La cultura del fast track | El Nuevo Siglo
Jueves, 18 de Julio de 2024

Paradójicamente, civismo implica un comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública. La palabra proviene del latín civis que significa ciudadano y reúne un conjunto de cualidades que permiten a los ciudadanos vivir en la ciudad respetando unas normas de convivencia, unas reglas de juego y unos derechos básicos.

Entonces no se entiende la razón de ser o a son de qué se decretó un día cívico o mejor “cínico” ¿Qué se premió?… ¿Los hechos ocurridos en Miami?

Si de días cívicos se trata lo más sensato sería trabajar, trabajar y trabajar ese día para ver si finalmente hacemos de Colombia y del colombiano un ser humano decente, que respete la ley, las reglas de juego y los derechos.

Para mejorar la imagen de lo que pasó en Miami, no habrá “Casa Colombia” que valga. Ya quedamos doblemente graduados como unos absolutos bárbaros. Imagen que ayudó a rematar el más alto ejecutivo del fútbol colombiano, de la FIFA y de la Conmebol y su hijo, ambos vestidos de color naranja, esposados y arrestados en Miami.  Era algo surrealista propio de una escena de la película El Paseo versión “La sele llega a Miami”.

No entiendo como la jueza no revocó inmediatamente la visa de turista a Jesurún y la residencia de su hijo. Un par de tropeleros, quienes en lugar de dar ejemplo teniendo la obligación de hacerlo terminaron cascando al guardia de seguridad, además mujer, investida de autoridad, en suelo americano, solo por exigirles sus identificaciones.

Exigencia que tomaron como una afrenta. Les resultó imposible a ellos y a una horda de colombianos más cumplir la ley -que a propósito parecían comandados por Bolívar- y que destruyeron el estadio colándose hasta por los ductos del aire acondicionado. Seres humanos a los que claramente ser cívicos, respetar las normas de convivencia, las reglas de juego y la carta básica de derechos, no era con ellos. Les ganó en cambio su cultura e idiosincrasia colombiana del todo vale, del atajo, de la ruta expedita, del fast track… Esa que implica que “lo mío es mejor que lo suyo”, del “usted no sabe quién soy yo”, del séquito de Toyotas blindadas y escoltas para demostrar que usted es más importante que los demás y la de que el “fondo prevalece sobre la forma”.

Pero estaban en el lugar equivocado, en un país en el que ni siquiera, como todos vimos, un expresidente hace tanto show off con su estatus y seguridad como lo hace una simple vicepresidenta de Colombia o su papá… o el canciller y comitiva gastándose veinte millones del erario en comida en el aeropuerto rumbo al paseo en Miami… Afortunadamente en la gran nación americana aún existe el imperio de la ley y les cayó todito... Allá es imposible mamarle gallo a la ley como si en Colombia.

Gracia a Dios sobrevivió Trump al atentado progresista. Será presidente.  Lo salvaron precisamente unas cifras de migración ilegal que revisó en ese instante. Y, Colombia ni una palabra. Trump se lo cobrará…

Juanfelipereyes@hotmail.com