Distrito estaría considerando prohibir el pasajero masculino en motocicletas | El Nuevo Siglo
DESDE 2020, cuando se reportaron 13 homicidios cometidos por parrilleros, esta modalidad ha ido en ascenso, alcanzando un pico de 45 casos en 2023. /Alcaldía
Jueves, 27 de Febrero de 2025
Redacción Bogotá

LA PROHIBICIÓN del parrillero en moto no reduce los delitos, pero abre reflexiones necesarias sobre su seguridad vial. Así lo afirmó Bogotá Cómo Vamos a raíz del más reciente anuncio sobre la posible restricción de parrillero hombre en moto, por parte de la Alcaldía.

“La Administración distrital reconsidera prohibir el pasajero masculino en motocicletas, pero los datos no respaldan su eficacia. Bogotá Cómo Vamos insiste en que las políticas públicas deben basarse en evidencia y enfocarse en reducir todo tipo de riesgo para la ciudadanía”, afirmaron.

En ese sentido, señalaron que, con base en cifras de la Secretaría de Seguridad, desde el año 2020, cuando se reportaron 13 homicidios cometidos por parrilleros, esta modalidad ha ido en ascenso, alcanzando un pico de 45 casos en 2023.

De los 1.204 homicidios en 2024, 33 (2,8%) involucraron motocicletas: 26 por el parrillero (2,2%) y 7 por el conductor (0,6%). En cuanto a hurtos a personas, de los 129.825 casos denunciados, 5.236 (3,7%) se cometieron desde una moto: 916 por el parrillero (0,7%) y 4.320 por el conductor (3,0%).

Asimismo, estudios hechos por otras administraciones, al igual que una evaluación de impacto de la Universidad de los Andes (Mesa, 2012), han demostrado que prohibir el parrillero no reduce el delito.

“La Administración distrital reconsidera prohibir el pasajero masculino en motocicletas, pero los datos no respaldan su eficacia. Bogotá Cómo Vamos insiste en que las políticas públicas deben basarse en evidencia y enfocarse en reducir todo tipo de riesgo para la ciudadanía”, afirmaron.

En ese sentido, señalaron que, con base en cifras de la Secretaría de Seguridad, desde el año 2020, cuando se reportaron 13 homicidios cometidos por parrilleros, esta modalidad ha ido en ascenso, alcanzando un pico de 45 casos en 2023.

De los 1.204 homicidios en 2024, 33 (2,8%) involucraron motocicletas: 26 por el parrillero (2,2%) y 7 por el conductor (0,6%). En cuanto a hurtos a personas, de los 129.825 casos denunciados, 5.236 (3,7%) se cometieron desde una moto: 916 por el parrillero (0,7%) y 4.320 por el conductor (3,0%).

Asimismo, estudios hechos por otras administraciones, al igual que una evaluación de impacto de la Universidad de los Andes (Mesa, 2012), han demostrado que prohibir el parrillero no reduce el delito.

“Lo que sí han advertido los estudios es que la prohibición podría tener efectos sociales negativos al restringir la movilidad de quienes utilizan la moto como principal medio de transporte, especialmente en los estratos socioeconómicos más bajos. No es claro que las autoridades tengan la capacidad de hacer cumplir esta medida de manera efectiva, lo que podría traducirse en una implementación ineficiente y en sanciones injustas para quienes no tienen ninguna relación con la delincuencia. Más allá de los impactos en la seguridad ciudadana, existe otra problemática que merece atención: la seguridad vial de los parrilleros”, advirtieron.

Accidentalidad

En ese sentido, Bogotá Cómo Vamos puntualizó que en 2024 murieron más pasajeros de moto en siniestros viales (37) que homicidios cometidos por parrilleros (26). Las motocicletas representaron el 46,6% de las muertes en siniestros viales: 225 conductores (40%) y 37 pasajeros (6,6%). También estuvieron involucrados en el 50,4% de las lesiones en siniestros: 8.837 conductores (39,3%) y 2.503 pasajeros (11,1%).

“Si bien la medida de restricción no ha demostrado ser efectiva para reducir el crimen, la condición del parrillero como actor vial vulnerable debe ser analizada con mayor profundidad. Ser pasajero en una moto no solo representa un reto en términos de experiencia de viaje, sino también un riesgo significativo en la seguridad vial”, agregaron.

