Cuestionan posiciones iraníes en la cumbre de No Alineados | El Nuevo Siglo
Jueves, 30 de Agosto de 2012

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente egipcio, Mohamed Mursi, cuestionaron las posiciones de Irán sobre su programa nuclear y sobre la crisis en Siria en la apertura en Teherán de la cumbre de los 120 Países No Alineados.

 

Al abrir el encuentro, el Guía Supremo iraní Ali Jamenei, refiriéndose a las sanciones internacionales contra Irán vinculadas con su programa nuclear, denunció la "dictadura manifiesta" del Consejo de Seguridad de la ONU.

Esta "estructura irracional, injusta y totalmente antidemocrática", compuesta, entre otros, por cinco miembros permanentes con derecho de veto (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), está "controlada por la dictadura de algunos países occidentales", afirmó Jamenei ante Ban Ki-moon, quien concurrió a la reunión pese a las críticas de Estados Unidos e Israel.

 

Jamenei reafirmó que su país "nunca" intentará fabricar la bomba atómica, contrariamente a lo que dicen las potencias occidentales y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), precisando no obstante que Teherán "nunca renunciará" a su derecho a usar la energía nuclear con fines pacíficos.

Ban Ki-moon replicó pocos minutos más tarde. "En el interés de la paz y de la seguridad en la región y en el mundo, pido encarecidamente al gobierno iraní que adopte las medidas necesarias para restablecer la confianza internacional sobre el carácter exclusivamente pacífico de su programa nuclear", sostuvo.

 

Irán debe "cumplir totalmente las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y cooperar plenamente con la AIEA", declaró Ban.

Ban también instó a los dirigentes de "todas las partes" que "pongan fin a las amenazas provocadoras" que podrían "degenerar rápidamente en una espiral de violencia", aludiendo a las amenazas de Israel de bombardear las plantas nucleares de Irán.

 

El secretario general de la ONU también condenó firmemente a Irán por su negación del Holocausto y del derecho de Israel a existir, repetido insistentemente por dirigentes iraníes, entre ellos Jamenei, y el presidente Mahmud Ahmadinejad, presentes en la sala.

"Lamento profundamente cualquier amenaza de un Estado miembro (de la ONU) con destruir a otro, o los comentarios ultrajantes que niegan los hechos históricos como el Holocausto", declaró Ban.

"Régimen opresivo" en Siria

Por otra parte, el presidente egipcio denunció al "régimen opresivo" de Siria, principal aliado de Damasco.

 

"La revolución en Egipto era un pilar de la primavera árabe que comenzó pocos días después de Túnez y seguida por Libia y Yemen, y actualmente la revolución en Siria apunta contra el régimen opresivo" de ese país, declaró Mursi.

El gobierno iraní siempre se ha opuesto a cualquier cambio de régimen para solucionar la crisis, al contrario de Egipto.

"Egipto está dispuesto a trabajar con todas las partes para hacer que la sangre cese de correr", dijo el presidente egipcio.

 

El conflicto sirio ha dado a Mursi la oportunidad de tender la mano a Teherán, tras 32 años de difíciles relaciones entre los dos países, al proponer a mediados de agosto la creación de un comité regional en el que participen, además de Egipto e Irán, Arabia Saudí y Turquía para buscar una solución a la crisis siria.

 

Esta iniciativa fue bien recibida por Teherán que busca participar en la solución del conflicto pese a la hostilidad de Estados Unidos y de la oposición siria, que considera que el país está desacreditado por su apoyo incondicional a Damasco.

 

Antes de abandonar Teherán, Mursi se entrevistó con Ahmadinejad. Ambos mandatarios hablaron de las relaciones bilaterales y de la situación en Siria.