Más de 58 muertos en atentados de Afganistán | El Nuevo Siglo
Martes, 6 de Diciembre de 2011

 

Al menos 58 personas murieron y 150 quedaron heridas en dos atentados en Afganistán, de los cuales el más letal fue perpetrado en Kabul.
 
Un kamikaze mató entre otros a varios niños en una procesión chiita del Ashura, una de las fiestas más sagradas de esta rama del Islam.
 
"Cincuenta y cuatro personas murieron y 150 quedaron heridas", declaró  Ghulam Sakhi Kargar Noorughli, portavoz del ministerio de la Salud, indicando que tenía como base el recuento de cifras dadas por los diferentes hospitales de la capital.
 
El presidente afgano Hamid Karzai estimó este mismo día que las explosiones eran el primer ataque "terrorista de esta magnitud durante una fiesta religiosa".
 
"Es la primera vez que con motivo de una fiesta religiosa tan importante en Afganistán tiene lugar un acto terrorista tan horrible", declaró Karzai durante una conferencia de prensa en Berlín, luego de un almuerzo de trabajo con la canciller alemana Angela Merkel.
 
Por el momento, los atentados no habían sido reivindicados, pero los insurgentes talibanes, "condenaron firmemente" los atentados que mataron e hirieron el martes a "compatriotas inocentes" en Afganistán, dijeron en un comunicado.
 
"Un gran número de nuestros compatriotas inocentes han muerto o fueron heridos por los actos inhumanos y contrarios al islam de los enemigos en Kabul y Mazar-i-Sharif", expresaron los talibanes en un comunicado enviado por correo electrónico por uno de sus portavoces, Zabihullah Mujahid.
 
"Muerte a los talibanes, muerte a Al Qaida", gritaban los fieles chiitas después de la explosión.
 
El segundo atentado mató al menos cuatro personas en Mazar-i-Sharif (norte), cerca del principal santuario de la ciudad, pero por el momento se ignoraba si estaba dirigido contra los chiitas, que son minoritarios en Afganistán pero muy representados.
 
En Kabul, "un kamikaze hizo estallar sus explosivos delante del santuario Abu-ul-Fazil", indicó la policía en un comunicado, sin dar balance u otros detalles.
 
El Ashura, diez días de celebración que culminan el martes, conmemora el martirio del imán Hussein, nieto del profeta Mahoma y tercer imán del chiismo, muerto en el año 680 por las tropas del califa omeya Yazid en la batalla de Kerbala (actual Irak).
 
En Kabul, varios cientos de fieles, entre los cuales mujeres y niños, se habían congregado en la calle delante del santuario para asistir a una procesión, durante la cual los fieles se flagelan la espalda con cadenas.
 
Una decena de cadáveres estaban tirados en el suelo después de la poderosa explosión, según el fotógrafo  que también vio varias mujeres tendidas con sus hijos inmóviles en sus brazos.
 
Una niña de unos doce años erraba en medio de las víctimas, cubierta de sangre y en estado de conmoción.
 
"Hubo una enorme explosión cerca del lugar donde me encontraba" relató Sayeb Gharib que se había ubicado en la procesión poco antes de la explosión. Sentí dolor en las piernas y en las manos y caí. Vi mucha gente ensangrentada alrededor mío", relató en el hospital donde fue internado.
 
En Mazar-i-Sharif, el santuario donde se produjo el segundo ataque con una bomba disimulada en una bicicleta según la policía, es respetado por chiitas y sunitas, y se ubica en el lugar donde se supone está la tumba de Alí, yerno de Mahoma, considerado por los chiitas como el primer iman y el sucesor del profeta.
 
La policía indicó no saber si el atentado tenían alguna relación con el Ashura.
Por otra parte, una bomba estalló en Kandahar, la gran ciudad del sur de Afganistán, bastión de los insurgentes talibanes, pero sin relación con las celebraciones del Ashura, indicó la policía local.
 
"Hubo una explosión, pero no tenemos balance", declaró el jefe adjunto provincial de la policía, Rahmatullah Atrafi.
 
"La bomba no estaba dirigida contra los chiitas", agregó.
 
AFP