Corteva Agriscience abre planta de tratamiento en Atlántico

Cortesia

Con el propósito de avanzar hacia un modelo de negocio sostenible, que reduzca el impacto al medio ambiente y optimice los productos agrícolas, Corteva Agriscience anuncia la puesta en marcha de una innovadora planta de tratamiento de aguas residuales en el departamento del Atlántico, justo un año después de haber presentado sus 14 metas globales de sostenibilidad al 2030, orientadas a generar un efecto positivo en el agricultor, en la tierra, en las comunidades y en sus operaciones, impulsando una agricultura cada vez más responsable.

Andrés Rivera, líder de plantas de Corteva Agriscience en Soledad y Cartagena, dijo que “esta planta de tratamiento responde al compromiso de impulsar el cuidado eficiente del agua, uno de los retos que nos planteamos en nuestra estrategia de sustentabilidad a largo plazo. Con ella, no solo mejoramos la calidad de este líquido vital, sino que también reutilizamos componentes como el manganeso, como un aporte a la economía circular, ya que no desechamos esta materia prima, sino que la reincorporamos hasta en un 90% al proceso productivo”.

La moderna infraestructura, construida dentro de la planta de producción de insumos agrícolas de la compañía en el municipio de Soledad, se constituye en una mega obra para Colombia, que requirió una inversión de $40.000 millones y adopta tecnología avanzada para realizar procesos biológicos y químicos que permitirán sanear las descargas de aguas industriales generadas por el propio proceso de manufactura, preservando el ecosistema del río Magdalena, en beneficio de los habitantes de la región.

Bajo un modelo de desarrollo con conciencia ambiental, la planta permite reincorporar ciertos componentes químicos para ser aprovechados en el mismo ciclo productivo.

El diseño de esta gran obra se basó en el modelo de una planta de Corteva en China, que fue adaptado a las condiciones de la costa colombiana desde el punto de vista conceptual, con algunas modificaciones, teniendo en cuenta el clima y otros factores de la zona. 

“Tenemos claro que la innovación al servicio del campo tiene que estar basada en un respeto profundo hacia el medio ambiente. Por eso, más allá de cumplir con un esquema regulatorio, queremos seguir creando ciencia y ser un modelo para otras empresas”, destacó Rivera.