Estas son las cepas y mutaciones conocidas del coronavirus

Foto Diana Rubiano /El Nuevo Siglo

El 7 de enero de 2020 los científicos chinos lograron aislar en un laboratorio al nuevo coronavirus. Un año después la secuencia genética que fue aislada en el país asiático no es la misma que en la actualidad predomina a nivel mundial.

Las últimas semanas, de hecho, los medios de comunicación han hablado del surgimiento de nuevas cepas en diferentes partes del mundo y esto es lo que se conoce sobre ellas:

La cepa del Reino Unido: Esta mutación alarmó al mundo en diciembre pasado y se conoce como B.1.1.7. La variante empezó a aparecer en el Reino Unido con mucha frecuencia en las pruebas de pacientes positivos para covid-19. Sin embargo, la mutación ya se había detectado en septiembre.

En esta cepa se encontraron hasta 23 mutaciones diferentes que influyen en la forma en la que se comporta el virus. En la actualidad se sabe que la variante puede llegar a ser entre 50% y 70% más contagiosa, comparada con otras activas en el Reino Unido.

Una variante en Sudáfrica: También en diciembre Sudáfrica anunció que había una variante en su país que les llamaba la atención. La identificaron como 501.V2 y, al igual que la cepa hallada en el Reino Unido, la mutación se encontró en la proteína que el virus utiliza para entrar en las células del cuerpo humano. También es más transmisible que la de la primera ola de contagios, pero todavía no se tiene un porcentaje de cuánto más.

La cepa hallada en Río de Janeiro: Aunque todavía no se conocen datos sobre qué tan contagiosa o agresiva es esta cepa, Brasil anunció hace dos semanas que encontró una variante en el linaje B.1.1.28. En esa fecha la variante estaba restringida al estado de Río de Janeiro, pero las autoridades sanitarias pensaban que era cuestión de tiempo para que llegara a otros lugares del país.

Una de las características principales de los virus es que mutan para adaptarse a los obstáculos que se les presentan para reproducirse y saltar de un huésped a otro. Esto explica por qué el mundo científico no se alarma cuando se conocen sobre las nuevas mutaciones del coronavirus y, por el contrario, pide mesura mientras esas nuevas cepas se estudian.

El aislamiento de las cepas en laboratorio es importante porque permite conocer el comportamiento del virus.

El descubrimiento del nuevo coronavirus, hace una año, por ejemplo permitió "el rápido desarrollo de pruebas de diagnóstico RT-PCR en tiempo real en el punto de atención”, según indicó la revista The Lancet en su artículo Un nuevo brote de coronavirus que preocupa a la salud mundial.