Todo listo para vacunar en Colombia… ¡Solo faltan las vacunas!

Foto archivo ENS

La vacunación en Colombia contra el covid-19 definitivamente no comenzará en la última semana de enero, es poco probable que sea en la primera de febrero, tendría alguna posibilidad en la segunda pero todo apunta a que solo a partir de la tercera se pueda empezar a aplicar el biológico a unos primeros miles de compatriotas, sobre todo del sector salud que está en la primera línea de atención a la pandemia.



Esa es la realidad de la campaña de inmunización en nuestro país, más allá de los debates sobre la confidencialidad de los contratos firmados con tres farmacéuticas, la polémica en torno a que en otras naciones latinoamericanas ya arrancó la inmunización e incluso por encima de la alarma nacional que implica el hecho de que, en pleno segundo pico de la pandemia, nuestro país superó el jueves pasado las 50 mil muertes por el coronavirus, se acerca a los dos millones de contagios confirmados y tiene gran parte del territorio sometido a cuarentenas, toques de queda, ley seca, ‘pico y cédula’ y otras restricciones a la movilidad con el fin de frenar la curva epidemiológica, ya que la red hospitalaria está hasta el límite y los porcentajes de ocupación de las unidades de cuidado intensivo se ubican por encima del 90% en promedio.

Por lo mismo, sigue sin respuesta concreta la pregunta principal que, en medio del temor y la incertidumbre, cuando no del dolor y el luto, hoy se hace la mayoría de los colombianos: ¿en qué fecha comenzará en firme la vacunación en nuestro país?

La falta de certeza al respecto no solo aumentó esta semana el tono de las críticas al plan sanitario liderado por el presidente Iván Duque, sino a la estrategia de negociación directa que utilizó el ministro de Salud, Fernando Ruiz, con los laboratorios Pfizer, Janssen y AztraZeneca para el suministro de sus respectivas vacunas. La mayoría de los cuestionamientos tiene un denominador común: ¿Cómo entender que un buen número de países de Latinoamérica ya hayan recibido los primeros lotes de vacunas y comenzado a aplicarlas, incluso teniendo cifras de contagios y muertes por covid-19 mucho menores a las colombianas? (Ver página 8)

Es más, el miércoles se generó un halo de esperanza cuando la propia Organización Panamericana de Salud (OPS) anunció que mediante el mecanismo Covax (que maneja la OMS y propende por una distribución equitativa los biológicos) Colombia podría recibir en la primera semana de febrero algunos contingentes de vacunas.  

Gina Tambini, representante de la OPS/OMS en Colombia, anunció que "la próxima semana se definirá qué países van a recibir estas vacunas la primera semana de febrero, y Colombia está en este grupo de países, porque cumple los criterios que han sido considerados".



Sin embargo, dos días después, el viernes, se aclaró que, en realidad, solo la próxima semana se definirá cuál será el mecanismo de distribución global, partiendo de la premisa de que Pfizer también tiene retrasos en la entrega de los biológicos al sistema de la OMS. Bajo esta tesis la remisión a los países se podría demorar varias semanas, incluso para marzo.

Frente al cumplimiento de entrega de las vacunas negociadas directamente por Colombia con Pfizer, el Ministro indicó que "el Gobierno se reunió con el presidente del laboratorio Pfizer-BioNTech, el doctor Albert Bourla, y este se comprometió a realizar las entregas de los biológicos de manera trimestral".

¿Entonces?

En ese orden de ideas lo único que resta es esperar, a menos que ocurra algo extraordinario en los próximos días en el frente de la oferta de vacunas.

El problema es la difícil coyuntura sanitaria, por el pico de la segunda ola del virus, que todavía no cede. De hecho, hoy los cálculos más optimistas de las autoridades sanitarias de nuestro país proyectan que solo a partir de mediados de la próxima semana (el 28 de enero) podría estar empezando una curva descendente (o como mínimo una “meseta”) en esta cresta alta de contagios y decesos.

Visto que fueron las reuniones familiares y aglomeraciones por las festividades decembrinas y de cambio de año las que dispararon las infecciones, se cree que ya se extinguen por estos días los periodos de incubación y manifestación del virus contraído hasta el cierre de la temporada festiva, precisamente en el puente de Reyes.

