Luis Carlos Peña Mosquera | El Nuevo Siglo
Lunes, 4 de Enero de 2016

“Hay víctimas implorando misericordia”

¿DÓNDE ESTÁ LA PAZ?

 

El punto más vulnerable en la negociación de La Habana, ha sido el de las víctimas. Podríamos decir que hay víctimas de diferentes estratos, como las de la masacre de Segovia, las de Bojayá, las del municipio de San Carlos, las del Club El Nogal. Hay también niños que se convirtieron en  victimarios de su propia familia, niños que en su reclutamiento en la guerrilla les enseñaron a odiar hasta los hermanos de su misma sangre.

 

Estas víctimas que a veces son reconocidas, otras abandonadas por el Estado, merecen todo nuestro acompañamiento en la reparación material, moral, de todo lo  que han perdido en esta guerra despiadada.

 

Observadas con lupa, estas víctimas nos conmueven en el corazón, y nos imponen el deber de luchar por ellas hasta lograr su máximo bienestar económico y psicológico.

 

Desafortunadamente hay víctimas que implorando misericordia, que en los  medios de comunicación inspiran compasión, se declaran líderes de movimientos a favor de los maltratados por la violencia. Pero desde su corazón de odio lanzan veneno contra aquellos seres inocentes que son incapaces de defenderse.

 

Conmueve que una mujer que fue secuestrada y violada, y que va a La Habana como defensora de las víctimas,  salga ahora a pregonar en foros internacionales y nacionales que está de acuerdo con el aborto porque ella es dueña de su cuerpo, a pesar de que ya existe una sentencia de la Corte Constitucional, la C-355 de 2006, que acepta la interrupción voluntaria del embarazo en tres casos: violación, malformación del feto, o que esté en peligro la vida de la madre. Ella quiere que el aborto se autorice en cualquier circunstancia de la vida de la madre, inclusive cuando se amanezca de mal genio con su pareja.

 

Ignora que una criatura en el vientre materno es completamente indefensa, que sólo cuenta con la protección de una madre amorosa que da la vida por ella, y que hace hasta lo imposible para que su criatura tenga un buen nacer.

 

Una mujer misericordiosa que sobreponiéndose a lo peor, como el haber sufrido varias  violaciones, debería tener piedad con la criatura indefensa que lleva en su vientre, comprender que esa vida es ajena al delincuente que la violó. Al ser no nato lo podría entregar en adopción, a una  familia que nunca ha podido tener un hijo, y que lo desea con amor.

 

Con estas líderes, que ganan premios internacionales, por mostrarle al mundo que es un alma de Dios,  no lograremos la paz.

 

Por eso debe llevar en su corazón las palabras del papa Francisco, “tener misericordia y compasión con los seres desvalidos e inocentes”.

 

Shakespeare decía que “bueno es ser bueno pero es mejor serlo que parecerlo”. Hay que quitarle la máscara a estos seres falsos, que hoy engañan al mundo con su carita de santidad.

 

 

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En el corto plazo hay respiro, pues el Gobierno podrá tener caja: le apuesta a la venta de Isagen y al préstamo autorizado por 13 mil millones de dólares. No obstante, si algo se firma en La Habana en el primer semestre, los compromisos superan cualquier disponibilidad y, sobre todo en desarrollo rural, no admiten aplazamiento, con Farc o sin ellas. ¿Y después qué? Lo dirá el año que viene.

 

Nota bene. Aun en medio de grandes dificultades, Colombia es un país grande y el colombiano un luchador tesonero. ¡Feliz Año 2016!

@jflafaurie