Voto a los 16 años aún no logra consensos en el país | El Nuevo Siglo
Lunes, 3 de Septiembre de 2012

Un amplio debate hay en Argentina por un proyecto de ley que impulsan los legisladores oficialistas para bajar de 18 a 16 años la edad para poder votar, mientras la oposición sospecha que ello apunta a un intento de reelección de la presidenta Cristina Kirchner, quien cosecha muchos seguidores en esa franja.

 

En Colombia también hay antecedentes en este sentido pues en agosto de 2010, el senador Jorge Londoño (Partido Verde) presentó una iniciativa de reforma constitucional para que el derecho al sufragio se ejerza por los ciudadanos mayores de 16 años en las elecciones y mecanismos de participación de carácter departamental, distrital o municipal, previa aprobación de la Asamblea departamental o del Concejo en el Distrito Capital.

 

Sin embargo aunque esta iniciativa tuvo acogida en el Senado sucumbió en la Cámara.

 

La representante Ángela Robledo, quien estuvo entre los parlamentarios que apoyaron en esa ocasión el proyecto de Londoño, señaló en esta oportunidad que “cada vez es más temprana la aspiración y la participación de los jóvenes para votar y para tener cargos de responsabilidades. A los jóvenes se les carga todo lo negativo, pero cuando tienen la posibilidad y el interés de participar políticamente se les dice que no tienen esa condición”.

 

Añadió que en una convención que celebró hace cerca de 5 años la Organización Iberoamericana de Juventud está la participación de los jóvenes en política. “Colombia nunca suscribió esa convención. Me parece que puede ser el momento de abrir el debate”, aunque aclaró que no ve ambiente para que se apruebe en este momento reducir la edad para votar.

 

Mientras que el senador César Tulio Delgado (Partido Conservador) considera que se debe mantener en 18 años la edad para poder votar. “Me parece que la juventud, pues si bien es cierto tiene unos derechos muy importantes y que hoy en día están tomando conciencia en ingresar a hacer política, yo consideraría que hay que examinar este tema con mucha prudencia porque la política y la democracia no se pueden legislar simplemente con el criterio de edad y con una emoción”.

La política y la democracia no se pueden legislar con el criterio de edad y con una emoción