¿Cuáles son las 10 especies más amenazadas por el cambio climático?

/WWF

Actualmente, el mundo es 1,1 grados centígrados más caliente que en tiempos preindustriales, lo que representa un calentamiento a una velocidad sin precedentes por los menos en los últimos 2.000 años de la Tierra. El cambio climático, causado por el hombre, está afectando drásticamente la vida en el planeta y, si la temperatura sigue aumentando, muchas especies de animales y plantas desaparecerán. Así lo señala el informe Sintiendo el Calor: El destino de la naturaleza más allá de los 1,5 °C de calentamiento global de WWF.

Con el aumento de la temperatura media global y sumado a otros motores de la pérdida de biodiversidad, los hábitats se han ido reduciendo significativamente, recursos vitales como el agua y el alimento escasean, y entornos que antes resguardaban especies ahora son inhabitables.

Estas son 10 de las especies más amenazadas por el calentamiento global.

1. Tortuga laúd (Dermochelys coriácea): Se pueden encontrar en el océano Atlántico, Índico y Pacífico, y tienen playas de anidación en diferentes costas latinoamericanas, entre ellas, Colombia. Esta especie es la más grande de todas las tortugas e, igual que la mayoría, está en peligro de extinción.

Uno de los factores de riesgo es el cambio climático, pues está afectando su reproducción y la composición de sus poblaciones. El calor conduce al nacimiento desproporcionado de tortugas hembras y el incremento de las tormentas, ambos efectos del cambio climático, arrasan los nidos.

2. Café arábigo (Coffea arabica): En el mundo se cultivan dos especies principales de café: arábigo y robusta. La primera representa alrededor del 60% de la producción mundial y es la variedad que se cultiva en Colombia. Esta especie prospera en temperaturas promedio de entre 18 y 22 grados centígrados, y no se adapta bien a condiciones de calentamiento, precipitaciones escasas o impredecibles, o eventos extremos.

3. Pingüino Emperador (Aptenodytes forsteri): Estos pingüinos requieren de hielo estable durante al menos nueve meses al año como plataforma para aparearse, incubar huevos, criar a sus polluelos y reemplazar sus plumas durante la muda de plumaje anual. También necesitan que haya huecos en el hielo marino para acceder a sus lugares de alimentación.

Científicos pronostican que, de seguir aumentando la temperatura de la tierra, las poblaciones de pingüinos emperadores disminuirán drásticamente y muchas estarán al borde de la extinción para 2100.

4. Arrecifes de coral de aguas cálidas (formados, por ejemplo, por el coral cuerno de ciervo): Los arrecifes de coral sustentan algunos de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta, proporcionando refugio, alimento y áreas de desove (espacios para poner huevos) a miles de especies marinas, y, por esa función, acaban siendo determinantes para la seguridad alimentaria y los medios de vida de millones de personas.

Lamentablemente, en los últimos 30 años, la mitad de ellos han desaparecido por la contaminación, la sobrepesca, entre otras causas. A ello se suma el cambio climático.

La ciencia estima que, con un calentamiento global de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, para 2050 más del 70% de los arrecifes de coral desaparecerán. 

5. Leopardo de las nieves (Panthera uncia): Altamente adaptados al frío, los leopardos de las nieves habitan las altas montañas del centro y sur de Asia desde hace más de dos millones de años, pero, lamentablemente, se estima que quedan tan solo 4.000 individuos. Una de las amenazas que los acecha es el cambio climático que está alterando los climas montañosos a los que están adaptados.

Se estima que para 2070 sus hábitats se reducirán en un 23% y, en países como Bután y Nepal, más de un 80%. 

6. Hipopótamo (Hippopotamus amphibius): Se encuentra en muchas partes del África subsahariana, sin embargo, en las últimas décadas sus poblaciones han ido disminuyendo debido a múltiples razones, entre ellas, la caza furtiva, la destrucción de sus hábitats y el cambio climático.

7. Rana de Darwin (Rhinoderma darwinii): Habita en los bosques templados australes y los humedales de Chile y Argentina, y, en los últimos años, ha ido desapareciendo por la degradación de sus hábitats y una enfermedad infecciosa causada por el hongo quitrido, que ha provocado la disminución de al menos 500 especies de anfibios en el mundo. Se prevé que el calentamiento global continúe reduciendo los espacios donde vive y que las altas temperaturas faciliten los brotes de nuevas enfermedades mortales.

8. Mono ardilla de vanzolini (Saimiri vanzolinii): Solo se encuentra en una determinada área en la Reserva de Desarrollo Sostenible Mamirauá en Brasil. La especie tiene la distribución geográfica más pequeña de todos los primates neotropicales de la que se tenga conocimiento. Vive en un ecosistema boscoso de llanura aluvial que se inunda estacionalmente por ríos, lo que lo hace altamente vulnerable al calentamiento global.

9. Abejorro (Bombus distinguendus): Los abejorros, uno de los polinizadores más importantes del mundo, están adaptados a bajas temperaturas por el calor que generan al volar y que conservan en su cuerpo peludo. Sin embargo, el calentamiento global ha cambiado las reglas del juego. Con el aumento de las temperaturas, los abejorros son susceptibles al sobrecalentamiento, por lo cual, algunas poblaciones se han desplazado a tierras más frías y otras han desaparecido.

10. Frailecillo atlántico (Fratercula arctica): Pasan la mayoría del tiempo en el mar alimentándose y viajando, y vuelven a tierra firme unos meses al año para reproducirse. El 90% de su población se encuentra en Europa, sin embargo, en las últimas dos décadas se ha ido reduciendo. Uno de los factores que lo amenazan es el calentamiento global, que ocasiona eventos climáticos más severos y frecuentes.