AMYLKAR D. ACOSTA M. | El Nuevo Siglo
Sábado, 11 de Octubre de 2014

En cuarto menguante

 

Elsector minero-energético y los hidrocarburos en particular cobraron importancia en la economía nacional merced a un largo ciclo de gran demanda y altos precios internacionales, al punto que uno y otro llegaron a representar el 10.3% del PIB, pero a partir del 2012 entramos en lo que he denominado el cuarto menguante del auge de este sector a escala internacional. Es bien sabido que dicho boom tuvo su principal impulso en la creciente demanda por los commodities por parte de los países emergentes encabezados por China y la India, catalogadas como las “aspiradoras” de materias primas.

Las economías de los países emergentes terminaron resintiéndose del ya largo letargo de las economías líderes de Occidente y los crecimientos de la economía china e india por encima del 10% y del 7%, respectivamente, son cosa del pasado y ahora demandan menos materias primas y ello ha contribuido a la contracción de sus mercados así como también a la destorcida de los precios de las mismas. Al revertirse la tendencia de la demanda y de los precios el decenio virtuoso, durante el cual la economía de la región creció por encima del promedio histórico, llegó a su final. Colombia fue la excepción, dado que los precios del crudo se mantuvieron en niveles altos favorecidos por la crisis del Medio Oriente y más recientemente por la ofensiva del Estado Islámico en Irak.

Sin embargo, desde el año anterior el crecimiento de la economía colombiana, no obstante que supera al del resto de países de la región, se ha visto lastrado por el menor crecimiento del sector minero-energético que venía jalonándolo. Esta locomotora ha perdido velocidad a causa no sólo de un entorno internacional que ha cambiado desfavorablemente sino también a obstáculos que se le interponen en el camino a esta actividad.

Después de que durante la década anterior el sector minero-energético creció por encima del crecimiento de la economía, ahora su crecimiento es menor que este y se ha venido rezagando con respecto a otros sectores. Para el segundo trimestre el crecimiento del PIB global fue del 4.3%, al tiempo que el sector minero-energético cayó - 2.2%. Para el consolidado del I semestre de 2014, mientras el PIB total creció 5.4% el del sector minero - energético creció un anémico 1.7%.

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