En este sentido, por ello es que este fin de semana hay cuarentenas y toques de quedas en muchas ciudades grandes y municipios, en espera de que la curva comience a ceder y le dé respiro al sistema de salud que está al borde del colapso. Aunque se ha especulado que en el país ya hay presencia de nuevas cepas del coronavirus (como la británica), lo cierto es que esta semana el Instituto Nacional de Salud indicó que un tamizaje realizado al respecto descarta esa posibilidad.

Así las cosas, la tarea del Gobierno en estas tres semanas que restan para que, si no se continúan alterando los cronogramas, lleguen los primeros lotes de los biológicos, no es otra que afinar el plan de vacunación. En los últimos días se avanzó de forma sustancial en este frente.

Como se sabe, desde hace ya varias semanas el país tiene asegurado el suministro de las dosis necesarias para inmunizar a 29 millones de colombianos, dentro de una meta de 34 millones.

Las cuentas son estas: con el mecanismo Covax se firmó un convenio para adquirir 20 millones de dosis de vacunas, que se aplicarán a 10 millones de habitantes (dos dosis por persona). Mediante negociaciones directas con la farmacéutica Pfizer se contrataron 10 millones de dosis para inmunizar a cinco millones de personas. Igualmente, con el laboratorio Janssen (que tiene un biológico de una sola aplicación) se adquirirán 9 millones de dosis para igual número de colombianos. Finalmente con la multinacional AstraZeneca se contrataron 10 millones de dosis para inocular a cinco millones de personas. Hasta allí hay vacunas para 29 millones de compatriotas y siguen abiertas las negociaciones con otras farmacéuticas para el resto de dosis faltantes. En materia económica se han invertido más de $1,5 billones pero podría llegarse a los $2 billones.

"Bajo el consenso de expertos, la vacuna de Pfizer tiene una inmunización completa, en Colombia se vacunará a los grupos priorizados con la primera dosis, esperando que las personas sean muy juiciosas y regresen a la segunda aplicación a los 21 días, completando así el esquema de vacunación", puntualizó el Ministro.

Sin embargo hay que ser claros: desde finales de diciembre estaba establecido que las primeras dosis que llegarían al país, en la segunda o tercera semana de febrero, serían las de Pfizer para iniciar las vacunaciones con las poblaciones priorizadas. Las de Covax (que también son inicialmente de Pfizer y se trabaja para tenerlas en febrero) estaban programadas para marzo, en tanto que en abril, mayo, junio y julio estarían entregándose las de Janssen y AstraZeneca.

Incluso Ruiz dijo esta semana que aún no se tiene fecha exacta "porque depende, por un lado, de lo que determine Covax, y por el otro, de la capacidad de Pfizer, ya que ellos han tenido retrasos en la entrega de vacunas en varios países. Sin embargo, ellos han mantenido los meses y cantidades para Colombia".

El Ministro también le salió al paso al alud de críticas frente a los tiempos del Plan y la comparación con otros países. Explicó que Reino Unido y Estados Unidos, países con mayor número de vacunas aplicadas, y las naciones de Latinoamérica que no superan las 50 mil personas vacunadas, no han podido reducir su tasa de mortalidad, por lo cual en este momento no hay una relación entre la reducción de esta y el proceso de vacunación, que seguramente se tendrá "cuando los números de personas vacunadas sean altos".

El orden  

Mientras llegan los biológicos, uno de los temas clave es el decreto que reglamentará todo el Plan Nacional de Vacunación. El borrador se socializó desde hace semanas con múltiples actores del sistema, pero todavía no se expide. Se trata de una norma clave ya que establece las fases y etapas de priorización de la población a inmunizar.

Está definido, por ejemplo, que el criterio de priorización comienza con las personas mayores de 60 años y trabajadores de la salud. Una vez que termine esta fase, se empieza con las personas con comorbilidades, maestros de escuela, madres comunitarias y también las Fuerzas Militares. Posteriormente vendrán otros grupos como defensa civil, bomberos, guardias indígenas y en la última etapa estarán los 17 millones de colombianos que son menores de 59 años y que llevarán a la inmunidad de rebaño.

Aunque en principio los dos millones de personas que ya tuvieron covid-19 no serán vacunadas, si aparece evidencia que señale el riesgo masivo de reinfección se analizará si deben inmunizarse.

"En la etapa 5, estará el grueso de la población menor de 60 años y mayor de 16 años, que serán con los cuales buscaremos generar la inmunidad de rebaño", indicó Ruiz.

Menores de 16 años o mujeres embarazadas no serán inmunizadas porque no hay evidencia científica respecto a las reacciones que podrían tener a estos biológicos.

