¿Si crece consumo de hogares por qué cae la confianza?

Foto archivo AFP

Una de las disyuntivas de la economía actual tiene que ver con las dos miradas al consumo de los colombianos. De un lado, la confianza de los consumidores siguió en terreno negativo en octubre al registrar -9,8%, de acuerdo con la más reciente Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo. Y por otro lado, en la más reciente encuesta del DANE, el gasto de hogares se incrementó 7,7% en octubre.

Todo parece indicar que este hecho se debe a la percepción de la situación económica, política y social del país.

Señalan los investigadores del Bancolombia que la confianza de los consumidores, en comparación con su lectura de 12 meses atrás, aún mantiene una brecha ampliamente negativa, liderado por el deterioro que ha sufrido el rubro de expectativas.

El nivel de tasa de cambio, la aceleración del crecimiento de los precios al consumidor y la confirmación de la caída de la ley de financiamiento, que implicó el trámite de una nueva modificación al estatuto tributario por el Congreso, serían los factores que aportarían a entender la baja en la percepción del contexto actual. Entre tanto, los resultados favorables de fortalecimiento del crecimiento de la economía serían el principal fundamental detrás de la mejora en las expectativas.

El aumento en la confianza de los consumidores frente a septiembre de 2019 obedeció a un incremento en el Índice de Expectativas de los Consumidores, mientras que el Índice de Condiciones Económicas presentó una disminución. El índice del consumidor reúne cinco componentes. Los primeros tres hacen referencia a las expectativas de los hogares a un año vista, mientras que los dos restantes hacen alusión a la percepción de los consumidores acerca de la situación económica actual. Con los tres primeros se construye el Índice de Expectativas del Consumidor (IEC) y con los dos restantes el Índice de Condiciones Económicas (ICE). El aumento del ICC respecto a septiembre se explica por un incremento de 4,2% en el IEC, mientras que el ICE disminuyó 4,1%.

Los hogares

A pesar del fortalecimiento del crecimiento del PIB, los hogares están percibiendo un deterioro en su situación actual. Este fue el rubro que más se deterioró en su variación mensual, lo que puede ser una señal de que en la dinámica del mercado laboral durante octubre volvió a dominar una tendencia de deterioro.

A este factor se suman los otros elementos que vienen siendo una constante en los últimos meses: la percepción de pérdida de poder adquisitivo, ante la aceleración de la inflación en la canasta del consumidor y la depreciación de la moneda.

Entre tanto, crecieron durante el mes las dudas frente al contexto político local, en parte sustentado en tendencias similares del vecindario regional, que fueron reforzadas con la caída de la ley de financiamiento y la necesidad del ejecutivo de tramitar otra reforma en el Congreso.

Señalan los investigadores del Bancolombia que “creemos que este grupo de factores tendrían un mayor peso en la percepción de los hogares sobre su situación, que el contexto de fortalecimiento de la recuperación económica. En contraste, el rubro de la disposición de compra de bienes durables se mantuvo estable, de modo que sugiere que las transferencias complementarias a los ingresos laborales mantienen su fortaleza y continuarían financiando el gasto”.

Sin embargo, las expectativas mejoraron en variación mensual, lideradas por la visión de un fortalecimiento del contexto económico a lo largo de los próximos 12 meses. La caída de la ley de financiamiento, que no implicaba cambios significativos en el régimen tributario de la mayoría de los hogares de ingresos medios y bajos, pareció no afectar las expectativas.

La productividad

Entre tanto, las buenas noticias sobre el fortalecimiento de la actividad productiva a lo largo del último trimestre y la visión de que la fase de depreciación de la tasa de cambio y de aceleración de la inflación no se extendería por muchos meses más, podrían ser los factores que facilitan esta visión positiva de los hogares en torno al contexto macroeconómico del próximo año.

Cabe agregar que el resultado también sugiere que, en promedio, la lectura de los hogares sobre los resultados de las elecciones de los gobiernos sub nacionales es positiva y, por esa vía, pueden esperar que se contribuya al fortalecimiento de la economía.

Se destaca que hubo un deterioro en la disposición de compra de vivienda, mientras la de compra de durables se mantuvo estable. En el primer caso, la caída estuvo encabezada por los hogares de mayores ingresos, a los que la incertidumbre fiscal sí afecta sus decisiones de inversión y compra de activos, por lo que cabe esperar que este comportamiento se siga presentando en los próximos meses, en tanto se tramita la nueva reforma.

Por su parte, la estabilidad de compra de bienes durables se relacionaría con el punto antes mencionado de que persistiría el flujo de transferencias hacia los hogares, que vienen siendo una de las fuentes clave de financiación del gasto en consumo.

Señalan los expertos que “creemos que la lectura general del resultado y su implicación sobre nuestra visión del corto plazo de la economía es neutral. Si bien esta se mantiene como una presión bajista sobre el dinamismo del consumo de los hogares, mientras persistan el flujo de transferencias (remesas de los trabajadores), creemos que se sostendrá la disociación entre el sentimiento del consumidor y las cifras de gasto de los hogares”.

Sostienen que “así pues, el consumo privado seguirá liderando el crecimiento de la economía en el último trimestre del año y mantenemos nuestra visión de un crecimiento del PIB de 3,2% para el año completo 2019”.

En octubre, la disposición a comprar vehículo registró un balance de -46,1%, lo que representa una disminución de 2,9% respecto al mes anterior (-43,2%).

Al comparar los resultados de octubre de 2019 con el promedio observado durante el tercer trimestre de 2019, la valoración de los consumidores sobre la situación de sus hogares disminuyó 4,1% y la valoración de los consumidores sobre el país presentó una disminución de 2,4%. Por su parte, la disposición de los consumidores a comprar bienes durables se ubicó en -7,9%, resultado que representa una disminución de 2,5% relativo al balance promedio registrado durante el tercer trimestre de 2019.

La disposición a comprar bienes muebles y electrodomésticos aumentó 0,4% frente al mes anterior. Por ciudades, este indicador aumentó en Medellín, Barranquilla y Cali frente a lo observado en septiembre de 2019. El balance de respuestas acerca de si es un buen o mal momento para comprar bienes como muebles y electrodomésticos se ubicó en -7,9% en octubre, lo que representa un aumento de 0,4% respecto a septiembre de 2019. Relativo al mes pasado, la disposición a comprar bienes durables aumentó en Medellín (13,7 pps), Barranquilla (6,%) y Cali (3%), mientras que disminuyó en Bogotá (5%) y Bucaramanga (2,9%).