VICENTE TORRIJOS R. | El Nuevo Siglo
Martes, 18 de Junio de 2013

Delirio

 

Como  las alucinaciones y las incoherencias son los elementos constitutivos de los delirios, ningún ejemplo mejor que el viaje del presidente Santos al Reino Unido y Medio Oriente.

Ejemplo que se hace aún más revelador si se le suman las incongruencias y despropósitos de toda una política exterior cuyos exiguos logros no obedecen a la creatividad del Palacio de San Carlos sino a la recortada y confusa continuidad que a regañadientes se les ha dado a algunas iniciativas emprendidas desde 2002.

Lo cierto es que poco importa si Santos se vio sometido a informarle a Maduro de la reunión con Capriles, o si nuestro ingreso a la OTAN se quiere edulcorar con eufemismos para no poner en peligro los negocios en La Habana porque, en definitiva, el fiasco y la confusión es lo que impera en el ambiente.

Así que, puesto en Londres, el señor Presidente se deleita con los cánticos parlamentarios para nominarlo al Premio Nobel y en un derroche de austeridad y de ascetismo se aparta de semejante ofrecimiento (tan solo para conferirle mayor brillo) diciendo que lo único importante es lograr la paz para su pueblo (aunque ese pueblo tenga que contentarse más con el proceso que con los resultados del mismo).

También allá recibe de la mano de los abogados a los que, si se juzga por lo que se paga en estos lares a quienes defienden al Estado se les debe estar cancelando una fortuna, allá mismo, digo, recibe la estrategia con la que se espera que la Corte de La Haya revise el fallo sobre la delimitación en el Caribe.

Estrategia que si está basada simplemente en la presunción de que el canal interoceánico de Nicaragua va a devastar la reserva de la biosfera Seaflower, no será más que un espejismo de los muchos que tienen saturada la agenda de la Cancillería.

Pero, en cualquier caso, la perla del viaje fue el recorrido por Israel y Palestina porque ni en las Sagradas Escrituras, ni en los anales de Jerusalén y Ramala, aparece un logro diplomático tan sorprendente como la mediación de Santos con la que se pondrá fin al conflicto y una nueva era de paz y prosperidad se vivirá desde el Jordán hasta el Mediterráneo.

Paz perpetua que si el señor Presidente le ha procurado a Tierra Santa con su ingenio y sus virtudes, ¿por qué no se va a conseguir aquí en el trópico gracias a los Castro, Catatumbo y Rodríguez Chacín?