Victor G. Ricardo | El Nuevo Siglo
Miércoles, 27 de Abril de 2016

Recuperar la credibilidad

 

LA pasada semana estuvo plagada de grandes noticias y enormes incógnitas. La terna para elegir Fiscal General de la Nación. La sorprendente renuncia de la Ministra de la Presidencia, mano derecha del Presidente Santos y que se produjo estando éste de viaje en el exterior y pocas horas después de conocerse los nombres de quienes conformaban la terna para Fiscal. La nueva posición de Colombia sobre drogas ilícitas presentada por el Presidente Santos ante el foro de Naciones Unidas. La no aceptación al cargo de embajador ante el gobierno de Alemania por parte del ex-fiscal General Montealegre después  de haber aceptado tal designación y al parecer como consecuencia de la no inclusión en la terna del vicefiscal encargado hoy de la Fiscalía. El alejamiento del ex presidente Gaviria con el Presidente Santos comentado en distintos medios de comunicación, evidenciado con sus excusas a numerosos actos en los que coincidiría con el Jefe de Estado. La crisis ministerial que hizo que el Presidente adelantara su regreso de Nueva York y ahora el anuncio de la necesidad de hacer cambios ministeriales para nombrar ministros para la paz. Esto último nos lleva a preguntarnos si es que los anteriores ministros tenían otro propósito o no estaban comprometidos con esta política.

 

Por otra parte y retomando el tema de la Fiscalía, cabe reflexionar sobre la anunciada convocatoria del concurso por meritocracia para conformar la terna y cuestionarse el para qué tal convocatoria si los candidatos propuestos son los mismos que los medios de comunicación rumoraban que el Presidente tenía  desde hace dos meses. ¿Qué pasó con las cerca de 100 personas que se inscribieron y acreditaron todos los requisitos e información que se exigía y que creyeron que esa era una convocatoria seria?

 

Se trató entonces de un ejercicio en vano que lejos de dar certeza, merma la credibilidad del Ejecutivo y no quiero con esto impugnar o criticar los nombres propuestos en la terna, que sin dudas tienen méritos de sobra, sino que considero que era innecesario crear falsas expectativas porque esto nos recuerda lo sucedido con el anuncio sobre la duración del proceso de paz cuando se dijo que se firmaría en un año y van cinco, o las fechas fijadas para los anuncios de los acuerdos de La Habana que no se cumplieron, al igual que tampoco se informó del contenido total de los temas abordados.

 

En fin, son un sin número de situaciones que claman porque el Gobierno recupere su credibilidad con actos consecuentes y se centre en dar solución a temas urgentes como son la seguridad, la construcción de una paz solida donde esté representado todo el país, la lucha contra la corrupción, el futuro económico y de las exportaciones  y que haga  políticas de Estado y no de gobierno, como ha sido el caso de la paz. 

 

Nota: Al terminar y enviar este articulo para su publicación me he enterado de la noticia de los nuevos ministros. ¿Será que lo que llaman Ministros para la paz es el cambio de algunas caras en los carros oficiales?  Lo importante es que haya conciencia de que  el gran reto es la cohesión social y el logro de la igualdad que debemos construir para todos los colombianos