza y el consenso previo a las elecciones era que los detendría. Y todos sabemos lo que pasó después.

Otro elemento que se suma, sin duda, es que los mercados de divisas, naturalmente, serán muy volátiles durante los próximos días y, si bien el dólar sufrirá por varios días, el impacto se sentirá con mucha fuerza. El papel del dólar como refugio seguro ha sido evidente para todos, este año en particular, en detrimento del oro. Será interesante ver si la tendencia sigue esta semana dado que Estados Unidos estaría en el centro de la incertidumbre.



Europa

Como bien se resalta hoy respecto a la situación económica global, la economía europea registró en el tercer trimestre de 2020 una fuerte reacción con relación al período anterior, con un avance récord de 12,7% en la Eurozona, a pesar de las preocupaciones por el impacto de la segunda oleada de la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con la oficina europea de estadísticas Eurostat, el PIB de la zona del Euro tuvo en el tercer trimestre su mejor desempeño desde el inicio de la serie histórica en 1995, después de la dramática caída de 11,8% que se había verificado en el trimestre previo. No obstante, como es lógico, el PIB de este tercer trimestre aún es 4,3% inferior al del mismo período del año anterior.

No se debe olvidar que Europa enfrenta una severa segunda oleada de la pandemia de coronavirus, al punto de que varios países del bloque han vuelto a adoptar drásticas restricciones que podrían aplicarse durante todo el invierno boreal.

Este escenario de un nuevo ciclo de restricciones, discutido en la noche del jueves por los líderes europeos en videoconferencia, encarna las preocupaciones con el continuado efecto económico en la región.

Individualmente, Eurostat señaló a Francia como el país con el mayor crecimiento sobre el trimestre anterior (+18,2%), seguido de España (+16,7%) e Italia (+16,1%).

En tanto, la locomotora económica de Europa, Alemania, tuvo en el tercer trimestre un avance de 8,2% con relación al período previo, cuando había registrado un retroceso de 9,8%.

Estados Unidos

De otro lado, Estados Unidos registró un espectacular repunte en el tercer trimestre con un crecimiento récord del PIB de 33,1% en proyección anual, pero estos datos oficiales están lejos de marcar el final de la crisis.



Después de que la crisis inducida por la pandemia arrasara la actividad en el segundo trimestre, con una caída del PIB de 31,4%, la economía comienza a recuperarse.

La consultora MBA indicó en una nota que espera que el ritmo del crecimiento se desacelere en el cuarto trimestre y a principios del próximo año, pero estima que la expansión continuará, siempre que la actual alza de los casos de covid no implique nuevos confinamientos.

Para el analista Gregory Daco, de la consultora Oxford Economics, el sólido desempeño del PIB "da una falsa impresión sobre el verdadero estado de la economía" y tampoco permite vaticinar lo que pasará en el cuarto trimestre.

PIB de China

De otra parte, se debe tener en cuenta que el crecimiento de China se aceleró en el tercer trimestre del año, mientras la mayoría de las principales economías del mundo siguen sufriendo de las consecuencias de la pandemia.

El PIB chino subió un 4,9% interanual en el tercer trimestre, indicó la Oficina Nacional de Estadística (NBS).

Aunque tomada con cautela, la cifra oficial del PIB siempre se estudia de cerca por el peso del país en la economía mundial.

China, donde el virus apareció en diciembre antes de propagarse a todo el mundo, parece ser un barómetro de la recuperación prevista de la economía mundial.

El gigante asiático es el primer país que ha logrado relanzar su actividad, gracias a "un confinamiento estricto, test de detección a gran escala y el seguimiento de los casos de contacto", dijo el analista Ting Lu, del banco de inversiones Nomura.

En plena pandemia y en un momento en que el virus había paralizado prácticamente al país, el crecimiento en el primer trimestre se situó en un mínimo histórico (-6,8% interanual).

El PIB se recuperó después en el segundo trimestre (+3,2%), gracias a una notable mejora de las condiciones sanitarias.



En los próximos meses, la economía china "seguirá cobrando impulso", en particular gracias al consumo interno y a la temporada de vacaciones, favorable a las exportaciones.

China debería ser la única de las grandes economías que registre un crecimiento positivo este año.

La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) casi duplicó su pronóstico de crecimiento económico para China en 2020, a 1,9%, hablando de un "retorno a la normalidad más rápido de lo esperado".

Suben Wall Street y petróleo

La expectativa de los resultados de las elecciones norteamericanas hizo que los mercados se movieran positivamente. La bolsa de Nueva York continuó subiendo luego de una apertura en positivo y cerró la jornada de la elección presidencial en Estados Unidos con una fuerte suba.

El Dow Jones Industrial Average ganó 2,05% a 27.477,40 unidades en tanto el tecnológico Nasdaq subió 1,85% a 11.160,57 puntos. De su lado, el índice ampliado S&P 500 ganó 2,13% a 3380,86 unidades. La semana pasada Wall Street tuvo su peor semana y cerró su peor mes desde marzo.

De otra parte, los precios del petróleo subieron tras una sesión volátil, sostenidos por un renovado apetito de los inversores por el riesgo y la esperanza de que la OPEP y sus aliados contengan el incremento de la oferta de crudo.

El barril de Brent del mar del Norte para entrega en enero ganó 1,90% a US$39,71 en Londres. Y en Nueva York el barril de WTI para entrega en diciembre cerró con ganancia de 2,31% a US$37,66.

Para Eugen Weinberg, analista de Commerzbank, el apetito por el riesgo es la principal explicación del incremento de precios.



Hasta el momento, la OPEP+ prevé aumentar su producción colectivamente en 1,9 millones de barriles diarios el primero de enero, reduciendo de este modo los recortes decididos en abril. Además las elecciones estadounidenses influyen en el mercado.