Biden se prepara para su llegada la Casa Blanca

Foto AFP

Biden, que es esperado en Washington en las próximas horas, está dando los toques finales a una inauguración que contará con una pequeña multitud y una seguridad masiva, otra de las consecuencias que ha dejado el motín pro-Trump, además de las preocupaciones existentes por la pandemia.



Biden, un veterano senador demócrata que llegó a ser vicepresidente de Barack Obama, tiene previsto viajar a Washington el martes con su esposa, Jill Biden, desde su ciudad natal, Wilmington, en el estado Delaware. 

Junto con la que será su vicepresidenta, Kamala Harris, la primera mujer en ocupar el cargo, Biden planea pronunciar por la tarde un discurso sobre la crisis de covid-19 desde el Estanque reflectante del monumento a Lincoln, y hacer un llamado a la unión de los estadounidenses.

También está listo para anunciar un cambio radical en la política del país alejada del "Estados Unidos primero" de Trump.

Lo primero será volver a la tradicional construcción de alianzas. Esta política comenzará con la vuelta de Estados Unidos al acuerdo climático de París desde "el primer día de mandato".

Pero los llamados al optimismo del demócrata de 78 años chocan con la dura realidad de múltiples crisis. 

La pandemia está fuera de control, la distribución de vacunas va lento y la recuperación económica está en la cuerda floja. Y después de la negativa de Trump a aceptar los resultados de las presidenciales de noviembre, una buena parte del país está furiosa. 

Biden prestará juramento en los escalones del Capitolio bajo la vigilancia de más de 20.000 soldados de la Guardia Nacional. 

Después de que una multitud rompiera la barrera policial, golpeara a un policía que murió horas después y causara daños en el interior del edificio del Capitolio, la medidas de seguridad están en su máximo nivel.

El secretario de Defensa interino dijo el lunes que el ejército y el FBI investigan a cada uno de los soldados de la Guardia Nacional, que portan armas automáticas, por si alguno de ellos representa una amenaza.

Desaire en la inauguración

Trump, el primer presidente en perder la reelección desde que George H.W. Bush fuera reemplazado por Bill Clinton en 1993, también será el primer expresidente en rehusarse a asistir a la toma de posesión de su sucesor en un siglo y medio. 

El miércoles partirá temprano hacia Florida para beneficiarse de los privilegios de los viajes presidenciales hasta el último minuto.

El Marine One lo llevará de la Casa Blanca a la Base Conjunta Andrews para tomar el Air Force One, el avión presidencial que a partir del mediodía ya no podrá usar. 

Según una información de Bloomberg, Trump está organizando una despedida militar para sí mismo en Andrews a la que asistirá una multitud de invitados.

Biden prestará juramento el miércoles al mediodía, con lo que terminará la presidencia de Trump y Estados Unidos pasará página a algunos de los años más disruptivos y divisivos que ha sufrido desde la década de 1960.