También quedará claro que el tipo de vinculación laboral o de contrato no va a ser un obstáculo para estar en algún grupo de las respectivas fases.

Incluso, si una persona corresponde a más de un grupo de prioridad, prima el primer grupo al que esté afiliado. Por ejemplo, si una persona es mayor de 60 años pero también trabaja en una funeraria, se vacunará por la condición de ser adulto mayor, es decir en la etapa 2 y no en la etapa 4.

Para identificar a las personas a vacunar, se tiene una base de datos cruzada del sistema de salud, Planeación Nacional y el sistema pensional, entre otras, con los nombres, números de identificación y de contacto según su grupo de edad. Se creará, además, la aplicación “Mi vacuna covid-19”.

El Ejecutivo también se reunió ya con el sector de las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios de Salud (EAPB), que reúne a las EPS, ARL, Cajas de Compensación en sus actividades de salud, entre otras entidades, para coordinar todo lo relativo al Plan Nacional de Vacunación.

De otro lado, el Gobierno también se reunió esta semana con las altas Cortes y otras entidades como Procuraduría, Contraloría, Defensoría del Pueblo y Fiscalía con el fin de presentarles el plan de vacunación y definir los roles de cada entidad.

Por ejemplo, con la justicia se trabajó el tema de evitar que vía acciones de tutela se genere una ola de presión para saltarse los turnos de vacunación. De hecho ya esta semana jueces de distintas zonas negaron o aprobaron recursos de amparo sobre la materia.

"Nuestra principal preocupación es que las tutelas acaben con el Plan Nacional de Vacunación… Tenemos siete tutelas y solo una fallada a favor del Gobierno nacional, la vacuna es un derecho colectivo y no podemos poner en riesgo la vida de la población más vulnerable", precisó Ruiz a mitad de semana.

Agregó que "los efectos negativos de no acatar la priorización son terribles, en el sentido de que la mortalidad de una persona mayor de 80 años es casi 600 veces mayor que la mortalidad de una persona entre los 15 y 25 años", indicó.

Por otra parte, en el proyectado decreto ya quedó claro que el único comprador de vacunas es el Gobierno nacional y no gobernaciones ni alcaldías. A la empresa privada tampoco se le permitirá adquirirlas, al menos en esta primera fase.

De igual manera, ya está lista toda la logística alrededor de los 44 equipos de ultracongelación que se requerirán para almacenar las vacunas de Pfizer con las estipulaciones de una cadena de frío de -75°C.

Articulación regional

Otro de los asuntos claves en el marco de la estrategia es la referida a quiénes harán la vacunación. Ya están en entrenamiento más de 80 mil trabajadores del sector salud para la aplicación de los biológicos. Igual se trabaja con toda la logística del Plan Ampliado de Inmunización (PAI), internacionalmente reconocido por su eficiencia y tasas de cobertura. La meta es 125 dosis aplicadas al día, cuando lleguen los contingentes.

Asimismo, se avanzó ya en la articulación del Plan Nacional de Vacunación con las entidades territoriales de los niveles departamentales, distritales y municipales. Estos lineamientos serán entregados precisamente hoy y a partir de mañana gobernaciones y alcaldías tendrán un lapso de una semana para que, con el apoyo del Ministerio de Salud, se desarrollen todos los planes de ejecución en los diferentes territorios.

En otros roles, las entidades territoriales deben monitorear los resultados del avance de la vacunación, garantizar el almacenamiento y custodia de los biológicos en los centros de acopio y, por último, realizar la inspección, vigilancia y control frente a la ejecución de la estrategia de vacunación.

Guardia en alto

Ahora bien, el Gobierno es claro en torno a que el inicio de la vacunación no significa el desmonte de las medidas de bioseguridad. Es decir, todos los colombianos deben seguir con el uso del tapabocas obligatorio, el lavado de manos y el distanciamiento social. No están descartadas más olas de la pandemia.

Los vacunados, incluso, deben seguir usando el tapabocas, así como mantener las demás medidas. "Debemos tener en cuenta que tenemos que vacunar a 34 millones de colombianos para alcanzar la inmunidad de rebaño y eso nos puede llevar probablemente todo el 2021, por esa razón es importante mantener los cuidados", explicó.

La vacuna no es obligatoria en Colombia, a diferencia de otros países, pero el llamado de las autoridades sanitarias es a aplicársela como un principio de responsabilidad social.

Como se ve, en Colombia todo está listo para vacunar… Lo único que falta son las vacunas.