ERNESTO RODRÍGUEZ MEDINA | El Nuevo Siglo
Sábado, 12 de Abril de 2014

Regaños merecidos

 

Esta semana la OECD presentó su informe sobre el estado del sector de las telecomunicaciones en Colombia, dando varias recomendaciones, que seguramente se volverán mandatos si en verdad el país quiere entrar a tan selecto club de países con un desarrollo ejemplar y que apuntan a que se resuelvan varios problemas que en el pasado hemos tratado y solicitado resolver a las autoridades del sector. Si bien felicita al Ministerio y a la Comisión de Regulación de Comunicaciones -CRC- por avances que se han sucedido en el sector y que hemos apoyado desde esta columna, también no es menos cierto que este organismo clave para un desarrollo globalizado llama la atención sobre aspectos estructurales que deben solucionarse con prontitud de los cuales vale la pena destacar algunos temas.

Primeramente, y como lo hemos repetido en incontables ocasiones, en Colombia se debe regular más de un proveedor de servicios fijos que ostentan rampantes y exageradas dominancias en sus mercados, generando con ello pérdidas de bienestar a los usuarios de los servicios y abusando con la desinformación y tarifas de los famosos planes empaquetados. Por el afán de regular a Comcel hoy Claro, colocándolo de piñata como único dominante en el mercado para que todos le peguen y desbaraten, la CRC se olvidó o no quiso ver de dominaciones y concentraciones de mercado, mucho más grandes y dañinas, en los servicios fijos en casos como Medellín, Bucaramanga o Barranquilla, e incluso en mercados aparentemente competidos como el de Bogotá. La OECD llama aquí la atención del exagerado costo del acceso a Internet comparado con los países que conforman dicha organización, y regaña, no sin razón, a la CRC, por los análisis poco técnicos que realizó en el pasado y que llevaron a concluir que no había dominaciones donde sí las había y continúa habiendo; cosa que valga la pena decirlo nosotros advertimos en su momento ante casos tan notorios de monopolio como el de Medellín.

También es importante un tema sobre el que hemos llamado insistentemente la atención y es el de los exagerados costos del roaming internacional, donde la OECD pide a aplicar sus directivas en la materia no limitándose a simplemente establecer reglas de información o límites al consumo, sino incluso aplicando las más drásticas medidas de regular los precios al usuario, cosa que es fundamental que la CRC acometa con prontitud dado el altísimo costo que están asumiendo los usuarios. Eso, y la urgente reducción e incluso eliminación de los cargos de acceso entre proveedores móviles, con el exitoso esquema que en telefonía fija ha permitido algún avance en la competencia, más la implantación de la portabilidad numérica fija, son tareas que la CRC está en mora de apurar según lo manifiesta esta organización.

Finalmente, se destaca el hecho de que la OECD se haya dado cuenta de que el aberrante leviatán de la ANTV sobra, y pide que se fusione con la CRC. Al respecto, estamos en mora de tramitar un proyecto de ley urgente que le dé cristiana sepultura, y distribuya las funciones que le quedan en entidades que sí han demostrado seriedad como la CRC y la Agencia Nacional del Espectro.

Si bien la OECD regaña en varios aspectos a la Comisión, estamos seguros de que con su profesionalismo y capacidad técnica la CRC avanzará, como ya ha avanzado en otros temas, en el rumbo de una regulación adecuada para beneficio del usuario en estos aspectos que aquí enumeramos. Y es urgente hacerlo porque si queremos globalizarnos debemos aconductarnos

ernestorodriguezmedina@gmail.com