Solicitud desde el Concejo

El concejal Rolando González le envió una carta al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, luego de que el pasado 13 de febrero sufriera un asalto con arma de fuego a las afueras de su casa, a manos de un motociclista y su parrillero.

El cabildante le pidió al mandatario combatir los problemas de inseguridad que enfrenta la capital colombiana, adelantando un plan piloto con el que se prohíba por zonas la circulación de motocicletas con parrillero hombre, con base a los siguientes criterios:

  • Alrededor de las zonas financieras y comerciales.
  • Puntos calientes de hurto como Los Mártires, Chapinero, Usaquén, Suba, Engativá.

González asegura que los resultados de las pasadas restricciones demuestran el éxito de la medida. “Por ejemplo en el año 2018, se restringió el tránsito de motocicletas con cilindraje igual o superior a 125 centímetros cúbicos con parrillero hombre mayor de 14 años dentro de una zona específica. 2 meses después se evidenció que, dentro del polígono, se redujeron los delitos en un 35%, mientras que por fuera del área de restricción se redujo solo en un 16%. Asimismo, en 2022, se evaluó la medida, generando una reducción del delito en un 15%”.

El concejal reiteró que esta medida, que propone como transitoria para no afectar la productividad de la ciudad, debería ir acompañada de un estricto control policial y videovigilancia, pues de no establecer un trabajo mancomunado desde varios frentes, los delitos continuarían.

“Lo que sí han advertido los estudios es que la prohibición podría tener efectos sociales negativos al restringir la movilidad de quienes utilizan la moto como principal medio de transporte, especialmente en los estratos socioeconómicos más bajos. No es claro que las autoridades tengan la capacidad de hacer cumplir esta medida de manera efectiva, lo que podría traducirse en una implementación ineficiente y en sanciones injustas para quienes no tienen ninguna relación con la delincuencia. Más allá de los impactos en la seguridad ciudadana, existe otra problemática que merece atención: la seguridad vial de los parrilleros”, advirtieron.

Accidentalidad

En ese sentido, Bogotá Cómo Vamos puntualizó que en 2024 murieron más pasajeros de moto en siniestros viales (37) que homicidios cometidos por parrilleros (26). Las motocicletas representaron el 46,6% de las muertes en siniestros viales: 225 conductores (40%) y 37 pasajeros (6,6%). También estuvieron involucrados en el 50,4% de las lesiones en siniestros: 8.837 conductores (39,3%) y 2.503 pasajeros (11,1%).

“Si bien la medida de restricción no ha demostrado ser efectiva para reducir el crimen, la condición del parrillero como actor vial vulnerable debe ser analizada con mayor profundidad. Ser pasajero en una moto no solo representa un reto en términos de experiencia de viaje, sino también un riesgo significativo en la seguridad vial”, agregaron.

Solicitud desde el Concejo

El concejal Rolando González le envió una carta al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, luego de que el pasado 13 de febrero sufriera un asalto con arma de fuego a las afueras de su casa, a manos de un motociclista y su parrillero.

El cabildante le pidió al mandatario combatir los problemas de inseguridad que enfrenta la capital colombiana, adelantando un plan piloto con el que se prohíba por zonas la circulación de motocicletas con parrillero hombre, con base a los siguientes criterios:

  • Alrededor de las zonas financieras y comerciales.
  • Puntos calientes de hurto como Los Mártires, Chapinero, Usaquén, Suba, Engativá.

González asegura que los resultados de las pasadas restricciones demuestran el éxito de la medida. “Por ejemplo en el año 2018, se restringió el tránsito de motocicletas con cilindraje igual o superior a 125 centímetros cúbicos con parrillero hombre mayor de 14 años dentro de una zona específica. 2 meses después se evidenció que, dentro del polígono, se redujeron los delitos en un 35%, mientras que por fuera del área de restricción se redujo solo en un 16%. Asimismo, en 2022, se evaluó la medida, generando una reducción del delito en un 15%”.

El concejal reiteró que esta medida, que propone como transitoria para no afectar la productividad de la ciudad, debería ir acompañada de un estricto control policial y videovigilancia, pues de no establecer un trabajo mancomunado desde varios frentes, los delitos continuarían.