Ernesto Rodríguez Medina | El Nuevo Siglo
Sábado, 25 de Junio de 2016

OPINION ORBITAL 

Percepciones e incertidumbres

 

TERMINA una semana profundamente convulsionada producto de grandes noticias que han hecho que sus audiencias vayan desde el más desmoralizador de los pesimismos hasta el más esperanzador de los optimismos.

Noticias todas que al final del día nos dejan a todos más perplejos y vacilantes que convencidos  y mucho más inseguros que satisfechos.  Con muchas más preguntas que respuestas. Con el agravante que en este remolino informativo, procesado digitalmente, no hay lugar ni tiempos para la decantación serena y reflexiva.

 

Comencemos por lo más implorante para nosotros los colombianos. El proceso de paz. ¿Qué fue lo que realmente se firmó en La Habana? ¿A qué realmente se han comprometido el Gobierno y las Farc? ¿Cuán definitivo e irreversible es lo suscrito entre el presidente Santos y Timochenko? ¿Hasta dónde es cierto que hemos llegado a un punto de no retorno y que ya sólo falta la dejación de las armas? Y como telón de fondo están las plañideras uribistas que sólo nos pintan círculos dantescos de desolación y muerte,

 

Todo es incertidumbre, No ayuda que las estrategias oficiales de comunicaciones no han podido ni sabido informar adecuadamente y convencer acertadamente a los colombianos de los alcances de esos compromisos. Siguen haciendo propaganda y no pedagogía. Y en el entreacto el vicepresidente Vargas LLeras sigue haciendo maromas dialécticas para disimular sus aprensiones...

Otra noticia que contribuyó significativamente a bajar nuestras defensas emocionales fue la errática campaña de nuestra selección Colombia de fútbol en la Copa América que se está llevando a cabo en los Estados Unidos. Ha sido un desempeño mediocre que nos ha dejado un mal sabor y ha sembrado grandes dudas sobre nuestras reales posibilidades de clasificar para el próximo torneo mundialista. Tenemos un cuerpo fénico que se la pasa haciendo experimentos y que parece no conocer a nuestros jugadores y su verdadero potencial. Jugadores que no están, además, dando la talla. Crece la percepción de la fanaticada de que los días de gloria han quedado atrás y que nuestro equipo es uno más del montón. Lástima porque se nos agota el tiempo para recomponer las cargas.

 

En la escena internacional las cosas no están mejor. Lo acontecido en Europa con el retiro del Reino Unido de la Comunidad es una verdadera catástrofe. Nadie se explica cómo el país más desarrollado políticamente rompe sus vínculos con el continente, sin medir seriamente las graves consecuencias de su hirsuto nacionalismo y pecaminoso aislacionismo. El impacto será planetario y sus efectos perdurarán en el tiempo, siendo el más afectado su socio anglosajón, Estados Unidos. Allí las cosas no pintan tampoco color de rosa. La campaña presidencial se ha vuelto una verdadera batalla campal en donde todo está permitido con tal de hacerse a la victoria. El magnate Trump sigue asustando a todo el mundo, con el agravante de que sus probabilidades como inquilino del Salón Oval siguen aumentando. Por lo que se aprecia vienen días de ventisca en todas partes.