Un riesgo llamado Colombia | El Nuevo Siglo
Jueves, 27 de Febrero de 2025

El mundo económico y financiero enfocó a Colombia como una temeridad, un riesgo, si de invertir se trata, ante la inestabilidad que registra día a día, desde cuando el progresismo y el cambio asumieron el Gobierno en agosto de 2022.

JP Morgan, el banco más grande y poderoso de Estados Unidos, en reciente informe sobre estabilidad dirigido a los inversionistas del mundo, ha divulgado serias preocupaciones en torno al clima que se respira en materia económica, social y política en nuestro país.

“No es momento para mirar a Colombia para invertir, porque no existen impulsores fundamentales y sustanciales en el horizonte. Hay riesgos locales y externos que deben monitorearse antes de cualquier decisión”, señala.

Y el tema se adentra en otros preocupantes temas económicos como la existencia de las más altas tasas de política monetaria de la región (9.5%) y la persistencia de presiones fiscales que golpean con dureza.

Se refiere, este informe, a la reforma pensional aprobada por el Congreso y que hoy analiza la Corte Constitucional. La califica de inconveniente para los inversionistas, porque “establece que las entradas de capital al sector privado se reduzcan a la mitad. Resta así menor dinamismo en el patrimonio”.

De otra parte, agrega que las amenazas arancelarias y de inmigración anunciadas por Trump podrían conducir a una mayor volatilidad del mercado, al tiempo que las monedas e ingresos fiscales aumentarían, si se aplica un incremento a la producción petrolera.

El ministro de Hacienda, Diego Guevara, al conocer el informe del JP Morgan, explicó que la economía colombiana sigue siendo estable y atractiva. Como prueba de ello reveló que las subastas de TES son muy apetecidas.

Claro que el informe de JP Morgan se refirió a la inestabilidad política, la inseguridad y demás aspectos que constriñen a la población.

De todos es sabido que el 75% del territorio nacional está bajo el dominio de algo así como 45 grupos guerrilleros, que ordenan a su antojo paros armados que lesionan a los habitantes de las más pobres y desvalidas regiones. Les impiden la producción en grandes extensiones de tierras cultivables, mientras que las dedicadas a coca y marihuana permanecen en plenas cosechas. Las fuerzas del Estado han sido frenadas en su acción, al reducirles los presupuestos y expedir normas que favorecen a grupos guerrilleros, extorsionistas, narcotraficantes, subversivos, delincuentes comunes y agitadores.

El análisis del JP Morgan hace una reflexión sobre la caótica situación de Colombia y el estado actual de las cosas, al considerar que las elecciones del 2026 podrían convertirse en un potencial capitalizador e impulsor de los mercados, la economía y en general de la situación social.

La apreciación del JP Morgan es igual a la de otros analistas sobre la caótica situación que vivimos y que no sabemos si pueda ser superada en el futuro que necesitamos, urgimos y requerimos.

Soluciones son las que debe ofrecer al pueblo -que tanto dice amar- el presidente Petro en sus agotadoras peroratas de temas tan diversos e incompresibles.

BLANCO: La valentía de la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, al dirigirse a Petro para defender a su departamento y a su gente. Petro la despreció… solo la miró y se fue.

NEGRO: El Ministerio de Salud sigue burlándose de la Corte. Nada que aporta el dinero que impida más muertes de colombianos.