Perder es ganar un poco | El Nuevo Siglo
Miércoles, 17 de Julio de 2024

El profesor Francisco Maturana dijo la frase “perder es ganar un poco”. Pues bien, tomándola desde el sentido práctico, real y objetivo, la selección Colombia no perdió, más bien Argentina ganó la Copa América 2024, pero nuestra selección ganó en experiencia y aunque fue brillante, capaz y contundente. En el deporte como en los negocios, se gana y se pierde, pero se aprende.

Esta experiencia le hizo ganar a nuestro país la esperanza, tuvimos varios días de alegría y emoción con los triunfos, los goles y con la ilusión. También ganó el comercio que aumentó sus ventas, ganó el prestigio de la selección que se ubicó entre los grandes del mundo, ganaron los jugadores que aumentaron sus cotizaciones, de la misma manera ganaron en dinero, ya que al ser subcampeones de la Copa, recibieron una jugosa compensación monetaria.

En general, como colombianos nos debemos sentir muy orgullosos de nuestra selección, que ocupó el segundo lugar entre 16 equipos, dentro de ellos grandes potencias futbolísticas como Brasil y Uruguay, selecciones como México y Paraguay que han tenido tradición en el futbol; de igual manera todos y cada uno de los jugadores merecen un gran aplauso y admiración, pero meritorio fue que el capitán del equipo, James Rodríguez, haya sido galardonado como el mejor jugador del torneo donde participaron unos 350 jugadores, entre ellos grandes figuras mundiales cotizadas como Messi, Lautaro Martínez, Vinicius, Rodri y Luis Suárez, solo por nombrar algunos.

Mención especial merece el cuerpo técnico en su cabeza el profesor Néstor Lorenzo, que con gran acierto escogió y dirigió esta gran selección. Su entereza y experiencia futbolística llevaron a Colombia a la final de la copa.

Pero en la otra cara de la moneda están algunos aficionados colombianos que fueron la mancha oscura del certamen, que hicieron quedar mal y embarrar el nombre de Colombia con actitudes deshonestas al tratar e ingresar tramposamente al estadio, creando desórdenes, peleas y vandalismo, lo que dejó por el suelo el nombre de nuestro país.

También fue decepcionante el bochornoso acto protagonizado por el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurum, y su hijo, arremetiendo contra la policía de manera irresponsable, más aún por la posición que ocupa, para luego terminar capturado, esposado y con el traje naranja como los presidiarios en Estados Unidos. Toda una vergüenza degradante la de este directivo. De igual manera la ridícula propuesta del presidente Petro de decretar día cívico prematuramente sin haberse dado el resultado y todo como buen arribista que es él, para capitalizarlo políticamente. ¡Eso si fue perder!

Colombia no logró la copa en esta oportunidad, pero llegó a la puerta, para aprovechar la experiencia adquirida, la excelente calidad de jugadores y el respaldo de todo el país, en los próximos torneos donde se van a obtener grandes triunfos.

Gracias selección, gracias a todos sus integrantes y gracias al pueblo colombiano por el enorme respaldo brindado a este nuestro equipo, que escribió un triunfo en la historia al quedar subcampeones de la Copa América 2024. Ya vendrán tiempos mejores, de manera que tomando la célebre frase del profesor Maturana que “Perder es ganar un poco”, ¡hemos ganado mucho!

arangodiego@hotmail.com