ERNESTO RODRÍGUEZ MEDINA | El Nuevo Siglo
Sábado, 29 de Junio de 2013

Cómo rebajar el costo de los móviles

 

La Comisión de Regulación de las Comunicaciones -CRC- está preguntando a los usuarios, a través de una encuesta en su página web, cómo ha sido su interacción con los operadores móviles, en cuanto a cláusulas de permanencia y empaquetamiento de los equipos telefónicos con el servicio propiamente tal  Seguramente corre el riesgo de descubrir lo que todos ya saben, pero la importancia del ejercicio radica en poder contar con referencias reales, de usuarios reales, sobre abusos de los operadores móviles con ellos.

Esta problemática se ha convertido en caballo de batalla de varios políticos que han propuesto en el Congreso proyectos de ley sobre este tipo de encuestas y es, por lo tanto, bastante reactiva la posición de la CRC frente al duro debate político que se ha dado sobre este tema, donde además se criticó bastante el lento accionar de la CRC en estos temas de usuario. Por supuesto, los lobistas de la industria seguramente estarán atajando o atrasando esta iniciativa pro usuario en nuestro honorable Congreso.

En este tema la CRC con su encuesta encontrará lo previsible, que el teléfono que uno compra sale más caro, con todo y el supuesto subsidio, que comprar un teléfono con bandas abiertas en cualquier comercio de Estados Unidos o Europa. Allí en ningún caso le discriminan al usuario en la factura cuanto paga realmente por el teléfono y cuanto por el servicio, cuando firma cláusula de permanencia, y que tampoco se le reduce la cuenta mensual cuando termina de pagar el teléfono. O sea, que aquí abusan del usuario en la pre venta, la venta y la posventa, y en el proceso limitan la competencia al reducir con la amenaza de multas la movilidad del usuario entre operadores, aumentándole su costo de cambio a pesar de la existencia de la portabilidad numérica.

Si se desea un sector verdaderamente competido, lo que se debe hacer es separar el negocio del servicio de la venta de aparatos. Debería la CRC preguntarles también a los proveedores de teléfonos, sobre las prácticas de dominio de los operadores móviles para confirmar que, tanto a los usuarios como a los fabricantes, les conviene que el servicio se preste sin cláusulas de permanencia, y que el negocio de venta de terminales sea aparte. De esta manera se desconcentra este mercado y se permite que todos los canales de distribución compitan realmente con buenos precios.

La masificación del Internet móvil y la necesidad de terminar los abusos a los usuarios así lo ameritan. Si esto se logra, bien podrán mañana los usuarios cambiar libremente y en cualquier momento de operador, y comprar sus terminales en tiendas de cadena, financiados por Codensa o Gas Natural, en tiendas especializadas de electrónica de consumo, por Internet y comercio electrónico, de contado o a crédito, o cualquier otro canal eficiente como sucede hoy con la compra de computadores y televisores donde de verdad el usuario recibe calidad y buenos precios.

El Mintic  y el Director de la CRC deberían aprovechar el desarrollo de la 4G para darle un revolcón al sector en estas materias.

ernestorodriguezmedina@gmail.com