GENERAL (R.) LUIS ERNESTO GILIBERT VARGAS | El Nuevo Siglo
Miércoles, 30 de Octubre de 2013

Qué pena el fuero se demora

 

Sí,  muy triste el tropiezo del fuero penal militar en la Corte Constitucional, pero los fallos de las altas cortes se debe acatar, además, no pueden  desatender sus deberes por ese impasse, pues las Fuerzas Militares y la Policía Nacional  tienen un alto concepto  del deber  y  viene enfrentando esta situación hace mucho tiempo, demostrando profesionalismo y amor patrio en todo sentido, razón de más para recibir  respetable admiración ciudadana

 Ante el fallo inesperado de la Corte se invocan conceptos muy valederos como aquellos que sostienen la existencia del fuero en la Constitución, verdad de a puño imposible de desconocer, por lo tanto salta  la pregunta, ¿si la Corte Constitucional es la guardiana de la Carta Fundamental, cómo permitió en su momento una interpretación un tanto amañada de las normas sobre el fuero militar? Observando que dicha situación ha generado una inseguridad jurídica para los miembros de la fuerza pública, especialmente en estos tiempos de conflicto, donde los hombres de las fuerzas son blanco permanente de aleves ataques subversivos, obligándose a defenderse y defender la instituciones, sin tregua ni respiro, pero perseguidos por la lupa jurídica que califica y evalúa sus acciones de combate  con el prisma de la justicia ordinaria, desconocedora de ciertas circunstancias propias del servicio… difícil momento para la fuerza pública.

Pero no vamos a llover sobre mojado, urge hace entender a los honorables magistrados que la justicia penal militar no es equivalente de arbitrariedad, por el contrario, es garantía para los hombres en armas de una justicia imparcial y sabía, que imposibilita la impunidad. Sabemos que el momento fue coyuntural y la sombra de los fasos positivos, irónico calificativo dado a delitos específicos, hoy enhorabuena investigados por la justicia ordinaria, pesa en el ideario nacional, pero con fuero o sin él estos hechos serían igual investigados por la justicia ordinaria.

¿Qué hacer? Por ser un tema de Estado, el Gobierno seguirá invocando el cumplimiento de la Constitución de cara a la justicia que debe cobijar los hombres y mujeres que luchan en las filas de la  fuerza pública y según el Ministro de Defensa,  en tanto, tramitará la creación de un fondo para garantizar la defensa de los hombres objeto de investigación penal, por actos del servicio o con ocasión del mismo, estrategia que puede convertirse en paños de agua tibia, pues requiere altos recursos económicos para contar con un elevado número de juristas precedidos de  idoneidad  y capacidades, de lo contrario ya veremos los efectivos sindicados, persiguiendo sus defensores, quienes agobiados por el alto volumen de negocios, no alcanzarán a atender adecuada y profesionalmente a todos los acusados. Conclusión seguirán nuestros hombres endeudándose o vendiendo las propiedades para cubrir los gastos de su defensa. Porque  el fuero se demora.