Chile vuelve a las urnas para construir nuevo pacto social | El Nuevo Siglo
TRAS el estallido social de octubre de 2018, el presidente Sebastián Piñera hizo un gran acuerdo nacional para cambiar la Constitución
Foto archivo AFP
Martes, 11 de Mayo de 2021
Redacción internacional

EN medio de una grave crisis económica producto de la pandemia del covid que llevó al gobierno de Sebastián Piñera a aprobar un nuevo retiro parcial de pensiones depositadas en los fondos privados, los chilenos se aprestan a volver a las urnas.

Tras el forzado aplazamiento de la cita programada para el pasado 11 de abril, este sábado y domingo se cumplirá la jornada para elegir a quienes redactarán una nueva Constitución, un histórico proceso con la ilusión de promover un cambio de modelo que siente las bases de un sistema más equitativo del heredado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Se espera que, con ello, el país construya un nuevo pacto social. Y la cita electoral es para elegir a los 155 miembros de la Convención Constitucional que redactará la nueva Carta Magna. 

Una Constitución que reemplazará a la heredada de la dictadura, considerada como el principal obstáculo para alcanzar una mayor igualdad social, el gran clamor que convocó a millones en las calles chilenas durante las protestas que se iniciaron el 18 de octubre de 2019.

Con plazas y avenidas encendidas tras semanas de protestas en su mayoría pacíficas -y algunas muy violentas-, las fuerzas políticas alcanzaron en noviembre de ese mismo año un acuerdo para llamar a un plebiscito en el que el electorado de más de 14 millones de personas decidiera si se redactaba o no una nueva Constitución para Chile.

Previsto para abril de 2020 pero también pospuesto por la pandemia, el referendo se realizó el 25 de octubre del año pasado: un abrumador 80% aprobó redactar una nueva Constitución por un órgano conformado en un 100% por miembros electos.

Siete meses después, más de 1.300 candidatos compiten por convertirse en constituyentes, en una elección que por primera vez en el mundo se realizará bajo criterios de paridad de género e incluye 17 cupos reservados para los pueblos indígenas.

"Es una elección simbólicamente tremendamente importante", en términos de la esperanza que abre de construir un nuevo pacto social, dijo Carmen Le Foulon, coordinadora del Área de Opinión Pública del Centro de Estudios Públicos (CEP).



Por su parte Axel Callis, sociólogo y director del portal TuInfluyes.com. señala que “el contenido más importante es la equidad o la igualdad como valores más importantes. Sentir que se pertenece a una sociedad en la que todos somos iguales, en el sentido de que cada uno tiene derechos y deberes similares a los del otro".

En general, "los electores de Chile tienen una sensación de que ahora no todo el mundo es igual", agregó.

También se elegirán gobernadores regionales, alcaldes y concejales (para los que hay más de 16 mil inscritos) que tradicionalmente anticipan los resultados de la presidencial que esta vez será solo meses después, el 21 de noviembre, en un calendario alterado por los rebrotes de covid.

Tres días antes de que se cumpliera la convocada jornada a las urnas, el Congreso a petición del presidente Piñera no sólo avaló el aplazamiento sino la celebración de la misma en dos días para evitar aglomeraciones en los centros de votación.

Menos épica que el plebiscito

No hay encuestas que anticipen el resultado de la Constituyente por su carácter inédito, la gran cantidad de candidatos y las dificultades para la toma de muestras.

Además, la campaña electoral ha resultado interrumpida por las duras restricciones a la movilidad impuestas ante el incremento de los contagios de coronavirus en Chile, que desde marzo de 2020 suma más de 1,2 millones de casos y supera los 27.000 fallecidos entre 19 millones de habitantes.

Aunque esta cita electoral se realiza con más del 46% de la población objetivo ya vacunada contra el covid. 

Las autoridades de salud estiman que una leve baja de los contagios en las últimas semanas y más de siete millones de inmunizados con dos dosis -incluidos los vocales de mesa- estimularán una participación igual o superior a la del plebiscito (51%).

Algunos expertos creen que la participación estaría por debajo del hito de octubre, ya que esta elección es percibida como de "menor épica".

Proyecciones

Las encuestadoras aseguran que la gran cantidad de candidatos impide hacer alguna encuesta confiable, pero expertos anticipan una sobrerrepresentación de las fuerzas conservadoras, que se agruparon en una sola lista de candidatos, con una alianza que incluyó a candidatos de extrema derecha.

Al contrario, la centro izquierda enfrenta la elección dividida en varias listas, a lo que se le suman una gran cantidad de independientes que compiten en un sistema de elección de carácter proporcional y por listas, que beneficia a las grandes coaliciones.

En cuanto a los candidatos independientes se considera que no conseguirán una gran votación, salvo excepciones de personajes muy conocidos -figuras de la televisión o los medios de comunicación- y que serán los partidos tradicionales los que concentrarán los votos.



La oposición de izquierda al gobierno del conservador Sebastián Piñera se alzaría como vencedora en cuanto al número de constituyentes.

Pero "eso en ningún caso podría traducirse en que esa oposición vaya a pasar la aplanadora por sobre los partidos de derecha, porque esa oposición tiene diferencias programáticas que son prácticamente irreconciliables", dijo el politólogo y académico de la Universidad de Talca Mauricio Morales.

Las visiones contrapuestas de oposición -que incluye desde el Partido Comunista, la Democracia Cristiana hasta distintas facciones de la izquierda radical- impidieron que se agruparan en una sola gran lista, como sí lo hizo el oficialismo, que alcanzó un pacto electoral con la extrema derecha.

Esta división terminaría beneficiando al pacto de gobierno, que quedaría sobrerrepresentado debido al sistema electoral proporcional que premia a las coaliciones que se presentan unidas, agregó Morales.

Otro aspecto inédito será la aplicación de la paridad de género a la hora de elegir a los candidatos más votados en cada distrito. Si dos hombres concentran la mayor cantidad de votantes, la lista correrá hasta la mujer más votada.

"Es un hecho histórico, no solo para Chile sino a nivel mundial. El logro de la paridad con un mecanismo, no solo de paridad de entrada sino que de paridad de resultado, es una innovación democrática que tiene una gran importancia", dice Pamela Figueroa, académica de la Universidad de Santiago de Chile. 

Esta paridad además permite, a juicio de María Cristina Escudero, profesora del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, que "la ciudadanía se sienta representada" en los constituyentes, además de la idea existente de que "pueda generar normas en la Constitución que tiendan a tener una sociedad más equitativa".

Ni la Cámara de Diputados, ni el Senado, ni el gabinete de gobierno del conservador Sebastián Piñera cumplen criterios de paridad en instituciones públicas.